10 AM | 31 Oct

ESCUELA DE CINE MEDINACELI

ESCUELA DE CINE MEDINACELI

 

Cuando bajaba a comprar el periódico (sigo con el papel) y pasaba por delante de La Escuela de cine y teatro Medinaceli salía una voz profunda por la ventana en lufardo que decía: ¡PASA, PASA! Y allí, sentado en una silla de Ikea departía durante un buen rato con el amigo José Ramón. Hicimos varias sesiones sobre la importancia de ver las películas en versión original, él defendía el gremio de los dobladores -con la misma intensidad que ahora los jueces quieren ser elegidos al Consejo por ellos mismos- pero, sin embargo terminó reconociendo que las pelis había que verlas como dios manda.

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09 PM | 28 Oct

Faces, comentario de Alfonso Peláez

Faces de Cassavetes

Para animar el ambiente de cara al Zoom del viernes de Halloween quiero rescatar una mención oportunísima de Mercedes, a propósito de la película de Valeria. Me refiero al “Malestar en la Cultura”, título de una obra de Freud que alude a la dialéctica entre las pulsiones individuales y la represión de la cultura, a fin de que esta garantice una cierta estabilidad y progreso social. El otro día, el acuerdo general venía a ser que la película checa relataba de forma simbólica, a través de vampiros y núbiles hermosas, la sublimación de tal dialéctica.

Si mi interpretación es incorrecta ruego a cualquiera que viviera el debate me corrija de inmediato.

Pues bien, he visto Faces, de Cassavetes, y aquí sí que encuentro, sin ningún género de duda, a un grupo de personajes, que con su desorientación propia y particular, nos muestran a las claras, y con desgarro, el malestar que les corroe, como un dolor de muelas pertinaz, y les lleva de estupidez en despropósito hacia una nada, que de ningún modo podrán curar sus clubes nocturno ni sus ligues apresurados.

Ahora, en Cassavetes, la trama se articula dentro de un marco geográfico concreto y un momento histórico con fecha de calendario: nada de tiempos circulares ubicados en el hipotálamo. En mi humilde opinión, aquí sí que encontramos un verdadero psicoanálisis a la sociedad contemporánea. Pero con elementos plenamente reconocibles por el espectador: sea quien sea: tú, yo, el de más allá…

Magistral la escena última en la escalera. Representación brillantísima del “…¿y ahora qué?” demoledor, frente al que alguno se ha visto, una o varias veces en la vida.

Seguimos hablando el próximo viernes.

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