Análisis de Películas

02 PM | 12 Nov

EL VIAJE A LA FELICIDAD DE MAMA KUSTER

El cine de Rainer Werner Fassbinder tiene la extraordinaria virtud de no dejarme nunca indiferente: o me aburre o me encandila, paradoja que considero una fantástica cualidad. Mi sensación es que gran parte de la culpa de esta irregularidad en mis gustos cinematográficos se debe al draconiano ritmo de trabajo que empleaba el cineasta alemán, produciendo un mínimo de dos películas por año. Máximo exponente del llamado nuevo cine alemán de los setenta, su carácter indomable se plasmó en todas las películas que completan su extensa filmografía concentrada en el corto período de trece años. Uno de los aspectos que me conquistan del bávaro es su insobornable independencia -si bien fue miembro integrante de la izquierda alemana-, hecho éste que le acarreó  numerosos problemas con diversos sectores de la comunidad germana, tanto de un lado como del otro del espectro ideológico, y que confieren a su cine una personalidad inquebrantable en continua lucha por reflejar los avatares de los perdedores del sistema.

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01 AM | 06 Nov

El matrimonio de María Braum

Ante la ruina y la tragedia, volverse práctica. Olvidar el pasado, maquillarse, buscar los mejores ropajes, sacar partido de lo que aún pueda ser atractivo, perder los escrúpulos, venderse. Reinventarse callando el dolor, tragándose el orgullo, perdiendo lentamente la dignidad y recubriéndose de una coraza de cinismo. Hay que sobrevivir, ¿verdad? Es una mala época para los sentimientos, como ella misma diría, convertida ya en “la gran maestra del disimulo”. ¿A quién me refiero? ¿A la protagonista de El matrimonio de María Braun (Die Ehe der Maria Braun, 1979) o a la Alemania que surgió de la postguerra? Es difícil decirlo. Realmente es difícil diferenciarlas: “El matrimonio de María Braun es, probablemente, la película que mejor resume (…) el surgimiento, el clima, la identidad y los traumas de la República Federal Alemana. Es como si fuera una parábola muy precisa, como si el personaje de María fuera la encarnación misma de una república surgida entre las ruinas y crecida entre frustraciones de ideales, entre desencaminamientos y logros, entre las ruinas internas de todas las esperanzas” (1), expresaba con razón el critico de cine Luis Alberto Álvarez.

El matrimonio de María Braun (Die Ehe der Maria Braun, 1979)

 

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11 AM | 21 Oct

Las zapatillas rojas, jueves a las 18 horas

Vicky Page es una aspirante a bailarina dividida entre la danza y el amor. Mientras que su imperioso instructor le insta a olvidar todo excepto el ballet, Vicky comienza a enamorarse del encantador joven compositor. Entonces deberá elegir entre seguir su arte o su romance, una decisión que conlleva consecuencias graves.

Las zapatillas rojas está basada es un cuento de hadas del escritor y poeta danés Hans Christian Andersen. La obra original habla de una niña que usa estas zapatillas que no la dejan dejar de bailar. Y es este específicamente el tema de la película. Si bailar es más importante que vivir, una vez que Vicky Page (Moira Shearer) empieza a usar las zapatillas de ballet, ya no puede hacer otra cosa. Conflicto que se convierte en el principal una vez que se enamora del compositor de la obra y tiene que decidir entre uno u el otro. La decisión la lleva a un lugar mucho más triste.

La película de The Archers (Powell y Pressburger) es un drama expresionista en fotografía, maquillaje y arte. Recurre a lo onírico valiéndose de algunos efectos provocados por el montaje en el que la realidad se confunde con la obra representada. Esa confusión es propia de la desestabilidad mental y emocional de Vicky Page.

La señorita Page todo lo que quiere hacer es bailar. Borís Lérmontov lo sabe y la manipula en consecuencia.

Lérmontov es un obsesivo productor de ballet. Su nueva obra The red shoes está por estrenarse y para ello la incorpora como prima ballerina de su cuerpo de baile. También contrata a Julian Craster (Marius Goring), un estudiante de composición muy talentoso que se acerca a Lérmontov porque en una obra producida por él han tocado partituras creadas por él sin autorización. Ya desde ese momento conocemos al titiritero Lérmontov.

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12 AM | 24 Sep

Encadenados

Noveno film de la etapa americana de Hitchcock. Escrito por el acreditado Ben Hecht, se rueda en exteriores de Beverly Hills, LA, Miami y Río de Janeiro y en plató, con un presupuesto estimado de 2 M dólares. Es nominado a 2 Oscar (guión y actor reparto). Producido por Hitchcock, se estrena el 6-IX-1946 (EEUU).

La acción tiene lugar en Miami (Florida) y Río de Janeiro (Brasil), a lo largo de unos pocos meses, a partir de abril de 1946. T.R. Devlin (Cary Grant) es un agente secreto americano que contacta con Alicia Hubermann (Ingrid Bergman), hija de un colaborador nazi condenado a prisión, con el propósito de reclutarla para que espie a Alexander Sebastian (Claude Rains), jefe de un tenebroso grupo nazi.

El film es un thriller de espionaje, un drama romántico, un drama psicológico y una intriga criminal. Se rueda tras la IIGM y antes de la eclosión de la Guerra Fría, por lo que los criminales son nazis establecidos en América. Los personajes están bien construidos y tienen profundidad, las incidencias del relato están narradas con fluidez, eficacia y sutilidad, los diálogos son memorables y la atmósfera es densa e inquietante. Como es habitual en él, Hitchcock apura las situaciones de peligro, crea tensión con efectividad y elegancia y sus personajes son de moral ambigua: suman inocencia y culpabilidad, sinceridad y engaño, generosidad y codicia, amor y venganza. Se presta especial atención a detalles visuales, que dicen más cosas de lo que parece a primera vista. Las llaves y la taza de café devienen símbolos de suspense, la botella que el camarero sirve por error y retira exalta el misterio, la presencia de Alex entre una fotografía de sobremesa y el reflejo de su imagen en un espejo habla de su condición de persona vulnerable y dominada, el alka-seltzer explica sin palabras el estado de Alicia tras una noche de alcohol. El uso de la cámara subjetiva (conversación en el dormitorio) subraya el apasionado enamoramiento de ella. El vestuario, diseñado por Edith Head, también hace las veces de vehículo de expresión visual: revela el interés del realizador por la elegancia, la belleza y la pulsación del deseo. Entre muchas, son destacables dos escenas: el beso mientras andan y hablan (el más largo en cine hasta entonces) y el movimiento de grúa desde el plano general superior de una sala de invitados hasta el primer plano de una mano con una llave. Woddy Allen en «Scoop» rinde homenaje de simpatía a la escena de la la bodega del sótano.

La música, de Roy Webb («Retorno al pasado»), hilvana pasajes cálidos y románticos con otros fríos y ásperos, en el seno de una partitura efectiva y vibrante. Añade valses vieneses y una samba brasileña como motivos de baile. La fotografía, de Ted Tetzlaff, hace uso de tomas largas, encuadres de detalle, planos picados y primeros planos de excelente factura y de gran fuerza expresiva. Interpretaciones impecables de Grant, Bergman y C. Rains. Magnífica secuencia final, en la que intervienen 7 personajes.

Miquel
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08 PM | 13 Sep

John cassavettes por John cassavettes

     Esto es lo que escribe e mismo Cassavetes sobre la película que vamos a ver el jueves
UNA MUJER BAJO INFLUENCIA Con Gena, antes de hacer Una mujer bajo influencia hemos discutido sobre la dificultad de amar y sobre la ausencia total de interés, el aspecto terriblemente nulo que tendría una historia de amor en 1971. Al escribir el guión, yo no quería que esta historia de amor se dirigirse fácilmente. Este film trata de los problemas muy serios que se plantean a un hombre y a una mujer que se encuentran alienados cada uno en su relación con el otro por influencia del entorno, que ignoran todo de sus problemas, y que son, sin embargo, muy amantes. Creo verdaderamente que todas las mujeres están locas. Se han vuelto locas a fuerza de actuar un papel que no logran asumir. Los hombres están locos también, desde luego. La sociedad no les deja nada en común a los hombres y las mujeres. Es el tema del film… Que muestra verdaderamente, más que ningún otro film que yo haya visto nunca, las verdaderas diferencias entre hombres y mujeres. Todo lo que atañe a nuestras vidas está determinado por la influencia que un sexo adquiere sobre el otro. Seguramente, nos hallamos en plena decadencia y en plena confusión política, pero esto es mucho menos interesante, es más mental, depende más de las informaciones de que se disponga. Las relaciones entre los hombres y las mujeres están fijadas en nuestros instintos, en nuestros cerebros, de forma permanente. El problema principal de Mabel es que ella carece de yo. Ella hace todo lo necesario para complacer a quien sea, pero no a sí misma… Hasta la última escena del film ella se encuentra verdaderamente bajo la influencia de Nick y de su familia. Bajo la influencia de su suegra, del amor por su madre que no la ama, pero que la adora, si usted entiende lo que quiero decir. Bajo la influencia de un padre que la ha desheredado por su casamiento y porque él la ha ofrecido a su yerno… Cuando Nick desea que ella se meta en la cama, ella se dirige al lecho. Cuando él desea que ella se sienta incómoda, ella se pone incómoda. Si él pretende que ella se disculpe, ella se disculpará. Nick trabaja en la construcción, es un tipo que trabaja con sus manos. Es un tipo muy normal, cree en la familia, en el hogar. Su madre tiene verdaderamente una inmensa influencia sobre él. Sus parientes también. Es muy conservador, y de pronto se casa con una chica. Enfrenta el único pequeño riesgo de su vida. Ella es un poco extraña. Algo alocada. Ella lo ama apasionada- mente. Eso le resulta algo molesto. El tiene dificultad en mostrar sus emociones. No quiere que los demás lo adviertan. No tiene ningún 22 deseo de esta proximidad, de esta relación con el mundo exterior. El necesita distancia también en su vida pública, pero lo único que lo puede hacer descarrilar, es esta mujer. He aquí a un hombre que tiene una mujer extraordinaria, que no quiere compartir con nadie, porque ella le enciende la imaginación. Ella representa todo para él, física, espiritual, mentalmente. Pero ella siente vergüenza, porque no llega a adaptarse. No podría seducirlo si ella fuera como las demás. No es más que actuando con las otras, entablando una especie de competencia con las otras, que Mabel puede sentirse libre. Estoy seguro que podríamos haber hecho un film exitoso si hubiera descrito la vida de Mabel de un modo mucho más duro: si el film hubiera adoptado posiciones que el espectador hubiera podido tomar. Pero, en este caso, debería mirarme en un espejo y decir: “De acuerdo, se ha logrado crear un nuevo horror”. Nunca conocí a nadie que llevara una vida tan horrible que no pudiera nunca sonreír, que no tuviera tiempo para ser amorosa, para abrir los ojos, para pensar en los pequeños detalles de la existencia. Todo el tiempo sucede algo maravilloso, incluso al nivel de la tragedia, incluso en prisión o en un asilo. Siempre hay una especie de continuidad de la vida, si no la vida sería efectivamente invivible.
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