10 PM | 28 Ago

Gena Rowland

Gena Rowlands ha muerto el miércoles 14 en su casa de Indian Wells, California, a los 94 años. La actriz de Una mujer bajo la influencia, que padecía alzhéimer, fue una de las grandes divas del cine independiente estadounidense entre 1960 y 1980 y protagonizó una decena de cintas dirigidas por su marido, el también actor John Cassavetes, fallecido en 1989. Para las generaciones más jóvenes, Rowlands es un rostro familiar gracias a su papel en The Notebook (El diario de Noa), el taquillazo de 2004 protagonizado por Ryan Gosling y Rachel McAdams y que dirigió su hijo, Nick Cassavetes.

La muerte ha sido confirmada por su familia, que estaba presente este miércoles en la casa de la prolífica actriz y de su segundo esposo, el empresario Robert Forrest. Nick Cassavetes ya había revelado en junio, durante una entrevista con Entertainment Weekly, que su madre padecía alzhéimer, enfermedad degenerativa que precisamente sufría su personaje en El diario de Noa.

Gena Rowlands, junto a Peter Falk, en 'Una mujer bajo la influencia'.
Gena Rowlands, junto a Peter Falk, en ‘Una mujer bajo la influencia’.FilmPublicityArchive/United Archive/Getty

“Logré que mi madre interpretara a una Allie mayor (el papel de Rachel McAdams), y pasamos mucho tiempo hablando del alzhéimer y de cómo su papel podría sentirse auténtico. Y ahora, en los últimos cinco años, ha sufrido esta enfermedad ella misma”, contaba Nick Cassavetes, dos décadas después del estreno del filme romántico. “Es increíble lo que vivimos, cómo lo interpretó, y ahora pesa sobre ella”, dijo a la revista el director, quien también dirigió a su madre en su ópera prima, Unhook the stars (Volver a vivir, 1996) y en otras dos películas, siendo la última Yellow, en 2012.

James Garner y Gena Rowlands en una escena de 'The Notebook (El diario de Noa)' de 2004.
James Garner y Gena Rowlands en una escena de ‘The Notebook (El diario de Noa)’ de 2004.Melissa Moseley (MPTV.net/CordonPress)

Cassavetes y Rowlands comenzaron como pareja en 1954, se casaron tras salir durante cuatro meses y no se separaron hasta que el director murió de cirrosis en 1989. El matrimonio fue duro. Tenían una relación tempestuosa, llena de peleas y malentendidos, según contó el crítico estadounidense Ray Carney en el famoso libro Cassavetes por Cassavetes (Anagrama, 2004). “Teníamos fricciones en cuanto a estilo de vida y gustos. No estábamos de acuerdo absolutamente en nada”, admitió el director.

La pareja dejó una considerable filmografía conjunta, una decena de títulos de una escuela de nuevo realismo que son material obligatorio para cualquier amante del cine. En la lista están, entre otras, Faces (Rostros), Opening Night (Noche de estreno), Love Streams (Corrientes de amor), Shadows (Sombras), Minnie and Moskowitz (Así habla el amor) y el clásico de 1974 A woman under the influence (Una mujer bajo la influencia), junto a Peter Falk, el actor que hizo famoso al detective Colombo y también amigo recurrente del cine de Cassavetes.

Luis Pablo Beauregard

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10 PM | 28 Ago

Opening Night

Sinopsis

Myrtle Gordon (Gena Rowlands), actriz de Broadway, ensaya para su última obra. Esta versa sobre una mujer que no es capaz de admitir que el tiempo pasa y que se está haciendo mayor. Myrtle es una artista que se mete con una intensidad desmedida en la piel de sus personajes. Cuando es testigo de la muerte de uno de los jóvenes fans que tanto la adora, se siente responsable y entra en una profunda crisis emocional que comienza a interferir con su trabajo profesional.

El realizador neoyorkino John Cassavetes, director de «Maridos», «Rostros» o «El asesinato de un corredor de apuestas chino» entre otras, dirigió nuevamente a su mujer (hasta en diez películas trabajaron juntos) y también a Ben Gazzara en este drama entre bambalinas cuya historia y guión también había desarrollado él mismo. De «Opening Night» realizaría años después su particular versión Pedro Almodóvar en «Todo sobre mi madre».

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11 AM | 17 May

Raúl Ruiz: La recta provincia y la invención de Chile

artículo* por

Adolfo Vásquez Rocca

 

Es en esos mundos privados que harán su aparición unos films que el deber de misterio y la práctica de la clandestinidad volverán inclasificables, proteiformes, inagotables, en suma, porque estarán dotados de una polisemia infinita; duros de derribar, además, porque, como aquellas lombrices de tierra que, a falta de alimentos, se rejuvenecen, vuelven al huevo y renacen, esos films sabrán hacerse pequeños sin desaparecer. Con un poco de suerte, todos podremos ser testigos del renacimiento de ese cine, igual a sí mismo, y, por esa razón, más intratable que nunca.

Raúl Ruiz, Poética del Cine


Introducción:

Este era un hombre. Vivía con su madre. Cuidaba una casa patronal, en el campo de Chile. Un día el hombre encontró un hueso en el jardín. El hueso estaba agujereado. Era una flauta ese hueso. El hombre tocó música con esa flauta. Y la música se volvió canción. La voz de la canción suplicaba que buscaran los otros huesos de su cuerpo disperso. El hombre y su madre se fueron por esos caminos de Dios y de los mil demonios, buscando los huesos con que componer el esqueleto de aquel cristiano. Y darle santa sepultura. Y vieron lo que vieron, vivieron lo que vivieron. Muchas historias vivieron. Y aunque no se la contaron a nadie, otros la contaron por ellos.

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