Con la lectura de un fragmento, de “Le Droit a la Peresse” (Paul Lafargue) que Eugenio nos brindó en la sesión de Zoom al filo de la navaja, parecería confirmada la tesis que defiende Pedro Vallín (Me cago en Godard) que más o menos sostiene, en una pregunta que nunca habíamos visto, lo siguiente: ¿Por qué deberías adorar al cine americano (y desconfiar del cine de autor) si eres culto y progre? Joder con Vallín. No sé. Hoy le he llevado totalmente la contraria (me considero “culto y progre”) y al hilo de una reseña en Babelia del libro de Chantal Akerman: “Una familia en Bruselas”, he visto la película: “No Home Movie”, rodada meses antes de la muerte de su madre, filmando el último instante se su vida, contando el sufrimiento de los judíos en Polonia, y me he quedado literalmente pegado a la silla. Querido Vallín ni soy culto (quizás un poco progre hasta la llegada del 15-M) ni me he autoflagelado por ver una peli de autor, ni me he sentido culpable por haberme gustado la peli de masas que propusimos el pasado viernes para la tertulia. Se puede citar a Lafargue, y además es conveniente hacerlo. Eugenio seguro que nos da mas detalles.
CARTA A LOS SOCIOS Y SIMPATIZANTES DEL COLECTIVO ROUSSEAU
Estimados/as amigas/os:
Como ya sabréis con el Curso “Marx contra los marxismos. Critica de la economía política “, cuyas conferencias están grabadas y se pueden ver y escuchar en la página web del Colectivo, hemos decidido hacer un libro con ellas, que al ser escritas de nuevo no son literalmente las mismas, aunque en la mayoría de los casos son complementarias, adaptativas, e incluso nuevas, que nos permiten una visión más completa del objeto del curso, que no era otro que recuperar el Marx del Capital, de su obra fundamental, que no pudo terminar y que a la luz de los documentos que han ido apareciendo de todas sus obras y cartas, desde las versiones antiguas más ligadas a las traducciones de Engels y al aparato ideológico y de poder estalinista, nos adentra en un Marx alejado de los marxismos al uso, haciendo evidente que tal como él dijo “no era marxista”. El materialismo histórico, la dialéctica y los determinismos economicistas están en cuestión, tal como se han difundido desde la teoría, y, demasiadas veces, traducidas a una práctica política concreta en el nombre de un Marx muy ideológico.
La película «Al caer la noche» de Tourneur que vimos en zoom el viernes pasado, nos vuelve a situar, como en el film » Más allá de la Ley» del anterior viernes, ante encuentros virtuosos para los protagonistas principales que cambian la dinámica subjetiva y objetiva de sus vidas, en los 2 casos con el Deseo como protagonista, como deseo del otro erótico, el amor, y, también en el último film, con el interés económico que nos deja al final la duda de hacia dónde se dirige el maletín con más de 300.000 dólares.