Este llamado ha sido lanzado por Mikis Theodrakis el domingo 12 de febrero de 2012, con ocasión de la gran manifestación de la plaza Syntagma en Atenas, durante el debate parlamentario sobre la adopción del nuevo Memorándum impuesto por la troika (Comisión Europea, Banco Central europeo, y el FMI) a Grecia. Cuando Theodorakis, 86 años, y Manolis Glézos, 90 años, pidieron a los policías de la unidad especial anti-motines MAT poder dirigirse a la multitud desde las escalinatas del Parlamento, la única respuesta de estos últimos ha sido un disparo tupido de gases lacrimógenos que parecía una tentativa de asesinato. He aquí como se trata en este país «entroikizado» a los hombres que, en Japón, serían como «tesoros vivientes».
Un complot internacional está en curso, con el objetivo de llevar a término la destrucción de mi país. Los atracadores han comenzado en 1975, con el blanco de la cultura griega moderna, después han continuado la descomposición nuestra historia reciente y de nuestra identidad nacional y hoy intentan exterminarnos físicamente mediante el desempleo, el hambre y la miseria. Se el pueblo griego no se subleva para pararlos, el riesgo de desaparición de Grecia es bien real. Yo lo veo llegar en los próximos diez años. El único elemento que va a sobrevivir de nuestro país será la memoria de nuestra civilización y de nuestras luchas por la libertad.
Hasta 2009 la situación económica de Grecia no tenía nada muy grave. Los grandes males de nuestra economía eran los gastos inmoderados para la compra de material de guerra y la corrupción de una parte del mundo político, financiero y mediático. Pero una parte de la responsabilidad incumbe a los estados extranjeros, de los cuales Alemania, Francia, Inglaterra y los EEUU que ganaron miles de millones de euros a expensas de nuestra economía nacional vendiéndonos todos los años el material de guerra. Esta sangría constante nos ha devastado y no nos permitió más seguir avanzando, mientras que era fuente de enriquecimiento para otros países. Se puede decir lo mismo por el problema de la corrupción. Por ejemplo, la empresa alemana Siemens tenía una rama especial encargada de corromper a los griegos, con la finalidad de colocar mejor sus productos en el mercado griego. De este modo el pueblo griego ha sido víctima de este dúo de predadores, alemanes y griegos, que se enriquecieron a expensas de Grecia.
Es evidente que estos dos grandes males habrían podido ser evitados si los dirigentes de los dos partidos políticos pro-norteamericanos no hubieran infiltrados por la corrupción. Esta riqueza, producto del trabajo del pueblo griego, fue así drenada a las cajas fuertes de los países extranjeros. Los políticos han intentado compensar esta huída de capital recurriendo al endeudamiento excesivo que a desembocado en una deuda pública de 300 millardos de euros, es decir, 130% del PBI.
Mediante esta estafa, los extranjeros ganaros doblemente: por una parte, con la venta de armas y de sus productos y por otra parte, mediante los intereses de la deuda gubernamental (y no al pueblo). Como hemos visto, en los dos casos, el pueblo griego fue la víctima principal. Un solo ejemplo bastará para convencerlo: en 1986, Andreas Papandreou tomó deuda por un millardo de dólares a un banco de un gran país europeo. Los intereses de este préstamo no han sido reembolsados más que en 2010 y se elevaban a 54 millardos de euros.
El último año, M. Juncker ha declarado que había subrayado el mismo que la hemorragia financiera masiva de Grecia se debía a los gastos excesivos (y forzados) para la compra de material de guerra – a Alemania y a Francia en particular. Y concluyó que estos vendedores nos conducían a un desastre seguro. Desgraciadamente, reconoció que no había hecho nada para contrarrestar esto, para ¡no perjudicar los intereses de países amigos!
En 2008, la gran crisis económica arriba a Europa. La economía griega no fue salvada. Sin embargo, el nivel de vida que era hasta este momento suficientemente alto (Grecia se clasificaba entre los 30 países más ricos del mundo), se mantuvo prácticamente sin cambios, a pesar del aumento de la deuda pública. La deuda pública no se traduce necesariamente en una crisis económica. La deuda de los grandes países tales como los EEUU y Alemania es estimada en miles de millardos de euros. Los factores determinantes son el crecimiento económico y la producción. Si estos dos factores son positivos, es posible endeudarse con los grandes bancos a una tasa de interés inferior al 5% hasta que la crisis haya pasado.
En noviembre del 2009, en el momento de la llegada de George Papandréou al poder, estábamos exactamente en esta posición. Para que se comprenda lo que el pueblo griego piensa hoy su política desastrosa cito dos cifras: en las elecciones de 2009 el PASOK – el partido de G. Papandreou – obtiene 44% de los votos. Hoy, las encuestas no le dan más que 6%.
M. Papandréou habría podido enfrentar la crisis económica (que reflejaba la de Europa) con los préstamos de los bancos extranjeros a la tasa habitual, es decir, inferior al 5%. Si lo hubiera hecho, nuestro país no habría tenido problemas. Como estábamos en una fase de crecimiento económico, nuestro nivel de vida se hubiera mejorado.
Pero M. Papandréou ya había entablado su conspiración contra el pueblo griego en verano del 2009, cuando el se ha encontrado secretamente con M. Strauss-Kahn, con el fin de poner a Grecia bajo la tutela del FMI. Esta revelación ha sido hecha por el antiguo director del FMI.
Para llegar allí, el cuadro de la situación económica de nuestro país debió ser falsificado, para que los bancos extranjeros tuvieran miedo y elevaran las tasas de interés de los préstamos a importes prohibitivos. Esta operación onerosa comenzó con el aumento artificial del déficit público de 12% a 15% en el año 2009 (Andreas Georgiou, presidente del consejo administrativo del Instituto Nacional de Estadística, ELSTAT, decidió súbitamente en 2009, sin pedir acuerdo, ni informar a su consejo administrativo, contabilizar en el cálculo del déficit público ciertos organismos y empresas públicos que anteriormente no lo habían sido jamás en ningún otro país europeo, excepto Noruega. El objetivo era hacer subir el déficit de Grecia por arriba del de Irlanda (14%), para que sea ella la que tenga el rol del eslabón débil de Europa, NdT]. Hace 20 días, el procurador M. Pepònis llevó ante la justicia a M. Papandréou y a M. Papakonstantinou (ex-ministro de Finanzas), para rendir cuentas sobre este crimen.
A continuación, M. Papandréou y su ministro de Finanzas llevaron a cabo una campaña de descrédito durante 5 meses, en el curso de la cual intentaron persuadir a los extranjeros que Grecia estaba como el Titanic, hundiéndose, que los griegos eran corruptos, perezosos y pues incapaces de hacer frente a las necesidades del país. Después de cada una de sus declaraciones, las tasas de interés subieron, para que Grecia no pudiera pedir más prestado y que pasara por un salvataje nuestra adhesión al FMI y al Banco Central Europeo. En realidad, era el comienzo de nuestro fin.
En mayo del 2010, un ministro, el de Finanzas, firmó el famoso Memorándum, es decir nuestra sumisión a nuestro prestamistas Según le ley griega, la adopción de un acuerdo de esas características debe ser sometida al Parlamente y aprobada por las tres quintos de los diputados. Bien, el Memorándum y la Troika que nos gobiernan, funcionan ilegalmente – no solamente respecto de la ley griega, sino también del derecho europeo.
Desde entonces, suponiendo que nuestro camino hacia la muerte sea representado por una escalera de 20 peldaños, hemos recorrido ya la mitad del mismo. Imaginad que el Memorándum regala a los extranjeros nuestra independencia nacional y la propiedad nacional, a saber: nuestros puertos, nuestro aeropuertos, la red de rutas, la electricidad, el agua, todas las riquezas naturales (en el subsuelo y submarinas) etc. Agregadle a eso nuestros monumentos históricos, como la Acrópolis, Delfos, el Olimpo, Epidauro y otros sitios, una vez que hayamos renunciado a hacer valer nuestros derechos.
La producción ha sido paralizada, la tasa de paro se disparó al 18%, 800.000 comercios han cerrado, como también miles de fábricas y centenas de trabajadores manuales. Un total de 432 000 empresas han quebrado, decenas de miles de jóvenes científicos dejan nuestro país que se cubre más y más de las tinieblas de la Edad Media. Miles de personas que vivían bien hasta una fecha reciente, están ahora a la búsqueda de alimento en la basura y duermen en las aceras.
Entretanto, supuestamente estamos viviendo gracias a la generosidad de nuestros prestamistas, los bancos europeos y el FMI. De hecho, la totalidad del paquete de decenas de millardos de euros tirado sobre Grecia, vuelve a quien lo otorgó, mientras estamos cada vez más endeudados a causa de los intereses insoportables. Y como es necesario mantener funcionando al Estado, los hospitales y las escuelas, la Troika grava a las clases medias y bajas con tasas exorbitantes que llevan directamente al hambre. La última vez que vivimos esta situación de hambre generalizada en nuestro país fue al principio de la ocupación alemana, en 1941, con cerca de 300.000 muertos en seis meses solamente. En nuestros días, el espectro del hambre vuelve a nuestro país infortunado y calumniado.
Si pensáis que la ocupación alemana nos ha costado un millón de muertos y la destrucción completa de nuestro país, ¿Cómo podemos aceptar nosotros los griegos, las amenazas de la Sra. Merkel y la intención de los alemanes de imponernos un nuevo Gauleiter, que esta vez llevará una corbata?
El período de la ocupación alemana de 1941 hasta octubre de 1944, prueba que Grecia es un país rico, y hasta que punto los griegos son trabajadores y conscientes (conciencia del deber de libertad y del amor a la patria).
Cuando la SS y el hambre mataron un millón de personas y la Wehrmacht destruía nuestro país, confiscaba toda la producción agrícola y el oro de nuestros bancos, los griegos pudieron sobrevivir gracias a la creación del movimiento de Solidaridad Nacional y de una armada de partisanos que contaba con 100.000 combatientes, que fijaron 20 divisiones alemanas en nuestro país.
Al mismo tiempo, los griegos han sobrevivido no solamente gracias a su aplicación al trabajo, sino también, en las condiciones de la ocupación, gracias a un gran desarrollo del arte griego moderno, en particular en el dominio de la literatura y de la música.
Grecia ha elegido la vía del sacrificio por la libertad y la supervivencia al mismo tiempo.
Hemos sido atacados, hemos respondido con Solidaridad y Resistencia y hemos sobrevivido. Hacemos ahora exactamente la misma cosa., con la certeza de que el pueblo griego será finalmente vencedor. Este mensaje esta dirigido a la Sra. Merkel y al Sr. Schäuble, subrayando que sigo siendo amigo del pueblo alemán y un admirador de las grandes contribuciones a la ciencia, la filosofía, el arte y la música en particular. La mejor prueba de estas grandes esto es el hecho de que he confiado la totalidad de mi obra musical a dos editores alemanes, Schott y Breitkopf, que cuentan entre los más grandes editores del mundo y mi colaboración con ellos es muy amigable.
Amenazan con expulsarnos de Europa. Si no nos quieren, devolvemos el décuple; no queremos formar parte de la Europa de Merkel – Sarkozy.
Hoy, domingo 12 de febrero, Manoles Glezos – el héroe que arrancó la esvástica de la Acrópolis, dando señal de, no sólo a la resistencia griega, sino también a la resistencia europea contra Hitler _ y yo mismo nosotros nos preparamos para participar de una manifestación en Atenas. Nuestras calles y nuestras plazas estarán llenas de miles de personas que manifestarán su cólera contra el gobierno de la Troika.
Ayer escuché al Primer Ministro-banquero decir, dirigiéndose al pueblo griego, que casi hemos tocado fondo. ¿Pero quién nos amenaza a este punto en dos años? Son los mismos que en lugar de estar en prisión, amenazan a los diputados, para que voten por un nuevo Memorándum peor que el primero, que será aplicado por las mismas personas que nos han llevado a donde estamos. ¿Por qué? Porque eso es lo que nos obligan a hacer el FMI y el Eurogrupo, amenazándonos en caso de no obedecer, con la quiebra… Aquí se representa un teatro absurdo. Los medios que nos odian (griegos y extranjeros) y que son los únicos responsables de la situación dramática de nuestro país, nos amenazan y nos chantajean para poder proseguir su obra destructiva, hasta nuestra extinción definitiva.
En el curso de los siglos, hemos sobrevivido en condiciones muy difíciles. Es cierto que, no solo los griegos van a sobrevivir, pero ellos quieren revivir incluso si se nos conduce a la fuerza al ante último peldaño de la escalera que lleva a la muerte.
Actualmente consagro todas mis fuerzas a unir al pueblo griego. Intento convencerlo de que la Troika y el FMI no son la única salida. Que hay otra solución: cambiar el rumbo de la nación. Girar hacia Rusia para lograr una cooperación económica y la formación de asociaciones que nos ayudarían a poner en valor nuestras riquezas en términos favorables al interés nacional.
Propongo no comprarle más material militar a los alemanes y a los franceses. Haremos todo para que Alemania nos pague las reparaciones de guerra debidas. Estas reparaciones se elevan, con los intereses, a 500 millardos de euros.
La única fuerza capaz de hacer estos cambios revolucionarios, es el pueblo griego unido en un frente de Resistencia y de Solidaridad para que la Troika sea expulsada del país. Paralelamente, hay que considerar como nulos y sin valor todos los actos ilegales (préstamos, deudas, intereses, impuestos, compras de riqueza pública) Por supuesto, los socios griegos – que ya han sido condenados en el espíritu de nuestro pueblo como traidores-, deben ser castigados.
Estoy enteramente avocado a este propósito (la unión en un Frente) y estoy persuadido que lo lograremos. Yo tomé las armas contra la ocupación hitleriana. Conozco los calabozos de la Gestapo. Fui condenado a muerte por los alemanes y milagrosamente sobreviví. En 1967, fundé el PAM (Patriotikò Mètopo – Frente patriótico), la primera organización de resistencia contra la junta militar. Pasé a la clandestinidad. Fui arrestado y encarcelado en el «matadero» de la policía de la junta. Finalmente, también sobreviví.
Hoy, tengo 87 años, y es muy probable que no estaré más el día que mi amada patria sea salvada. Pero moriré con la conciencia tranquila, porque continuaré para cumplir con mí deber para con los ideales de libertad y derecho.
Mikis Theodorakis es un famoso compositor griego y resistente al régimen que instauró la junta de los coroneles
Jakog Augstein, editor del semanario Freitag, conversó con el ex Presidente de La Izquierda Oskar Lafontaine en el Maxim-Gorki-Theater de Berlín.
Jakob Augstein: Cuando ayer me dijeron que Sahra [Wagenknecht] no vendría, que en su lugar vendría Oskar, se me escapó la risa nerviosa. Como si estuviera en una película de Helmut Dietl o en un sketch de Loriot. Ahora puedo preguntarle, ¿qué papel juega su aspecto físico o su peinado en la política?
Oskar Lafontaine: Y yo puedo responderle que soy célebre por irradiar una erótica fría.
Lo absurdas que llegan a ser estas preguntas se hace así evidente. Pero tengo que decir que si hubiera venido Sahra Wagenknecht no hubiera hecho ninguna alusión a su peinado.
Lo que de verdad me ha ocupado estos últimos días ha sido sobre todo el affaire de nuestro Presidente [Christian Wulff]: ¿no le sorprende que los medios de comunicación y los lectores hayan llegado a una valoración tan diferente? Muchos hablan ya de una persecución.
No me sorprende. Gran parte de la población no tiene nada contra los tabloides y sus chismes. Pero cuando atropellan a alguien la mayoría dice: es suficiente.
Pero la cercanía de un político a los ricos inquieta a la mayoría de la gente claramente mucho menos que a mí.
Los políticos no han de dejarse cooptar por los ricos. De alguien como Christian Wulff por desgracia ya no puede creerse que las nobles virtudes que predica él mismo las practique. Pero honestamente, no es algo que me preocupe en demasía. A menudo me pregunto si el cargo de Presidente de la República sigue siendo después de todo necesario. Cuando fui Presidente del Bundesrat [Senado] tuve que representar en alguna ocasión al Jefe de Estado. Ahí me di cuenta de lo “estresante” que era en realidad el cargo. De hecho, podría ejercerlo el Presidente del Bundesrat sin problemas. Las decisiones más importantes podrían asignarse al Tribunal Constitucional.
¿Ha desaparecido la aspiración a los valores universales?
Se articula más bien de manera inconsciente, con el descontento hacia el neoliberalismo, que ha reducido a los hombres a la categoría de mercancías. Se trata de un desarrollo social mórbido. La gente se da cuenta de que los valores desaparecen cada vez más y más en el campo burgués.
¿No es tarea de las élites dar a conocer las perspectivas de mejora? O dicho de otro modo: ¿no necesita la gente líderes?
La idea tiene en un principio raíces religiosas, la idea de igualdad, la idea de que la dignidad del hombre es inviolable, es una idea cristiana. La idea fundamental de la izquierda deriva de la igualdad de los hombres ante Dios, la idea de amor al prójimo. La única tarea de la élite es argumentar a su favor, en el sentido de la Ilustración.
¡Usted tiene que saber de lo que habla! Junto con Gregor Gysi fundó, sin apoyos externos, un nuevo partido.
Sin embargo debemos explicar y convencer. Nuestro propósito fue establecer un contrapoder que se opusiese a los desarrollos sociales entonces dominantes. Naturalmente, también porque el SPD [Partido socialdemócrata alemán] y Los Verdes son partidos neoliberales. No se trata más de abrirse paso solamente a la retórica dominante del neoliberalismo.
Podemos verlo en la expresión crisis de deuda. Con ella se ha hecho política. Pero lo que tenemos no es ninguna crisis de deuda, sino una crisis bancaria e institucional.
¡Mire, ahí estamos plenamente de acuerdo! Las palabras son instrumentos de dominación. Los conceptos modelan nuestro pensamiento, nos esclavizan. A menudo me he dado cuenta de cómo yo mismo he caído en clichés. Siempre intento asegurarme de tener una idea clara de las cosas. Una palabra como terrorismo, pongamos por caso. Siempre le pregunté a Angela Merkel: señora canciller, Ud. quiere combatir el terrorismo. ¿Pero qué quiere decir exactamente con ello? Durante dos años le planteé la pregunta en el Parlamento. Se limitó a sentarse en su sillón y a ojear cualquier documento que tuviera sobre el escritorio. No podía responder a la pregunta. Más tarde un funcionario del Ministerio del Interior recibió el encargo de redactar una ley para recolectar datos para la lucha contra el terrorismo. Allí se afirma que el terrorismo es el uso ilegal de la violencia para la imposición de intereses políticos. En el Parlamento la CDU/CSU [conservadores], el FDP [liberales], SPD [socialdemócratas] y Los Verdes han decidido pues que George W. Bush y Tony Blair son terroristas. Y si en Afganistán se utiliza la violencia ilegal, ¿qué hemos de concluir de esta ley para los políticos responsables en la República federal?
Por utilizar de nuevo otra expresión común en el pensamiento neoliberal: usted es político profesional, su “producto” es la política. ¿Sigue existiendo una demanda para su producto?
Sí, porque los hombres esperan que sus condiciones de vida mejoren. Lo que me cruza a menudo por la cabeza pero no consigo entender es por qué los jubilados siguen votando a partidos que recortan sus pensiones.
¿Conoce usted el concepto Liquid Democracy?
No.
En principio se trata de que la gente pueda escoger libremente lo que más le interesa de los programas de diferentes partidos: la política de transporte público de Los Verdes, la política económica de La Izquierda, la política de Internet de los Piratas.
Eso es una reivindicación de la democracia directa. ¿Qué habría de tener yo en contra de eso?
Se pasaría por encima de los partidos.
Sí, eso se llama democracia directa.
¿No deberían los militantes de su partido poder elegir directamente la presidencia del partido?
Si tuviéramos un sólo presidente o presidenta, sí. Pero tenemos que respetar una cuota en la presidencia. [Cuando se escoge a dos personas que no se llevan bien entre sí, para el partido no supone más que inconvenientes. [Rudolf] Scharping y [Gerhard] Schröder, por ejemplo, en la presidencia [del SPD]; siempre fue mal. La Izquierda ha sido el primer partido que ha incluido en su programa los referendos vinculantes a sus propios militantes para todas las cuestiones políticas.
En mayo habrá elecciones en Schleswig-Holstein. La Izquierda presenta una intención de voto del dos por ciento, aunque el Zeitgeist la acompaña y Sahra Wagenknecht publica incluso en el [conservador] Frankfurter Allgemeine Zeitung.
El número de lectores que ha tenido el texto de Sahra Wageknecht Schluss mit Mephistos Umverteilung! [¡Acabemos con la redistribución mefistofélica!] en el Frankfurter Allgemeine Zeitung sólo pueblo explicármelo por la inseguridad en el campo burgués. Por desgracia pocas personas saben que La Izquierda es el único partido que conoce la salida de la crisis: un sistema bancario público, concesión de créditos del BCE a los estados europeos, reestructuración de la deuda y un impuesto a las rentas más elevadas. Si los electores de Schleswig-Holstein supieran todo esto, entonces estaremos representados con toda seguridad en su parlamento regional.
Muchos estarían de acuerdo con una nacionalización de la banca.
Sí, pero la crisis financiera es opaca. No por casualidad dijo Henry Ford que si la gente conociese de verdad nuestro sistema monetario entonces haría la revolución. Y falta coherencia. Helmut Schmidt, por ejemplo, ha calificado a los responsables de la crisis de psicópatas y reclamado una mayor regulación, pero al mismo tiempo ha propuesto a Peer Steinbrück como candidato a canciller, esto es, a un hombre que ha contribuido en buena medida a la desregulación del sistema financiero. A las personas les falta la experiencia concreta de que La Izquierda puede realizar sus reivindicaciones. A menudo me preguntan por qué en el Sarre podemos alcanzar el 20% de los votos. La respuesta es muy sencilla: los trabajadores del Sarre han pasado por situaciones muy difíciles que yo he vivido a su lado.
Recién acaba de disolverse el gobierno de la CDU. ¿Qué hará usted ahora?
Me presentaré como candidato a las elecciones.
¿Luchará por una coalición roji-roja [SPD-La Izquierda], aún cuando el SPD del Sarre ya le ha transmitido su intención de rechazarla antes incluso antes de que se celebren los comicios?
Sí. El rechazo en el SPD del Sarre no lo comparten todos los socialdemócratas. Mi propósito es evitar que el SPD de allí se coaligue con la tambaleante CDU y aplique un brutal programa de austeridad para las escuelas, la policía y los hospitales.
Quizá las personas no entiendan simplemente qué es realmente La Izquierda como partido. Yo mismo siempre me pregunto: ¿se trata de un partido socialista o de un partido verdaderamente socialdemócrata?
La base de nuestro programa es que la propiedad debe fundarse sobre el trabajo. La propiedad se adquiere con el trabajo. Con ello cuestionamos el actual orden económico en el que una minoría que con frecuencia ni siquiera trabaja es rica mientras la mayoría trabaja para ellos. El viejo principio liberal de que “la propiedad se origina en el trabajo” sólo lo representa La Izquierda.
¿Pero puede un partido socialista en un sistema no socialista obtener algún resultado?
Todos los partidos socialistas en el transcurso de su historia han quedado muy lejos de sus objetivos. De lo que concluyo que el capitalismo tiene un enorme potencial intoxicador para acoger y cooptar. ¿Cómo se sale de ello? Vivimos en una democracia imperfecta e incompleta, debemos hacer un trabajo de Sísifo. La idea de una dictadura de un partido es irreconciliable con la idea de socialismo.
Ahora que entramos en la cuestión de la República Democrática Alemana, ¿cuál fue el error por la que pereció?
Fracasó porque en este estado de obreros y campesinos los trabajadores tenían muy poco que decir. Acabo con ella la falta de democracia.
¿Y en qué punto se desvió la República Federal Alemana del camino adecuado (si es que alguna vez estuvo en el camino adecuado)?
Un punto de inflexión importante fue la caída del Muro de Berlín y el desplome de los estados comunistas. Desde entonces el neoliberalismo se ha expandido con una audacia aventurera.
No quisiera hablar con Ud. sobre Sahra Wagenknecht…
Es un tema en el que debo confesarle que no soy imparcial.
… pero actualmente juega un papel importante en el partido. En su último libro, Freiheit statt Kapitalismus [Libertad en lugar de capitalismo], habla positivamente de la economía de mercado, lo que ha sorprendido a muchos.
A mí no. Si se lee el libro correctamente, uno se da cuenta de que en realidad se refiere al así llamado ordoliberalismo de Walter Eucken. La máxima de Eucken de la economía de mercado era que quien obtiene los beneficios, debe también adherirse a los perjuicios. Eso significa que quien obtiene beneficios también debe responder por las pérdidas. Lo que ya no tiene ningún significado, toda vez que en nuestra época sin pies ni cabeza las pérdidas de los bancos han sido impuestas a la comunidad. Otro aspecto a tener en cuenta del libro sería que el estado debería de estar por encima de la economía. Esta frase disolvería hoy nuestro sistema por completo. A este respecto me parece muy ingenioso volver a recordar justamente esto.
[
Oskar Lafontaine fue Presidente del partido de La Izquierda entre 2007 y 2010.
Hoy me he desayunado con la noticia del fallecimiento de Theo Angelopoulos, director de cine, claramente identificado con la izquierda, arrollado por una moto en un suburbio de Atenas cuando realizaba localizaciones para su película El otro mar, cuyo tema de fondo era la actual crisis económica y social de Grecia. Como Tarkovski o Antonioni, utilizaba su cine para explorar la historia y la identidad de su cultura. Escribió poemas de vena romántica influido por Byron y posteriormente por George Seferis y Kavafis. En 1961, después de licenciarse en Derecho en Atenas se marchó a París para estudiar con Levi-Straus en la Sorbona; más tarde ingresó en el IDHEC, la Escuela de Cine francesa, de la que fue expulsado por discutir con uno de sus profesores. Pasó muchas horas en la cinemateca de Langlois, donde se había formado la generación anterior, desde Truffaut a Godard, y trabajó en el periódico de izquierdas Poder Democrático.
Hay sobre todo dos películas emblemáticas que abordan el tema de la historia interior y que nosotros no hemos sido capaces de hacer. Una es el Viaje a Citera, en donde comprendimos a la perfección el tópico de la vuelta a casa después de una amnistía. La película nos muestra de manera soberbia el regreso desde el Este y los lugares más remotos de la Unión Soviética, especialmente Kazakstán y Uzbekistán, de los comunistas griegos. Muchos fueron los que no soportaron una Grecia que ya no podían reconocer y a la que no se podían adaptar. El actor principal de ésta película, viejo y demacrado, adquiere en la pantalla un profundo significado y una gran intensidad cuando empieza a bailar y cantar la canción Cuarenta manzanas rojas. Su cuerpo lleva todas las huellas del hombre perdido en el exilio, es un Ulises contemporáneo, derrotado como lo está ahora la socialdemocracia en manos de los “mercados internacionales”. Angelopoulos hace desembarcar en el puerto de Salónica con la maestría y lentitud que le caracterizaban el fracaso de una generación.
La otra es El viaje de los comediantes, un recorrido épico de cuatro horas por la historia de Grecia, una película que nos hace más conscientes del flujo histórico de las fuerzas, ideas y acontecimientos en conflicto y no la mera recreación dramática a través de destinos individuales .Una visión dialéctica consistente en la multiplicidad de realidades que existen dentro de cada imagen y cada personaje. Es claramente su película más marxista, y la que echamos de menos aquí donde parece que hay que pasar todos los días la página de la historia, pero sin leerla.
Disfrutamos con las proyecciones de otras películas como La mirada de Ulises, un viaje histórico y geográfico por los Balcanes en pos de regeneración de la mirada; o como La eternidad y un día, donde Alexander, escritor griego habitante de Tesalónica, tiene unos cuantos días de vida y enfrenta el dilema de morir como un extraño a sí mismo, o bien aprender a amar, a comprometerse y a expresarse con la gente que le es cercana. Paisaje en la niebla, donde dos niños en busca de un padre hipotético inician una fuga, toman un tren y reencuentran, en el transcurso de su iniciático viaje, el bien y el mal, la verdad y la mentira, con la violación más dura que jamás hayamos contemplado. O Eleni, primera parte de su trilogía sobre la guerra… En fin, muchas emociones las que pudimos pasar en la Sala Juan Negrín, hoy desaprovechada.
Angelopoulos hace una obra alejada completamente de la forma dominante del cine de Hollywood. Nos fuerza a volver al punto cero para ver imágenes con largas tomas, panorámicas lentas, planos secuencia que nos llevan a nuestro propio viaje interior. Vemos no sólo las imágenes, sino a través de las imágenes. Hace un cine de meditación que nos gustaría poder compartir. Lo hicimos durante el tiempo que nos duró la permanencia en la Sala Juan Negrín. Me consta que el grupo de concejales socialistas de la anterior legislatura, con cuyo esfuerzo económico se pudo poner en marcha el proyecto de rehabilitación de la sala, ha solicitado al presidente de la Agrupación de San Lorenzo de El Escorial que inicie conversaciones con la Junta Directiva del Colectivo Rousseau para reiniciar las actividades de cine de autor y poder hacer el merecido homenaje a Angelopoulos durante este fin de semana. Hasta entonces sólo nos queda recomendar la música de Eleni Karaindrou en Elegy of the Uprooting (Elegía del Desarraigo), donde aparece la banda sonora de todas sus películas.
24 DE ENERO 2012

El 29 de diciembre se cumplió el 25 aniversario de la muerte del cineasta Andréi Tarkovski, fallecido cuando tenía 54 años de edad tras finalizar el rodaje de Sacrificio. Ganó en el 1962 para la URSS el León de Oro del Festival de Venecia con la película La Infancia de Iván, pero, a pesar del éxito y del deshielo de Jruschov, no consiguió que su nueva película sobre el monje Rublev fuera estrenada de inmediato, comenzando a verterse acusaciones inimaginables, muchas de las cuales han sido reflejadas en sus diarios, que comenzó a escribir en aquella época y que han visto la luz en castellano con el título de Martirologio, este año en la editorial Sígueme.
Durante el pasado año el Colectivo Rousseau proyectó en la sala Juan Negrín, hoy desaparecida, su exigua filmografía, que no dejó a nadie indiferente, pues sus películas son el testimonio de un verdadero humanista que necesitaba comprender el enigma de su existencia .Para los aficionados al cine, su libro Esculpir el tiempo es un verdadero tratado sobre la luz, que nos quiere convencer de que con la ayuda del cine se pueden tratar las cuestiones más complejas del presente a un nivel que durante siglos ha sido propio de la literatura, la música o la pintura.
Estamos a la espera de tener un espacio para proyectar. Sabemos que en la Sierra hay público para una cineteca de cine de autor y que muchos aborrecen los galpones para ganado familiar de fin de semana, junto a los abrevaderos de consumos de masas, donde las palomitas son las estrellas. Nos hubiera gustado hacer unas jornadas con la presencia de especialistas como Rafael Llano, que ha realizado un estupendo libro editado por el Institut Valenciá de Cinematografía Ricardo Muñoz, poniendo El Espejo como plato fuerte, para disfrutar de una obra poética en torno a los recuerdos de la infancia, de nuestra Guerra Civil, del estalinismo, la Guerra Mundial, Mao Zedong, con una escena inicial maravillosa que parece cumplir el papel de epígrafe, más que el de prólogo.
Recuerdo perfectamente el día de su muerte, y sentí una profunda gratitud por su obra, que después y gracias al DVD he podido visionar repetidas veces. Tarkovski siempre decía que el cine es una ética que debía respetar si quería respetarse a sí mismo; disfruto con sus seis excelentes películas y la pregunta que a uno le queda es si hubiera resistido las tentaciones de la industria espectacular que se ha llevado por medio a muchos creadores. Él seguro que no nos hubiera defraudado.
Su cine nos sigue siempre asombrando por la perfección de sus composiciones y por su elevada calidad técnica. Además, Teófanes, Kelvin, Stalker, Doménico y Otto, sus personajes más característicos, nos llegan a ser familiares; y el agua, el fuego, el árbol, los caballos, verdaderos iconos cinematográficos. Su última película, que nos quiere hablar sobre el vacío espiritual y el envilecimiento de las relaciones humanas, comienza mostrando el detalle de La Última Cena de Leonardo da Vinci con el fondo musical de una parte de La Pasión según San Mateo, de J.S. Bach. Debo confesar que cuando me llaman por teléfono es la música que escucho. Así me llega y le llena Tarkovski.
Cuando pedimos hacer un curso sobre Manuel Sacristán y el concejal de Cultura de San Lorenzo de El Escorial nos negó el espacio para desarrollarlo, dijimos: ¡qué pena!; cuando pedimos proyectar una película de Bondarchuk, ¡vaya, qué casualidad¡; pero la negativa a proyectar El Espejo nos ha dolido lo mismo que a Tarkovski cuando la GOSKINO (Comité Estatal de la Cinematografía de la URSS) le decía que un guión no era válido.