CHEMA GOMEZ HONTORIA

POETA DE SAN LORENZO
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prólogo de Tony Cantero
En el bregar incesante sobre las cuerdas de las letras, muchas veces nos encontramos personajes que viven sus vidas conjugándose con estas. Buscando en ellas respuestas a sus dilemas y asfixias, contestando las cuestiones más intimidas de sus existencias, invocando, patinando, crujiendo y andando de una temporada a otra, de la misma manera en que cambiamos de la niñez a la adolescencia y vamos de esta a la adultez de la experiencia, que en nuestras memorias queda. Ya que por sobre todas las cosas, se la pasan desbordando tinta sobre hojas rotas y recomponiendo historias redentoras, que le anulan al pasado sus derrotas y dan a sus presentes, la piedra angular de sus montañas de historias. Y entre frases los leemos en zapatos por sus moradas, con sus perros, sus gatos y durante sus actos más osados. En estampas por las playas amando sirenas desnudas, por las ciudades con sus farolas que vislumbran aventuras de ultratumba. Y hasta con el castellano, camuflado de inglés por el flanco y de francés si es que hay que halarlo, lo encontramos tras capítulos y sin rebuscarlos, en retratos bien logrados y puestos al marco.
– Y de alguien como tal me dispongo a hablarles un rato, buscando a encontrarle el vértigo al Letrado.
Chema Gómez Hontoria, nos predice entre mareos, “La sombra”, la que nos mira y abraza, la que nos mima y nos salva, la que no respira y la que espera, si no mengua. Y se eterniza en unos segundo cual Homero, en ser digno, para despojar a humanos y a medios dioses de sus rezagos y apariencias, alegando que no es de locos decir que no a la guerra en un poema. Habla con ellos y a veces con nosotros, con sus lectores de sedimentos no agotados, por la esperanza que da el verso, por la energía que da al cerebro el pensamiento; y por la velocidad de crucero con la que podemos leerlo. Y va de un metro al otro, recorriendo centímetro a centímetro el conocimiento adquirido comprendiendo los secretos existenciales, por causa de los cuales, muchas veces descendemos hacia el suelo cual objetos. Y nos adentra en el por qué, que suponemos, tirándonos un tal vez podamos ser buenos, si adentramos en nuestros problemas para solucionarlos. Solo suposiciones, nada de moralidades, nada blanco, nada negro y nada neutro. Solo lo que al fin y al cabo necesitamos los mortales, un libro de cuentos lleno de textos mundanos acertados.
‒ VÉRTIGO IDÓNEO, es un pequeño compendio de letras vivas con las cuales el autor, Chema, nos lleva de la mano por la incertidumbre sentimental del día a día. Que con su poco más de media centena de páginas, aclarará vuestras miradas y pensares con sonrisas, con deseos, con recuerdos de actos y de los efectos y defectos que estos nos causan al ser explorados, de manera corta; ¡pero no efímera! Amarán y odiarán a la vez las tramas de los cuentos que nos perfila, se encontrarán en ellos y se saldrán de la consulta sin codicia ni rencillas, huirán del qué dirán y de la rutina, regalarán y se darán sin perder prisa a sus reflexiones y a sus rimas. Es un libro repleto de sensaciones intrínsecas tan naturales como las de la propia vida, pero igualmente tan palpitantes cómo el latir de un corazón, que cual barco hace agua en las orillas de la estima.
Este libro nos atrae a una rara invasión de puntos, comas y comillas que entre palabras se hilvanan creando estrofas compactas y decididamente meditadas, ya que las ideas aparecen dichas de la misma manera en que ahora podría usted decirme, que allá afuera el sol brilla y que en el puerto zurean las golondrinas. Que una Dama de poesía es siempre linda, que las brujas con sus escobas nunca limpian; y que la virginidad es devota de las cintas que portan las almas desvestidas. Es incluso más fácil de entender que las metáforas liricas que utilizo para describir lo que leyéndolo me inspira, o el ritmo intenso en que de una página pasará a otra, sin darse cuentan que, los pasajes se terminan, mucho más rápido que si leyera la biblia. La transformación subjetiva del artista, lo llevará, de la calma prepositiva hasta la dicha, sin medias tintas.
– Y recordará, que no por vertiginosa, la inteligencia humana dej
a de ser impresionante. Y a la vez recobrará el equilibrio, al apoyar vuestros puntos de vista en la realidad que habrá entendido leyendo.
‒ VÉRTIGO IDÓNEO de Chema Gómez Hontoria, es sin duda una experiencia literaria conveniente y apta para ser ojeada cada vez que una duda le afluya al alma, un libro, para ser dejado sobre vuestra butaca.
Poeta/EscritorTony Cantero Suárez
[Desde el otoño parisino, nueve de noviembre del 2013]
Para esta forma de hacer y ver cine al que nos están acostumbrando, basada en un ritmo endiablado de imágenes, que apenas nos permiten prestar debida atención a lo que sucede en la pantalla, y diálogos cortantes y telegráficos, una cortesía del imperialismo americano agónico que tiene armas culturales de destrucción masiva, una película como Copia certificada puede resultar una rareza exótica, como lo podía ser, en una dimensión totalmente distinta, La cinta blanca de Michael Haneke, por poner un ejemplo cercano. ¡Vaya antigualla supone rodar cine para el intelecto en plena eclosión de los efectos visuales y el 3D!
Hay directores errantes que no tienen más patria que el celuloide, universales ? Polanski, el judío polaco casi apátrida, podría ser un perfecto paradigma ?, un club de artistas que ruedan en cualquier idioma y geografía porque sus imágenes son universales. El cineasta iraní Abbas Kiarostami parece que se ha convertido en uno de ellos, aunque no sabemos si por convicción o por obligación. Tras una carrera de enorme prestigio internacional, iniciada en su país de origen (A través de los olivos, El sabor de las cerezas), cuna de sensibles cineastas que tienen que hilar muy fino para no irritar a la censura, su brújula creativa le lleva a Italia, a la Toscana, para localizar su última y bellísima historia. ¿Exilio cultural huyendo de la insoportable y brutal dictadura teocrática que rige su país?
El argumento de Copia certificada no puede ser más simple: un distinguido escritor inglés presenta su último ensayo titulado Copia certificada, mirada irónica sobre el excesivo valor que se otorga a los originales en el arte, por su valor único, frente a la fidedignas copias que, a veces, lo son de forma obsesiva. Entre los asistentes a su erudita charla, una galerista francesa, en compañía de su inquieto hijo, que invita al autor del libro a un recorrido turístico por algunos bellos paisajes de la Toscana antes de que tome el último tren de las 9 y desaparezca. A las discusiones entre ambos sobre el valor de las obras de arte originales y sus copias, que discurren dentro de una exquisita cordialidad, se suceden las disquisiciones sobre el matrimonio cuando ella se hace pasar por su esposa en una cafetería para complacer a su dueña y no hacerla salir de su equívoco. Y como pareja impostada, o no ? y ahí está el mérito de la película, su prodigiosa ambigüedad, el que en un momento determinado el espectador crea esa ficción fabricada por ella y que él sigue, o piense que ambos dramatizan las experiencias de sus fracasados matrimonios? discuten de forma agria y apasionada sobre la viabilidad de la pareja y la duración e intensidad del amor que se desgasta con el tiempo.
Abbas Kiarostami construye un drama intenso con la única presencia de dos actores excepcionales, Juliette Binoche (premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes) y el desconocido William Shimell, ambos espléndidos en su recital, y una puesta en escena minimalista. Copia certificada se aproxima más al ensayo cinematográfico, no en la aceptación de experimento fílmico sino a lo que se entiende en literatura, que a la ficción narrativa. Es una película totalmente discursiva, que fluye con la misma suavidad que el paisaje toscano en la que está rodada y obliga al espectador a tomar parte en ese duelo sobre los sentimientos amorosos que centra las tres terceras partes de la película.
La sombra de Antonioni, puesto que Kiarostami puede muy bien considerarse un seguidor del realizador milanés, es alargada y el Festival de Cine de Valladolid demuestra ser uno de los más rigurosos al conceder a esta película extraordinaria, con todo merecimiento, La Espiga de Oro.
DEMOCRACIA INTERNA Y SELECCIÓN DE CANDIDATOS
FELIX ALONSO
Mi amigo Cesar Giner, al que invité en a dar una charla en la sede socialista de San Lorenzo me decía que “corren tiempos de ética y estética en el PSOE, de Códigos de Conducta y de telepromter. Se ejecutan medidas para que el partido sea transparente. Se dictan normas para ser buenos socialistas. Se diseña con esmero el marketing de una organización que lucha en una situación muy compleja entre las marejadas que zarandean el proyecto de España como país”, pero algunos echamos de menos en el PSOE la concreción de un proyecto de Estado que recupere los afectos de las personas, necesitamos más corazón para estar cerca de las causas que preocupan a la ciudadanía española. He visto en estos últimos años veteranos que abandonan el partido porque echan de menos la inmediación y el compromiso, el proyecto, el camino a recorrer, que siempre es mejor que la posada, como nos recuerda Cervantes. Yo abomino, al considerarme también veterano, lo estrictamente estético y trivial, cabe exigir menos formas y más fondo, más cercanía y más proyecto. Más corazón, en definitiva.
Es preciso que cunda la ejemplaridad en el funcionamiento democrático del PSOE. Antes de enseñar cómo ser un buen socialista conviene que las direcciones políticas del partido no caigan en la tentación de convertir los procesos democráticos de elección de sus candidatos en una pantomima. Sencillamente porque queda en entredicho la credibilidad interna y externa de la organización política. Si se pide ética a los socialistas, también hay que exigir ética a las direcciones políticas para que garanticen la democracia total prometida a la militancia y a la ciudadanía.
El PSOE ha apostado por la democracia total regulando las elecciones primarias abiertas, que invitan a la ciudadanía a participar en los procesos de elección de sus representantes en las instituciones. También lo ha hecho de forma radical con las primarias cerradas, en las que ahora participan todos los militantes en la elección de su máximo responsable orgánico, el Secretario General. Los procesos abiertos se rigen por una normativa que aprueban los órganos federales y que dejan capacidad de matización a los órganos regionales, que pueden plantear la conveniencia en su territorio de optar por el sistema abierto o cerrado, y concretar plazos y mecánicas de los procesos, elección de órganos de control y seguimiento.
El objetivo es claro: la democracia total en el PSOE. Se trata de reducir el poder de decisión y de cooptación de los aparatos e incrementar la participación de los ciudadanos en las decisiones buscando su acercamiento y confianza.
Hay que recordar, no obstante, que al aproximarse las elecciones municipales y autonómicas a celebrar en mayo de 2015, se puso en marcha el proceso de primarias, y en Madrid, sorpresivamente, Tomás Gómez propuso a su Comisión Ejecutiva que las elecciones primarias fueran cerradas. La Ejecutiva, sin debate, acató la propuesta. Posteriormente en un Comité Regional no se explicó ni votó la decisión. No se justificó por qué es mejor para el partido y la ciudadanía madrileña que las elecciones para elegir al candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid fueran cerradas y no abiertas. De querer primarias abiertas de pasaron a cerradas, y ahí se situó el principio del fraude. ¿Se creía las razones de apertura a la sociedad que concretaba con pasión en las primarias abiertas? o ¿se dejó de creer en ellas distanciándose de la sociedad a la que se aspira a gobernar? A mi juicio se quebró con la decisión de primarias cerradas un principio democrático, con la agravante del número de avales pedidos y el corto espacio para conseguirlos. Gómez renunció a la credibilidad y la coherencia, y esos son valores imprescindibles para una relación política de confianza. Ante el fallido proceso de Tomás Gómez, la dirección del PSOE, tomo la decisión, a mi juicio acertada, de proponer a un nuevo candidato, que con los apoyos recibidos demuestra que su perfil personal y político es lo que necesitaba la candidatura para Madrid, para situarnos con el nivel de las expectativas que éste partido tenía cuando ganaba elecciones en la Comunidad y en el Ayuntamiento. Así que ahora, y como reflejaba Felipe González en un reciente artículo, los ciudadanos perciben que estamos tratando de configurar una alternativa ganadora. ¿Sucede así en San Lorenzo de El Escorial que es el ámbito en el que nos toca participar? Tengo la percepción que, en nuestros debates endogámicos, se olvida que los partidos son un instrumento para la gobernación institucional y la acción política cotidiana. A los demócratas convencidos nos cuesta aceptar que su estructuración orgánica y la selección de líderes tengan enfoques de carácter clientelar, pseudofamiliar o simplemente necesidades de estar al día con la hipoteca. Termino con una pregunta ¿Qué pasaría si los ciudadanos que se consideran comprometidos tomaran la misma decisión que Gabilondo? Respuesta: pues que ganaríamos todos.