12 PM | 16 Abr

KAJI, Y SU ODISEA PARTICULAR

Kaji es un joven japonés humanista e idealista. Es el año 1943 y Japón esta inmerso en la II Guerra Mundial. Un momento, en el que para muchos jóvenes en edad de formar una familia y transmitir lo aprendido a la siguiente generación, nada de eso llegaría nunca y en su lugar solo habría muerte.
Pero Kaji recibe un golpe de suerte, no le mandan al frente, en su lugar, lo mandan a las colonias de Manchuria para que aplique sus ideas y aumente la producción de los trabajadores que se encuentran allí.

Kaji cree firmemente que el hombre debe ser tratado humanamente y que los trabajadores pierden las ganas de trabajar cuando las condiciones de trabajo son nefastas.
Es recto e inflexible, para él, si una teoría es correcta, sin duda puede aplicarse a la realidad, sino, significa que la teoría es falsa o su aplicación incorrecta.
Sin embargo, solo ve el mundo desde su perspectiva, y aún le falta mucho por aprender de la condición humana.

La llegada de prisioneros de guerra complica las cosas, estos llegan aplastados y deshidratados en vagones de tren, para ser usados como fuerza de trabajo. A partir de ahí, Kaji debe enfrentarse a un descenso sin elecciones correctas. Cada vez se abre más la brecha entre el y sus mandos, personas sin moral que buscan medrar e intereses personales a costa de cualquiera y lo que sea. Y por supuesto, esta la guerra, que justifica cualquier acto por amoral o impensable que sea.

La tensión va en escalada con los prisioneros, que ansían su libertad. Y mientras los mandos solo ven al hombre como un animal básico, un ser ávido y depravado a su semejanza, que puede ser apaciguado con prostitutas, Kaji entabla amistad con uno de los líderes de los prisioneros, quien poco a poco, lo va llevando a su terreno, recordandole que el hombre no es solo una criatura débil, sino que es capaz de ser tan fuerte como sea necesario, que solo necesita encontrar la causa de su infelicidad, y lo importante que es distinguir entre asesinos disfrazados de humanistas y aquellos que merecen ser lLamados seres humanos.

 

Kaji se verá inmerso en sus propias contradicciones y las del mundo, hasta el punto de estar en la tesitura de perder a su amada Michiko, quien siempre espera por el, y a sí mismo. Y cuando trasciende el miedo y abraza la muerte, este resulta ser solo el comienzo de su historia.

Esta es la primera parte de la trilogía de Masaki Kobayashi, uno de los mejores directores japoneses, que cuenta una compleja historia sobre la condición humana a través de Kaji, magníficamente interpretado por Tatsuya Nakadai, que a continuación deberá enfrentarse al reclutamiento, la instrucción y la guerra, y que continúa su camino humanista con esperanza.

 

En “la Condición Humana”, Kobayashi nos muestra otra vez la historia de una persona contra el mundo, contra un sistema, “la condición humana” es la historia de Kaji, un pacifista en medio de una guerra, de un semi-comunista en una sociedad fascista, es la historia, la dura historia de un hombre que ha de soportar su propio drama y el drama que le rodea.

La recreación de la colonia Japonesa de Manchuria es para quitarse el sombrero.Donde otros buscan mostrar, Kobayshi busca concienciar, donde otros giran en torno a una película en clave anti-militarista, Kobayashi te la pega en la cara en forma de primera persona, ni que decir que Tatsuya Nakadai como siempre está colosal, no por su gran actuación (que también) sino porque una obra colosal, hace colosal a un actor colosal.La evolución a lo largo de la trilogía, que iremos viendo cuando podamos, tanto del protagonista como el resto del reparto es lógica e incluso esperada, los diálogos siempre durísimos, no tanto por el tema en si, sino por la manera de ser llevados a cabo, por un soldado aferrado a sus ideas y por la manera de defenderlas, es una cosa que a mi siempre me ha parecido digno de admiración. Es una pena que la obra literaria no esté traducida al castellano. La proyección de la película podría podría servir a algún editor, con ganas de hacerse rico, su edición en nuestro idioma, y más en los tiempor que corren. En japón se vendieron mas de dos millones de ejemplares, por si vale de algo.

 

 

 

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