12 AM | 21 Jul

GONNORD

  

 

  En el  último correo recomendé la visita a la exposición del Caixa fórum para ver los grabados de William Blake, y lo hice sobre todo por recordar a Palomares, gracias al cual conocimos la obra del poeta .Unas diapositivas que yo mismo realicé fueron el soporte para la conferencia que sobre el “Libro de Urizen” nos dio en el desaparecido café Babel. Me dedicó la traducción de “El matrimonio del cielo y el infierno”, y por tanto estamos obligados a ver los grabados.

   He visto las fotografías de Gergui Pinkhasoi, que tuvo el honor de hacer el reportaje de la peli Stalker de Tarkovski, y casi sin querer me he topado con la galería Juana de Aizpuro, y me he quedado sorprendido por las fotos de Pierre Gonnord Fotógrafo francés, viajero incansable, retratista, con una gran influencia en la iluminación del retrato clásico pictórico que, hereda de los fotógrafos Nadar o Berenice Abot, que según entendidos recuerda a maestros de la pintura como Ribera, Velázquez, o Gericault . La pega de la comparación con Velázquez es que Gonnord al contrario que Velázquez no retrata por encargo a nobles y ricos, Gonnord es un retratista del pueblo.  

   Heredero en la fotografía de Dorothea Lange o Walker Evans, Gonnord fotografía grupos sociales, viaja y camina, se acerca y conoce la historia .Le invitaré a los mariscos si le veo por el pueblo. Termino el curso en la universidad sobre Dickens y Stoker, en algún descanso me encuentro con Antonio Romero secretario del curso sobre modelos socialdemócratas, hablamos sobre Drácula y los chupadores de sangre.

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10 PM | 02 Jul

FACILES DE RESOLVER

                                                    FELAS

¿Qué pasaría si en lugar de los culebrones que nos ponen en las diferentes televisiones, les diera a los programadores por colocar la serie de TV » MISTERIOS DE LISBOA»? Pues en primer lugar conoceríamos a Camilo Castelo Branco, y de paso a Eça de Queiros, admiraríamos los planos secuencia, disfrutaríamos con Max Ophuls, y terminaríamos por ver el cine de Oliveira. También nos iríamos a la búsqueda de relatos como Hipótesis del cuadro robado (L’hypothèse du tableau volé, 1979), Les trois couronnes du matelot (1983), La ville des pirates (1983), L’évéillé du Pont de l’Alma (1985), o, ¿por qué no?, en El tiempo recobrado (Le temps retrouvé, 1999), caracterizadas por la impronta de Raúl Ruiz: “historias que son solo accidentes”, relatos que se desvían habitualmente por sendas que no suelen conducir a ninguna parte.
Misterios de Lisboa tiene unos escenarios maravillosos que se muestran como un personaje más en la historia, y tiene un ritmo propio de los folletines del siglo XIX. La Géminis de Panavisión juega un importante papel en esta película ya que hace desaparecer los primeros planos a lo Bergman, y los sustituye por espacios que se nos meten en la escena como si estuviéramos contemplando una obra de teatro en primera fila.
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07 PM | 19 Jun

BLOOMSDAY

    El pasado sábado intenté celebrar un bloomsday, ya sabéis, la celebración del día en que se realiza la historia del Ulises de Joyce, y me encontré con las dificultades que impone la vida moderna en relación a los productos de casquería, que era lo que más le gustaba a Leopold Bloom autor principal de la novela, y de ahí la propuesta de comer unos riñones después de ver la película Dublineses basada en el cuento Los muertos también de Joyce.

 Nos hemos vuelto exquisitos, pero yo recuerdo, junto con Gregorio Morán,(y no hace mucho), la sustitución de las ruedas de carro metálicas por otras recubiertas de goma y luego el fin de los carros, el reparto de leche diario de las lecheras, la vida antes de que aparecieran los frigoríficos, las casas con inodoro pero sin ducha, los rituales de bañarse en grandes barreños de agua caliente, la corriente a 125, la cocina de carbón, el valor del pan, las repeticiones de las cenas “de invierno” y luego las “de verano”, la obsesión por el ahorro, y el “nunca tirar nada” que convertía las habitaciones en anticuarios de chamarilería. Y en los mercados, antes de abrir “las grandes superficies” había un puesto “el casquero” (todavía hoy les llaman los hijos del casquero) donde acudía a comprar filetes de hígado porque tenían mucho hierro y eran buenos para el crecimiento. Tenía razón hoy el seleccionador Del Bosque con eso de pasar de pobres a ricos ¡ VIVAN LOS RIÑONES! Y por supuesto EL ULISES.

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