Siminiani no se cansa de experimentar. Si sus cortos ponían patas arriba cualquier convención, con su primer largometraje Mapa aumenta la sorpresa del espectador. Es un diario filmado en primera persona, una ficción personal, una road movie con monólogo interior. Unos caen en múltiples adicciones ante un proceso de duelo, pérdida, soledad o añoranza: Siminiani filma películas. O mejor aún: trozos de vidas que son la suya. Con una cámara digital que bebe de la realidad fragmentada por el montaje y por su propia mirada.
Sin buscarle más sentido que la ficción subjetiva nacida del arrebato, Mapa se sostiene sin problema. Y puestos a pensar en las diferentes capas y caras del cubo, Mapa es metacinematográfica y a la vez cine sin más, es una narración y al mismo tiempo habla de las dificultades y de los azares que entraña cualquier proceso de narración, es la presentación de un ‘yo’ y también la disgregación de ese ‘yo’ en búsqueda y en crisis.
Mapa, en términos barojianos, sería un camino de perfección, un acto de exhibición, un ejercicio de desnudo. Cabe la posibilidad de que asistamos a la filmación completa de la vida de Siminiani con sus obras, a las que llama ‘conceptos’. Baroja tampoco escribía novelas en el sentido clásico del término. Mapa es un juego que rompe los cánones establecidos y sienta las bases de otros: la de un cine que no es ni realidad ni ficción, que entretiene a la audiencia y que tiene poderes terapéuticos para quien filma. Una obra que puede tacharse de egocéntrica pero que está llena de inventiva.

Y se proclaman socialistas
Miquel Porta Perales
Martes, 21 de enero de 2014 –
Durante demasiado tiempo, el Partit dels Socialistes de Catalunya, en lugar de marcar las diferencias en relación al nacionalismo, ha seguido la política nacionalista inaugurada por Jordi Pujol. En este sentido, el socialismo catalán no ha sido el cambio, sino el recambio. Más: el socialismo catalán ha hecho cosas –en materia de política lingüística o educativa, por ejemplo- que Jordi Pujol no se había atrevido a llevar a la práctica. Los socialistas catalanes se empeñaban en decir que ellos no eran nacionalistas. Pero, el lenguaje, las propuestas y las actuaciones eran de carácter nacionalista. Decían que no eran nacionalistas, pero reivindicaban y defendían aquello que los nacionalistas reivindicaban y defendían al tiempo que criticaban y descalificaban aquello que los nacionalistas criticaban y descalificaban. Cosa que conduce a una cuestión de lógica elemental de primer orden: o los nacionalistas no son nacionalistas o los socialistas catalanes son nacionalistas.
Lo que resulta francamente sorprendente es que esta Santa Alianza entre nacionalismo y socialismo catalán se empaquetara y vendiera como una manifestación del progreso. ¿Cómo es posible que el socialismo catalán abandonara –tanto da que fuera por convicción u oportunismo- el pensamiento ilustrado en favor de la farfolla nacionalista ofreciendo gato por libre? El resultado de tan singular metamorfosis: los derechos individuales y la idea de ciudadanía, pierden; el exclusivismo nacionalista, gana.
Y en eso que el 16 de enero de 2014 –la negativa del PSC a votar «sí» a una consulta sobre «el futuro político colectivo de Cataluña»: una petición planteada para recibir el «no» del Estado y desencadenar así una nueva oleada de victimismo que beneficiará al independentismo- el Partit dels Socialistes de Catalunya dice «basta».
Los ciudadanos de Cataluña se merecen una izquierda laica –no un sucedáneo, comparsa, muleta o propagandista del nacionalismo- que huya de la cosmogonía, la concepción del mundo, la teología y los intereses nacionalistas
Y en eso que un grupo de ilustres socialistas reacciona con un manifiesto titulado Crida socialista pel referéndum. Otra vez la Santa Alianza. Otra vez el socialismo catalán –en este caso, una parte del mismo- utiliza el mismo lenguaje que el nacionalismo. Otra vez las mismas propuestas. Otra vez una mercancía averiada vendida –como si el socialismo no tuviera ya suficientes problemas de definición, programa y discurso- bajo la etiqueta del progreso.
Los abajo firmantes hablan de «objetivo nacional más inmediato», «reto nacional», de «constantes vitales de la nación catalana», de «construcción nacional de Cataluña», de «causa nacional de Cataluña», de «intereses nacionales de Cataluña».
Los abajo firmantes afirman que «la opción de la independencia puede ser una salida pero no necesariamente la única posible de la crisis actual». Uno se tranquiliza al leer que la independencia no es «necesariamente» la salida a la situación.
Los abajo firmantes aseguran que oponerse a la consulta –así, sin más- «para que el pueblo de Cataluña se pueda pronunciar claramente sobre su relación con España» es «una actitud inaceptable y antidemocrática».
Los abajo firmantes hablan de una «divisoria ineludible»: «la gran mayoría que, en los parámetros del catalanismo político, exige el referéndum» frente «a quienes se oponen desde los parámetros de la política española y, en algunos casos, tratando de hacer de ello un factor de división de la sociedad civil catalana». Unos «a un lado» y otros «al otro lado», dicen. La misma topografía construida por el nacionalismo catalán.
Los abajo firmantes proclaman que los «socialistas catalanes hemos de estar donde nos corresponde: en primera fila». Y añaden que «resquebrajar la unidad de este bloque con aceleraciones injustificadas» puede «servir a los intereses del adversario». Concluyen: «El socialismo catalán no puede faltar a la actual cita por Cataluña».
Los abajo firmantes, después de «exigir» sus demandas «en nombre de los intereses nacionales de Cataluña», después de «invitar» a quienes compartan sus ideas a «no desfallecer», después de eso, piden que «se dispongan también a trabajar, a medio plazo, a favor de la recuperación del espacio socialista, por la construcción de una alternativa catalana de izquierdas».
Ese es su lenguaje, esa es su alternativa, esa es su concepción de la democracia, esa es la visión de trinchera que tienen de la sociedad catalana, esa es su opción, esa es su posición, esas son sus prioridades. Y a todo eso lo llaman «poner Cataluña al frente de la lucha por la libertad, la justicia y el progreso». Y se proclaman socialistas. Y se permiten el lujo de dar lecciones de honestidad, moralidad y bondad. Los ciudadanos de Cataluña se merecen una izquierda laica –no un sucedáneo, comparsa, muleta o propagandista del nacionalismo- que huya de la cosmogonía, la concepción del mundo, la teología y los intereses nacionalistas.
Para que mis amigos del colectivo-rousseau degustaran mejor Gertrud les invité a que vieran algunas imágenes del pintor danés Hammershøi .Dentro del libro de José Andrés Dulce conservo propaganda de la exposición del 2007 que se hizo en Barcelona en el CCCB. En esa exposición se pretendía, dar a conocer a dos autores muy reconocidos por la historia de la pintura y la cinematografía, y mostrar las fuertes relaciones visuales y creativas entre ambos artistas, así como en sus métodos, su comprensión íntima del arte y sus similitudes estéticas.
• Ambos comparten la convicción de que es en los espacios interiores (de una casa, de una imagen, de un rostro) donde se produce la mayor intensidad dramática.
• La forma de tratar la figura humana y, en concreto, la femenina: las enigmáticas mujeres de espaldas situadas en interiores domésticos remiten a la contemplación y el éxtasis del personaje, a su drama a puerta cerrada, incluso contienen el aroma de la muerte.
• El dominio de la luz sobre la escena es impecable en ambos artistas. Hammershøi sabe pintarla, Dreyer le concede ritmo.
• Los exteriores. Por un lado, están los paisajes, cargados de una atmósfera muy especial. Por el otro, los exteriores percibidos a través de las figuras esculturales, las ventanas y las puertas ajustadas de los espacios interiores representados.
Mi afición por Dreyer, y una vez que tuve conocimiento de que la exposición no se realizaría en Madrid, me llevó a pedir a un amigo,con novia en Barcelona,que me llevara para ver la exposición.La muestra contaba con 36 obras de Hammershøi y 12 montajes audiovisuales que mostraban fragmentos de las películas de Dreyer. La exposición presentaba igualmente fotografías y documentos procedentes de los archivos privados de ambos artistas,que me permitieron apreciar el proceso de reflexión y elaboración de sus creaciones.
He visto Gertrud por tercera vez, es este caso coincidiendo con una proyección en la sala Medinaceli de “El mismo amor la misma lluvia” del conocido Campanela y la pregunta de uno de los asistentes que tuvo la fortuna de asistir a ambas proyecciones era la siguiente: ¿cómo es posible que al que le gusta el cine, ante el tema del amor como eje en ambas películas, no llegue a disfrutar hoy día de Dreyer y sí lo haga con la comercial “El mismo amor…”? Lo dejamos así. Cada cual que se responda.
Gertrud nos cuenta las tempestuosas relaciones con una terna de hombres a los que ama o ha amado, recordándonos a cada momento el teatro nórdico, siendo los espectadores, puestos en situación desde la aparición en escena del abogado Kanning,señalados con todos los motivos que han de desfilar en la obra. En la primera conversación entre Gertrud y janson se da paso a la interpretación de un Lied de Schumann, preludio del encuentro sexual que Dreyer resuelve con un hechizo de música y sombras.
Cuando Lidman acude a despedirse de Gertrud para intentar recuperarla, el poeta enciende la vela situada a ambos lados del espejo, y serán las mismas velas que apaga Gertrud cuando decide no avivar la llama del amor.
La película termina con la inesperada visita de Nygran, emplazados frente a frente, la imagen nos lleva a una habitación ya sin decoración, antesala de la muerte, que se visualiza con una puerta que se cierra y el toque de las campanas .El amor lo es todo.
FELAS
a Poesía reunida de Juan Gelman, publicada en noviembre de 2012 por Seix Barral con prólogos de Julio Cortázar y Pere Gimferrer, contiene una treintena de libros y más de 1300 páginas. Esta selección de poemas contiene algunos de sus versos más populares y permite recorrer una obra atravesada por el amor, el compromiso político, la represión, el exilio y la desaparición de parte de su familia durante la dictadura argentina. DESCANSE EN PAZ.
EL JUEGO EN QUE ANDAMOS
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.
Del libro El juego en que andamos (Buenos Aires, 1956-1958)
GOTÁN
Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.
Atención atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.
Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.
Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me maté
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por la última vez.
Del libro Gotán (Buenos Aires, 1962)
CONFIANZAS
se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomaras el poder » dice
«con estos versos no harás la Revolución » dice
«ni con miles de versos harás la Revolución » dice
y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o el mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán
no ganara plata con ellos
no entrara al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos
ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojara
no alcanzara perdón o gracia por ellos
«con este poema no tomaras el poder » dice
«con estos versos no harás la Revolución » dice
«ni con miles de versos harás la Revolución » dice
se sienta a la mesa y escribe
Del libro Relaciones (Buenos Aires, 1971-1973)
EL EXPULSADO
me echaron del palacio/
no me importó/
me desterraron de mi tierra/
caminé por la tierra/
me deportaron de mi lengua/
ella me acompañó/
me apartaste de vos/
y se me pegan los huesos/
me abrasan llamas vivas/
estoy expulsado de mí.
yehuda al-harizi (1170-1237/toledo-provenza-palestina
Del libro Com/posiciones (Paris, 1984-1985)
REGRESOS
La palabra que
cruzó el horror, ¿qué hace?
¿Pasa los campos del delirio
sin protección?
¿Se amansa? ¿Se pudre?
¿No quiere tener alma?
¿Amora todavía, torturada y violada,
tiene figuras remotas
donde un niño de espanto calla?
La palabra
que vuelve del horror, ¿lo nombra
en el infierno de su inocencia?
Del libro Valer la pena (México, 1996-2000)