Análisis de Películas

12 AM | 23 May

La peli del jueves 29

IDA. Una joya de la cinematografía polaca y mundial. Un film de Pawel Pawlikowski

IDAIDA. Una joya de la cinematografía polaca y mundial.

Ida

Titulo Original: Ida (Sister of Mercy).

Año: 2014.

País: Polonia.

Director: Pawel Pawlikowski .

Guion: Pawel Pawlikowski, Rebecca Lenkiewicz

Música: Kristian Selin Eidnes Andersen

Fotografía: Lukasz Zal, Ryszard Lenczewski (B&W)

Reparto: Agata KuleszaAgata TrzebuchowskaJoanna KuligDawidOgrodnikJerzy TrelaAdam SzyszkowskiArtur JanusiakHalina SkoczynskaMariusz Jakus.

 


Sinopsis:

Polonia, 1960. Anna (Ágata Trzebuchowska), una joven novicia huérfana que está a punto de hacerse monja, descubre que tiene un pariente vivo: una hermana de su madre, pero que no quiso hacerse cargo de ella de niña. La madre superiora obliga entonces a Anna a que visite a su tía antes de tomar los hábitos. La joven conoce entonces a Wanda (Agata Kulesza), una jueza desencantada y alcohólica antigua fiscal del estado, que cuenta a su sobrina que su verdadero nombre es Ida Lebenstein, que es judía y que el trágico destino de su familia se remonta a la terrible época de la ocupación nazi. (FILMAFFINITY)

Si hablamos de obras de arte cinematográficas, de aquellos films que impresionan por su calidad, estilo y sobriedad tenemos que nombrar a  “Ida”.

Ida está ambientada en Polonia en los años sesenta, sin embargo el drama polaco de la segunda guerra mundial está presente a lo largo de toda la historia. El film es de una gran sobriedad y nos deja perplejos en varios momentos,  aquellos en donde la imagen no necesita de las palabras sino que se comunica por sí sola, basta ver los primeros minutos de este film donde descubrimos a nuestra protagonista sin escuchar una sola palabra; la película parece tomarse su tiempo y sin prisa se deleita presentándonos imágenes de gran significado. Es el tipo de film que no necesita hablar mucho, pareciera por momentos rendir culto al silencio, se dice lo justo y  necesario y se le permite a la imagen contar la historia en su propio lenguaje visual.

Todos los elementos del lenguaje cinematográfico de este film comulgan con una gran sobriedad, los planos fijos, la iluminación, incluso el director rompe con ciertas  convenciones clásicas de la misma manera,  a esto se suma el color del film, el cual está presentado en blanco y negro por motivos de bajo presupuesto, pero le agrega una connotación histórica dejando sentir el fantasma de la segunda guerra mundial.  La película pareciera prescindir adrede de un colorido innecesario que le restaría atención a lo que quiere relatar.

La actuación de Agata Trzebuchowska, en el papel de Ida, es igualmente sobria. La mano del director está presente en la personalidad de la muchacha; quien vive una dramática historia que comienza cuando está a unos días de hacer sus votos y convertirse en monja. Entonces se entera que es judía, una contradicción que le crea un gran dilema del cual no dice ni una palabra,  pero que la inquieta lo suficiente para cuestionar su vida y poner a prueba su fe.  Todo este cuestionamiento se presenta con una gran naturalidad y sutileza, casi sin darnos cuenta nos envolvemos en esta terrible situación de vida que se mezcla con la verdad sobre la muerte de los padres de Ida y con el duelo interno que vive también Wanda, la tía de ésta, interpretada por Agata Kulesza. Incluso en un momento del film, la muerte que nos acompaña desde el inicio, se toma su tiempo para prepararse y parece saltar al vacío sin previo aviso.

La labor de Pawel Pawlikowski con el lenguaje cinematográfico es un trabajo digno de un artífice heleno y cómo a una delicada filigrana le va adicionando detalles uno tras otro, agregándole valor a la cinta con cada uno de ellos. El director concentró la atención del espectador y se aseguró que éste se sumerja en  la profunda y dramática historia que cuenta el film.

Es un film imperdible, véala con calma, saboréela y disfrútela, a mi me emocionó.

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08 PM | 26 Abr

BELLE, EL PRÓXIMO DÍA 8

La mejor película de Mamoru Hosoda

Belle‘Belle’ es para mí la mejor película de Mamoru Hosoda. Y no es solo por ser la mejor adaptación de ‘La Bella y la Bestia’ que he visto hasta ahora, mucho mejor que cualquiera que haya hecho Disney y eso que aquí se copia algún que otro plano. La sitúo por encima de otras obras de Hosoda como ‘Mirai’ o ‘La chica que saltaba a través del tiempo’ porque consigue ser una obra de gran actualidad, moderna, tecnológica y enriquecedora. Y además es una película que agrega más perspectiva con tramas añadidas y un giro final demoledor.

Por establecer una comparativa con cine actual… Si, esta es una nueva interpretación de ‘La Bella y la Bestia’ pero donde el castillo es digital y la turba enfurecida no se manifiesta con antorchas y hoces, sino con publicaciones hirientes. Entramos en un juego en el que nos vemos representados por un avatar, como en ‘Ready Player One’, pero ese “otro yo” es tan feo o tan bien agraciado como lo sea nuestra personalidad. Las similitudes con ‘Matrix’ son también fáciles de establecer. En ese mundo o red social de realidad virtual llamada “U” interactúan los personajes y se desarrolla la mayoría de la trama de ‘Belle’. Ahí es donde se expone un discurso que nos hace pensar sobre el tema de la superficialidad, la sinceridad con uno mismo, los influencers, los trolls, las ideas preconcebidas…

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12 AM | 04 Abr

Cuento de otoño

 Magali (Béatrice Romand), aquella jovencita de La rodilla de Clara (Le genou de Claire,1970), es una mujer solitaria que vive en el campo ocupándose de sus viñedos, vive en una soledad impuesta por la muerte de su marido y porque sus hijos ya se han hecho mayores y han hecho sus propias vidas. Su mejor amiga desde la infancia, Isabelle (Marie Rivière) la visita a menudo y mantiene una estrecha relación con la novia de su hijo, Rosine, (Alexia Portal), estas dos mujeres serán las “conspiradoras” de los planes para emparejar a Magali. El filme gira en torno a todas estas maniobras de sus amigas que van dando lugar a situaciones en las que los personajes de Rohmer irán profundizando en su propio interior, en sus sentimientos, con magníficos diálogos en los que muestran todas sus contradicciones, deseos, anhelos, imperfecciones.

Isabelle pone un anuncio en un periódico local y se hará pasar por su amiga en un principio ante Gérald, un estupendo Alain Libolt, que también es viudo y después de viajar bastante ha decidido regresar al campo y le gustaría encontrar una mujer para compartir su vida, se siente atraído por Isabelle pero creyendo que su vida es la de Magali y aunque por un momento sentirá que Isabelle se ha burlado de él cuando le confiesa la verdad enseguida y haciendo gala de la generosidad y serenidad que caracterizan a su personaje aceptará los planes de Isabelle de que acuda a la boda de su hija y conozca a Magali “por casualidad”.

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