Críticas

08 PM | 03 Feb

NUNCA HABITARA SU CASA

                                                                                                                                                                    FELAS
 Baden Baden es una ciudad alemana que estuvo de moda por la alta burguesía en el siglo XIX como ciudad de descanso por las termas, utilizadas ya por el emperador Caracalla, así que “los pájaros de Baden Baden” es una alusión que hace Ignacio Aldecoa a aquellas personas que veraneaban en el Madrid de los años 60.El film nos recuerda inevitablemente a Chabrol por la crítica a la burguesía, su tedio y su abulia, pero en este caso la vemos más de cerca por las imágenes realistas de la Gran Vía, los coches, la vestimenta y hasta la música. Lástima que la voz sea doblada, lo que a nuestro juicio pierde belleza en la historia simple, pero al mismo tiempo creíble. La hija de un abogado con dinero se enamora de un perdedor especializado en hacer cosas que no sirven para nada.
Destaco del conjunto de la película la secuencia en la que se van a bañar a la poza de un rio ( recuerdo a Miguel Ríos con su famosa canción y la novela de Ferlosio «El Jarama») y el amigo dice descubrir detrás de la belleza de Catherine Spaak el bienestar y la felicidad de los que desde el principio de los tiempos han perseguido a los poetas perdidos, momento en que a la solicitud de un poeta el amigo se pone a recitar: Yo quiero ver aquí a los hombres…Lorca, Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres…Dámaso Alonso, Como el toro, he nacido para el luto y el dolor…Hernández, Espronceda y sus cañones por barba, pero el momento cumbre es cuando le pide que recite un poema de Claudio Rodríguez y ambos intercalando los versos dicen: “Largo se hace el día a quien no ama y él lo sabe, y el oye ese tañido corto y duro del cuerpo, su cascada canción, siempre sonando en la lejanía.” Y terminan: “Día largo y aún más larga la noche. Mentirá al sacar la llave. Entrará. Y nunca habitará su casa” Podeis ver el poema completo en la seccion Poesía de esta página.

 

 

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12 AM | 28 Ene

EL VIAJE

                                                                                                                                                           FELAS
El mismo día que hemos visto la película de Shomei Imamura: “La balada de Narayama”, el actual ministro de finanzas de Japón Taro Aso declaraba que el sistema médico debe cambiar “para que los viejos se mueran pronto”. No sé si estas afirmaciones son fruto de secuelas del folclore y los relatos populares de Japón, pero desde luego tienen que ver con la cultura de la muerte en ese país. Ya nos sorprendió Marker en su película “Level Five” sobre lo ocurrido en los suicidios de la Batalla de Okinawa, aunque estamos seguros que a pesar de lo que dice el ministro, el proceso de industrialización y concentración de la población en áreas urbanas ha tenido que secularizar las creencias, sin embargo, el shintoismo debe estar aún presente en su cultura. La película hace contra planos con el mundo animal, como si quisiera demostrarnos que los personajes del drama rural también pertenecen a ese mundo. A primera vista nos puede parecer muy duro la aplicación de la ley, pero si analizamos determinamos tendencias modernas de lo que se ha venido en llamar derecho penal del enemigo, constataremos que hoy también se “entierra” a los malos.
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07 PM | 20 Ene

LO OCULTO

                                                                                                                                                             FELAS

Lo primero que sabemos de Andrei Zvyaginstev es que en su cine hay una relación espiritual en que las emociones no deben someterse a las palabras, y si somos capaces de encontrar analogías entre el cuerpo tumbado del padre cuando llega a su casa después de doce años de ausencia y el Cristo de Mantegna, la película nos muestra inmediatamente su dimensión “tarkoskiana” sobre la naturaleza humana, donde la admiración,el recelo,la valentía, la dignidad, el deseo y la desconfianza se ponen en primer plano, fotografiando paisajes gélidos y desérticos en tonos frios,conseguidos por el director de fotografía Mikhail Kritchman,quien nos cuenta en una entrevista al recibir el premio en Venecia que aprendió los secretos de la misma leyendo el American Cinematographer,la revista de la sociedad americana de directores de fotografía. Pero,a nuestro juicio no sólo eso, pues es indudable que el director de nombre impronunciable ha tomado como referencia,» La Infancia de Iván», en el momento que los niños encuentran un pez en un barreño del barco,» El Espejo» en las imágenes del bosque al finalizar la película, y la isla como la zona de» Stalker», la presencia constante del agua…Sin embargo,y a pesar de algunas críticas no veo a Sokurov por ningún lado.
El potente guión está realizado por los mismos de la película «Quemados por el So»l, y el ritmo dramático es conseguido a la perfección, con una interpretación excelente de los niños a los que se les nota su paso por una escuela de Teatro. La ausencia del padre en la vida de los hijos tiene, en la inmensa mayoría de los casos, repercusiones negativas que se manifiestan en diferentes planos del ajuste adaptativo de los niños, no sería ese el único planteamiento de la película, pero está claro que el tema de la ausencia mantiene una presencia constante, hasta en la caja encontrada que simbolizaría lo oculto, lo que no está

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09 PM | 13 Ene

LA MENTIRA

                                                                                            MIQUEL
 Notable realización de Claude Chabrol, que se estrena el 22-I-1969 (Francia). Corresponde a su tercera época, la que para muchos es la mejor del cineasta. Desarrolla un agudo análisis psicológico de los personajes principales y de su evolución en el marco de un relato de intriga y tensión que los coloca en situaciones límite. Compone un soberbio fresco en el que se ponen de manifiesto las características que singularizan la burguesía francesa de la segunda mitad de los años sesenta. La visión actual del film se beneficia del valor de testimonio de una época y de unos personajes del pasado que en su momento eran tan reales como la vida misma.

La narración se desgrana con parsimonia, atención al detalle y el apoyo de elementos que aportan indicaciones y sugerencias basadas en analogías, simbolismos y paralelismos, como el problema que plantea al chico y a la familia la resolución del rompecabezas de cartón. El gusto por el sobrentendido, la elipsis y la sugerencia, alcanza su máxima expresión en una escena magistral, en la que Chabrol no explica lo que está ocurriendo, sólo lo da a entender mediante silencios, gestos contenidos, miradas desde la distancia y sobrentendidos que ha de componer el espectador en unos pocos instantes. En nuestra opinión, ésta es la secuencia culminante de la obra y una de las mejores escenas creadas por el realizador.

La acción transcurre en escenarios exteriores de Paris, Neuilly y Versalles, y en escenarios interiores. Los primeros inundan la escena de luz, color, monumentos, jardines, fenómenos atmosféricos (tormentas, lluvia …) y espacios abiertos, por los que siente predilección. Los segundos se presentan construidos con abundancia de elementos que reflejan o glosan el estilo de vida, los valores y las aspiraciones de la burguesía francesa de los años 60. Los temas ampulosos, eróticos, mitológicos y barrocos de las cuadros de la residencia de Versalles hablan de la artificiosidad, vanidad y convencionalismos de los personajes que lo ocupan. De igual modo, la acotación de la figura de la Libertad, de Delacroix, que preside la estancia principal del apartamento de Neuilly-sur-Seine habla de ruptura de lo convencional, de emergencia de nuevos valores para una nueva época, de superación de antiguos y caducos prejuicios.
 

Chabrol aprovecha la ocasión para dejar constancia de su afición a la música clásica, su gusto por la música moderna instrumental (jazz), su apego a la buena mesa, su preferencia por la combinación en la mesa de vino tinto y vino blanco, sus conocimientos de cocina (crepes flambeados) y de su cinefilia. Aconseja al espectador la película “Doctor Zhivago” (1965), de David Lean, y le recuerda que todavía puede gozar de su último trabajo, “Las ciervas” (The Bitches). No faltan los trazos irónicos y mordaces con los que mira la moda de la minifalda de Brigitte. Retoma el tono jocoso y burlesco siempre que se refiere a la mentira y al embrollo.

 

El film capta la atención del público y la mantiene sobre ascuas a lo largo de un desarrollo complejo, pero asequible y convincente, en el que lo más importante es la transformación que se opera en el interior de los personajes. Por lo demás, la obra constituye un buen ejemplo del valor que para Chabrol tienen las figuras de estilo y las formas de contar las cosas.

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05 PM | 22 Dic

AÑOS LENTOS

Fernando Aramburu ganó el Tusquets 2011 con este libro, no obstante, el verdadero premio es el que recibe el lector al disfrutar de su lectura. Pocos libros cada año tienen el calado que el autor vasco despliega en su obra quien, sin alardes, con personajes sencillos, de barrio, es capaz de retratar la sociedad vasca del tardofranquismo y los comienzos de ETA con una pasmosa cotidianidad, tan sincera que parece ser la nota de un suicidio y, en gran parte lo es.

Esta obra breve, escrita en la madurez del autor, apenas sobrepasa las doscientas páginas y mantiene el formato cerrado del género teatral. La vivienda obrera de los tíos del protagonista en el barrio donostiarra de Ibaeta es el escenario sobre el que el elenco ejecuta la acción. A finales de los sesenta Txiki, el sobrino, cuyo verdadero nombre incluso ignoramos, en un niño navarro que por problemas familiares viaja a San Sebastián para aliviar la carga que su madre tiene con sus tres hijos. Allá la familia de su tío Vicente le acoje buscándole hueco en la habitación de Julen, el hijo mayor quien aleccionado por el cura, don Victoriano, se irá adentrando en los círculos germinales de ETA. Mientras la hermana de Julen, Mari Nieves, gorda y fea chica, no cejará en su empeño de ganar popularidad ‘dándoselo’ a todo chaval que se le cruza. El segundo acto está dictado previamente y podemos colegir que una tripa importante y un coche de los grises aparecen pronto en escena.

Aramburu ha compuesto su obra desde un formato dual, por un lado las supuestas memorias de Txiki, quien con pocas luces desde niño recopila sin mucho conocimiento lo acontecido y, por el otro lado los supuestos -o reales- apuntes del propio escritor sobre la creación de su futura novela. A fuer de querer evitar la veracidad de la misma no paramos de creérnosla más, y aunque muchas de las cosas contadas no sucedieron realmente, seguro que son arquetipos de lo realmente acontecido.

Años lentos es el efecto en el tiempo que el franquismo dejó en la sociedad española, especialmente en la vasca, donde “un minuto, duraba minuto y medio o más” según el punto de vista de sus protagonistas. Aramburu demuestra un exquisito equilibrio en la obra donde los buenos y los malos no aparecen separados sino que cada personaje se comporta así según van las cosas, más bien obligados a ejercer un papel que es la sociedad o el barrio quien lo impone. Fiel retrato de lo que cualquier hijo de vecino nacido en los cincuenta o sesenta haya vivido en cualquier ciudad pero que ubicado en Donosti y en la época que lo hace cobra una dimensión especial gracias al impresionante trabajo de su autor.

¡Lectores, el premio es vuestro! Leedlo

Pepe Rodríguez

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