12 AM | 24 Sep

Encadenados

Noveno film de la etapa americana de Hitchcock. Escrito por el acreditado Ben Hecht, se rueda en exteriores de Beverly Hills, LA, Miami y Río de Janeiro y en plató, con un presupuesto estimado de 2 M dólares. Es nominado a 2 Oscar (guión y actor reparto). Producido por Hitchcock, se estrena el 6-IX-1946 (EEUU).

La acción tiene lugar en Miami (Florida) y Río de Janeiro (Brasil), a lo largo de unos pocos meses, a partir de abril de 1946. T.R. Devlin (Cary Grant) es un agente secreto americano que contacta con Alicia Hubermann (Ingrid Bergman), hija de un colaborador nazi condenado a prisión, con el propósito de reclutarla para que espie a Alexander Sebastian (Claude Rains), jefe de un tenebroso grupo nazi.

El film es un thriller de espionaje, un drama romántico, un drama psicológico y una intriga criminal. Se rueda tras la IIGM y antes de la eclosión de la Guerra Fría, por lo que los criminales son nazis establecidos en América. Los personajes están bien construidos y tienen profundidad, las incidencias del relato están narradas con fluidez, eficacia y sutilidad, los diálogos son memorables y la atmósfera es densa e inquietante. Como es habitual en él, Hitchcock apura las situaciones de peligro, crea tensión con efectividad y elegancia y sus personajes son de moral ambigua: suman inocencia y culpabilidad, sinceridad y engaño, generosidad y codicia, amor y venganza. Se presta especial atención a detalles visuales, que dicen más cosas de lo que parece a primera vista. Las llaves y la taza de café devienen símbolos de suspense, la botella que el camarero sirve por error y retira exalta el misterio, la presencia de Alex entre una fotografía de sobremesa y el reflejo de su imagen en un espejo habla de su condición de persona vulnerable y dominada, el alka-seltzer explica sin palabras el estado de Alicia tras una noche de alcohol. El uso de la cámara subjetiva (conversación en el dormitorio) subraya el apasionado enamoramiento de ella. El vestuario, diseñado por Edith Head, también hace las veces de vehículo de expresión visual: revela el interés del realizador por la elegancia, la belleza y la pulsación del deseo. Entre muchas, son destacables dos escenas: el beso mientras andan y hablan (el más largo en cine hasta entonces) y el movimiento de grúa desde el plano general superior de una sala de invitados hasta el primer plano de una mano con una llave. Woddy Allen en «Scoop» rinde homenaje de simpatía a la escena de la la bodega del sótano.

La música, de Roy Webb («Retorno al pasado»), hilvana pasajes cálidos y románticos con otros fríos y ásperos, en el seno de una partitura efectiva y vibrante. Añade valses vieneses y una samba brasileña como motivos de baile. La fotografía, de Ted Tetzlaff, hace uso de tomas largas, encuadres de detalle, planos picados y primeros planos de excelente factura y de gran fuerza expresiva. Interpretaciones impecables de Grant, Bergman y C. Rains. Magnífica secuencia final, en la que intervienen 7 personajes.

Miquel
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07 PM | 20 Sep

EL BLOG DE FELIX-OPENING NIGHT

 

Este año, además de pasar una tarde de cine, vamos a intentar abrir un hilo de comentarios a partir de la película que veamos. Como dice la actriz, que mas veces a representado a Shakespeare, Judi Dench, tendré que ser amable, curioso y travieso.

La película del pasado jueves la programamos para hacer un pequeño homenaje a la actriz Gena Rowlands que falleció en el mes de agosto, con muchas nominaciones a los Oscar y a los globos de oro y que seguro la recordáis por la interpretación junto con Kirk Douglas en “Los valientes andan solos”. Al haber estado casada con John Cassavettes, hasta la muerte de este, teníamos fácil programar las dos primeras películas de la temporada. Cassavettes, uno de los grandes del cine decía del cine que “es una investigación sobre nuestras vidas. Sobre lo que somos. Sobre nuestras responsabilidades -si las hay-. Sobre lo que estamos buscando. ¿Por qué querría yo hacer una película sobre algo que ya conozco y entiendo?”

Desmontando lo que decían de él cuando le calificaban de hacer un cine intelectual se manifestaba de la siguiente forma: “No soy un intelectual, mi film preferido es “Ángeles con cara sucia”. Recuerdo haberlo visto cuando era chico: he llorado. Era un gran film, muy enigmático. Cagney era condenado a la silla eléctrica y no se sabía si era un cobarde o un héroe. Tener una filosofía es saber amar, saber qué hacer con su amor, y conocer la importancia de las amistades y de la permanencia. Todos los films que nosotros hemos hecho han sido, en cierta medida, la búsqueda de una especie de filosofía al uso de los personajes del film. Es por eso que tengo verdadera necesidad de que los personajes analicen al amor, lo discutan, lo asesinen, lo destruyan, se hagan daño, lleven una guerra a fondo, en esta polémica de palabras y esta polémica de films que es la vida. Del resto, me importa un bledo. ¡Todo lo que me interesa es el amor! La falta de amor. El fin del amor. Y el dolor que causa la pérdida de las cosas que nos elevan y de las que tenemos realmente necesidad.

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08 PM | 13 Sep

John cassavettes por John cassavettes

     Esto es lo que escribe e mismo Cassavetes sobre la película que vamos a ver el jueves
UNA MUJER BAJO INFLUENCIA Con Gena, antes de hacer Una mujer bajo influencia hemos discutido sobre la dificultad de amar y sobre la ausencia total de interés, el aspecto terriblemente nulo que tendría una historia de amor en 1971. Al escribir el guión, yo no quería que esta historia de amor se dirigirse fácilmente. Este film trata de los problemas muy serios que se plantean a un hombre y a una mujer que se encuentran alienados cada uno en su relación con el otro por influencia del entorno, que ignoran todo de sus problemas, y que son, sin embargo, muy amantes. Creo verdaderamente que todas las mujeres están locas. Se han vuelto locas a fuerza de actuar un papel que no logran asumir. Los hombres están locos también, desde luego. La sociedad no les deja nada en común a los hombres y las mujeres. Es el tema del film… Que muestra verdaderamente, más que ningún otro film que yo haya visto nunca, las verdaderas diferencias entre hombres y mujeres. Todo lo que atañe a nuestras vidas está determinado por la influencia que un sexo adquiere sobre el otro. Seguramente, nos hallamos en plena decadencia y en plena confusión política, pero esto es mucho menos interesante, es más mental, depende más de las informaciones de que se disponga. Las relaciones entre los hombres y las mujeres están fijadas en nuestros instintos, en nuestros cerebros, de forma permanente. El problema principal de Mabel es que ella carece de yo. Ella hace todo lo necesario para complacer a quien sea, pero no a sí misma… Hasta la última escena del film ella se encuentra verdaderamente bajo la influencia de Nick y de su familia. Bajo la influencia de su suegra, del amor por su madre que no la ama, pero que la adora, si usted entiende lo que quiero decir. Bajo la influencia de un padre que la ha desheredado por su casamiento y porque él la ha ofrecido a su yerno… Cuando Nick desea que ella se meta en la cama, ella se dirige al lecho. Cuando él desea que ella se sienta incómoda, ella se pone incómoda. Si él pretende que ella se disculpe, ella se disculpará. Nick trabaja en la construcción, es un tipo que trabaja con sus manos. Es un tipo muy normal, cree en la familia, en el hogar. Su madre tiene verdaderamente una inmensa influencia sobre él. Sus parientes también. Es muy conservador, y de pronto se casa con una chica. Enfrenta el único pequeño riesgo de su vida. Ella es un poco extraña. Algo alocada. Ella lo ama apasionada- mente. Eso le resulta algo molesto. El tiene dificultad en mostrar sus emociones. No quiere que los demás lo adviertan. No tiene ningún 22 deseo de esta proximidad, de esta relación con el mundo exterior. El necesita distancia también en su vida pública, pero lo único que lo puede hacer descarrilar, es esta mujer. He aquí a un hombre que tiene una mujer extraordinaria, que no quiere compartir con nadie, porque ella le enciende la imaginación. Ella representa todo para él, física, espiritual, mentalmente. Pero ella siente vergüenza, porque no llega a adaptarse. No podría seducirlo si ella fuera como las demás. No es más que actuando con las otras, entablando una especie de competencia con las otras, que Mabel puede sentirse libre. Estoy seguro que podríamos haber hecho un film exitoso si hubiera descrito la vida de Mabel de un modo mucho más duro: si el film hubiera adoptado posiciones que el espectador hubiera podido tomar. Pero, en este caso, debería mirarme en un espejo y decir: “De acuerdo, se ha logrado crear un nuevo horror”. Nunca conocí a nadie que llevara una vida tan horrible que no pudiera nunca sonreír, que no tuviera tiempo para ser amorosa, para abrir los ojos, para pensar en los pequeños detalles de la existencia. Todo el tiempo sucede algo maravilloso, incluso al nivel de la tragedia, incluso en prisión o en un asilo. Siempre hay una especie de continuidad de la vida, si no la vida sería efectivamente invivible.
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03 PM | 01 Sep

EL DON DE LA CONVERSACION

Era una promesa tentadora. La utopía del tercer milenio presagiaba la comunicación sin límites. Con la superación de antiguos tabúes, la aparición de los teléfonos inteligentes y la exuberancia de amistades en redes sociales, el futuro auguraba un desconocido esplendor de conversaciones y conexiones. Y, sin embargo, hoy nos descubrimos atrincherados mentalmente y más solitarios que nunca. Aunque compartimos una honda sed de atención y escucha, hacemos oídos sordos y nos hablamos con hostilidad o indiferencia. En todas partes aflora una queja recurrente: la falta de consideración. Unas pocas personas reciben todo el reconocimiento, mientras una inmensa mayoría se siente desatendida, acallada y aislada.

Buena parte de las conversaciones cotidianas son distraídas y rutinarias. Se arrojan palabras al vacío para llenar el tiempo y conjurar la incomodidad. Nos educan para temer el silencio como algo hostil, pero lo esquivamos con torpeza. Seríamos personas distintas si los encuentros que decidieron el rumbo de nuestra vida hubieran sido menos mudos y superficiales, si de verdad hubiéramos intercambiado pensamientos. Quizás este mundo hechizado por la exuberancia de información empieza a añorar el placer —y el poder— de la conversación. Como dijo Luis Buñuel: “Yo adoro la soledad a cambio de que un amigo venga a hablarme de ella”.

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10 PM | 28 Ago

Gena Rowland

Gena Rowlands ha muerto el miércoles 14 en su casa de Indian Wells, California, a los 94 años. La actriz de Una mujer bajo la influencia, que padecía alzhéimer, fue una de las grandes divas del cine independiente estadounidense entre 1960 y 1980 y protagonizó una decena de cintas dirigidas por su marido, el también actor John Cassavetes, fallecido en 1989. Para las generaciones más jóvenes, Rowlands es un rostro familiar gracias a su papel en The Notebook (El diario de Noa), el taquillazo de 2004 protagonizado por Ryan Gosling y Rachel McAdams y que dirigió su hijo, Nick Cassavetes.

La muerte ha sido confirmada por su familia, que estaba presente este miércoles en la casa de la prolífica actriz y de su segundo esposo, el empresario Robert Forrest. Nick Cassavetes ya había revelado en junio, durante una entrevista con Entertainment Weekly, que su madre padecía alzhéimer, enfermedad degenerativa que precisamente sufría su personaje en El diario de Noa.

Gena Rowlands, junto a Peter Falk, en 'Una mujer bajo la influencia'.
Gena Rowlands, junto a Peter Falk, en ‘Una mujer bajo la influencia’.FilmPublicityArchive/United Archive/Getty

“Logré que mi madre interpretara a una Allie mayor (el papel de Rachel McAdams), y pasamos mucho tiempo hablando del alzhéimer y de cómo su papel podría sentirse auténtico. Y ahora, en los últimos cinco años, ha sufrido esta enfermedad ella misma”, contaba Nick Cassavetes, dos décadas después del estreno del filme romántico. “Es increíble lo que vivimos, cómo lo interpretó, y ahora pesa sobre ella”, dijo a la revista el director, quien también dirigió a su madre en su ópera prima, Unhook the stars (Volver a vivir, 1996) y en otras dos películas, siendo la última Yellow, en 2012.

James Garner y Gena Rowlands en una escena de 'The Notebook (El diario de Noa)' de 2004.
James Garner y Gena Rowlands en una escena de ‘The Notebook (El diario de Noa)’ de 2004.Melissa Moseley (MPTV.net/CordonPress)

Cassavetes y Rowlands comenzaron como pareja en 1954, se casaron tras salir durante cuatro meses y no se separaron hasta que el director murió de cirrosis en 1989. El matrimonio fue duro. Tenían una relación tempestuosa, llena de peleas y malentendidos, según contó el crítico estadounidense Ray Carney en el famoso libro Cassavetes por Cassavetes (Anagrama, 2004). “Teníamos fricciones en cuanto a estilo de vida y gustos. No estábamos de acuerdo absolutamente en nada”, admitió el director.

La pareja dejó una considerable filmografía conjunta, una decena de títulos de una escuela de nuevo realismo que son material obligatorio para cualquier amante del cine. En la lista están, entre otras, Faces (Rostros), Opening Night (Noche de estreno)Love Streams (Corrientes de amor), Shadows (Sombras), Minnie and Moskowitz (Así habla el amor) y el clásico de 1974 A woman under the influence (Una mujer bajo la influencia), junto a Peter Falk, el actor que hizo famoso al detective Colombo y también amigo recurrente del cine de Cassavetes.

Luis Pablo Beauregard

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