01 PM | 14 Feb

LA PUTA LUZ

Me manda Cosme, un amigo, este cruce de “cartas de amor”, a partir de una recibida de ENDESA a un ciudadano canario. Se trata de un caso más de  impotencia de usuarios, clientes, consumidores, contribuyentes, ciudadanos….que en un sistema de dominación capitalista-democrático (esta segunda categoría no se puede, al menos por ahora, separar de la primera, incluso el guión las separa ya demasiado) como éste que nos toca vivir, deberían ser sujetos a atender, valorar, cuidar, respetar, mimar incluso, aunque solo sea porque de ellos reciben los ingresos (desde una perspectiva de pagadores nacionales) que les permiten incrementar sus tasas de ganancia y expandirlo multinacionalmente, compitiendo con otros capitalismos nacionales que hacen lo mismo, desde sus territorios de origen, y con pagadores de ese territorio, desde el que se reproducen multinacionalmente. En otro e-mail que manda Clemence, que habla de Iberdrola, y que os remito después de éste, se ven las connivencias (vasos comunicantes) entre poder político y económico y los sueldos millonarios que se adjudican en la España del consenso democrático.

Por tanto, parece que nosotros somos clientes, consumidores, contribuyentes, usuarios, y ciudadanos de cualquier país, cautivos y obligados, democráticamente, a cumplir todo eso que nos proponen amorosamente ( con la misma ironía del texto), con el único objetivo de que, a cambio de energía en tus lugares de vida y trabajo, pueda nuestro capitalismo nacional, en este caso energético, crecer y multiplicarse por el mundo. La pregunta aquí es, ¿porqué no nos cuidan, valoran, seducen, respetan..etc, si deberíamos ser muy importantes para ellos, para su expansión mundial? La respuesta está dicha antes, porque no tienen necesidad de hacerlodado que somos cautivos y obligados, democráticamente, es decir, con el consentimiento del Estado democrático de consenso, y del gobierno de turno, sea nacional ( España, por ejemplo), o, regional (Europa, por ejemplo). Ahora han decidido un nuevo sistema de fijar las tarifas eléctricas, dado que el sistema de concurso anterior se ha quedado al desnudo ante la población, acusado de oligopolístico y fácilmente manipulable para incrementarnos los precios, tal como han hecho todos estos años atrás. Pues ahora se inventan otro donde, a cambio de hacernos creer (apelación teológica a la fe) que bajan los precios un porcentaje al usuario, no sabemos cuál es el coste del kilowatio/hora, porque este va a oscilar como si fuera un mercado de activos en la Bolsa. Pura economía financiera, de nuevo.

¿Alguien que no sea un ingenuo liberal, contaminado de esa ideología hasta la sangre, puede pensar que la competencia existe,  dentro de este sistema que la tiene por emblema, y baja los precios al usuario final en los productos o servicios que nos interesan de verdad?. ¿Alguien puede poner ejemplos de precios básicos que hayan bajado a lo largo de ciclos económicos, no momentos coyunturales? Otra cosa es que más o menos sectores de la población puedan pagarlos, antes de morirse de frío o de hambre. Se ha  especulado, siempre, en este sistema, con bienes básicos que incrementan los precios que impiden adquirirlos, a la población del tercer mundo, para producir bienes de consumo final o de materias primas, del primer mundo. Es lo que se llamó el intercambio desigual. Una bajada de precios por la competencia no es posible porque la deflación es más temible que la depresión para un sistema, como éste, que tiene su leit motiv fundamental en el desarrollo económico continuo hasta donde pueda y le dejemos. Por eso la tendencia al oligopolio es constante y permanente, aunque la disfracen de competencia, o nos lo hagan creer así.

Y surge otra pregunta, ¿podría haber un Estado, dentro del sistema del que hablamos, que impida tamañas tropelías con la población? En mi opinión, ya no va a ser fácil, sin nuevos episodios terribles para nosotros, ciudadanos subsidiarios, de regiones o países subsidiarios, o subalternos. Quizás, esto pudo parecer posible, después de la 2ª guerra mundial con las políticas keynesianas derivadas de ese desastre, para provocar los mínimos incrementos de producción necesarios, una acumulación de capital original, de tipo financiero ( comienzo de las burbujas futuras), para crear y estimular la demanda agregada, y teniendo en cuenta que había otro modelo que competía por el control mundial, y con las resistencias interiores al modelo capitalista, de tipo sindical y político (socialdemocracia).

Ahora, solo hay un modelo extendido mundialmente que tiende al oligopolio de producción y distribución, en los lugares originales donde produce, y a una competencia, también de tendencia oligopolística, en el resto del mundo. Que esto se haga con guerras económicas, como la que se está produciendo en esta crisis económico-financiera, para reestructurar la dominación, quedando espacios dominantes y otros subsidiarios o subalternos de la misma, o con guerras imperialistas entre naciones, y contra la población, es harina de otro costal. Depende de cómo se toleren los oligopolios, en la competencia mundial por espacios de dominación económica, y de cómo resista la población de cada espacio, país o región. Algunos casos del continente iberoamericano responden a estas resistencias que provocan reestructuraciones obligadas del capitalismo dominante.

Pensemos sobre estas cosas, casi desde lo más básico de la inteligencia, y no demos por bueno lo que parece existir como dato objetivo y neutral de la realidad, cuando es pura ideología al servicio de capas de población minoritarias, pero poderosas, que mantienen su poder porque creen que nos tienen controlados y sometidos a sus dictados y enunciados de significación. Al menos que no nos tomen por imbéciles, como habitualmente creen.

Un saludo amigos, y siga la resistencia, porque al menos no estarán tranquilos, hasta que vayamos descubriendo caminos nuevos de acción y creación, de los que ellos se beneficiarán, también, en un futuro. Algo así como nos ha pasado o está pasando a los hombres, con la lucha de emancipación de las mujeres, que ahora nos empieza a parecer mejor de lo que era antes cuando dominábamos por completo.

Eugenio

I. Primera carta de amor

“Estimado señor:

Endesa Distribución va a proceder próximamente a la sustitución de su contador de electricidad por uno nuevo que dispone de capacidad de Telegestión, en cumplimiento de la normativa vigente (RD 1110/2007 de 24 de agosto y Orden TC/3860/2007 de 28 de diciembre). El nuevo sistema de Telegestión permitirá entre otras funciones la lectura a distancia de su consumo.

A lo largo del próximo trimestre, un operario autorizado por Endesa sustituirá el contador que usted tiene actualmente instalado. Si su contador se encuentra en el cuarto de contadores o es accesible desde el exterior de su vivienda, no será necesario que usted esté presente. En caso contrario, el operario se pondrá en contacto con usted para poder realizar el cambio de contador.

El coste de la sustitución correrá a cargo de Endesa y usted sólo tendrá que abonar una cantidad en concepto de Derechos de Enganche, que según se establece en la legislación actual asciende a 9,04 euros. Por otra parte, el coste mensual de alquiler del contador a aplicar será de 0,81 euros.

Si necesita cualquier aclaración sobre esta sustitución o desea realizar alguna consulta, puede contactar con nosotros dirigiéndose al Teléfono de Atención de Endesa Distribución Eléctrica 902 509 600. Estaremos encantados de atenderle.

Agradeciendo de antemano su colaboración, reciba un cordial saludo”.

II. Respuesta. Segunda carta de amor “Estimados señores de Endesa Distribución:

He recibido su amable carta de fecha indeterminada (porque no la ponen) en la que me comunican una serie de hechos consumados basados, naturalmente, en que ustedes como monopolio hacen siempre lo que les sale de los electrones y a nosotros, como miembros de la honorable manada de borregos forzosamente consumidores, nos queda la única opción gozosa de pagar.

Les dirijo esta carta porque en el texto que me han enviado, como a otros muchos miles de consumidores, supongo, existen algunas cuestiones que me han sumido en un estado de estupor, catatonia y asombro. O dicho de otra forma, que me han fundido ustedes los plomos.

Porque vamos a ver. Me dicen ustedes amablemente que van a proceder a cambiarme “mi” contador de electricidad. Una cuestión bastante curiosa porque resulta que en el desglose de la factura que les pago a ustedes todos los meses les abono una cantidad en concepto de alquiler de contador. Y digo yo, ¿cómo es posible que les haya pagado un alquiler por algo que  era mío? ¿Habrán incurrido ustedes, mi querido monopolio, en un involuntario y pequeño error por el que me han estado cobrando indebidamente una modesta pero significativa cantidad a lo largo de los últimos años?

Sigo adelante con la carta y observo que me cuentan ustedes que el nuevo contador permite la lectura a distancia (es decir, más gente al paro, me temo, maldita tecnología) lo cual, como fácilmente comprenderán, a los usuarios nos la refanfinfla. Dicho de otra manera, que me da igual que lean ustedes el contador a medio metro o desde las quintas chimbambas, a condición de que las lecturas sean las reales.

Añaden que el coste de la sustitución -en cumplimiento de la normativa legal- correrá a cargo de Endesa. Y digo yo que faltaría más que nos cobraran a nosotros por algo que ni hemos pedido ni maldita la falta que nos hace. O sea, que les agradezco la información aunque me resulte irrelevante. Lo que me llena de asombro es que me indiquen que “solo” tendré que abonar “una cantidad en concepto de derechos de enganche que según la legislación actual asciende a 9,04 euros”. Vamos a ver, querido monopolio, ¿cómo nos van a cobrar a los usuarios un reenganche de un desenganche que ni hemos pedido, ni hemos contratado? Porque digo yo que porque a ustedes les salga del flujo de electrones cambiar los contadores, como les podría dar por cambiar esas divertidas torretas eléctricas de colorines con las que generosamente nos han adornado las autopistas para mejorar nuestra imagen turística, ¿a mi que me cuentan? Eso del derecho de enganche, que debe ser un asunto más complejo que el derecho romano, es un devengo que se produce cuando un usuario se da de alta en la red por primera vez o lo vuelve a hacer después de que le hayan cortado la luz por impago. ¿Pero cómo le pueden cobrar enganche a un consumidor que no se ha desenganchado, que está al corriente de sus pagos y que tiene un contrato vigente con ustedes para el suministro en unas condiciones pactadas?

Es que si tenemos en cuenta que tienen ustedes, un suponer,600.000 usuarios en Canariasa casi diez euros por barba, se van a embolsar así como quien no quiere la cosa unos seis millones de euros, que hay meses que no los gana uno, créanme, aunque sea expresidente de Gobierno y además de llevarse 80.000 del ala al año limpios de polvo (aunque no me consta que de paja) cobren por hacer de lobby para algunas de las grandes empresas españolas.

Lo que ya me descalabra completamente es que añadan -supongo que intentando convertir la carta en un relato kafkiano- que el coste mensual del alquiler del contador a aplicar (un lapsus sintáctico porque en todo caso querrán decir ustedes ·el costo mensual a aplicar del alquiler del contador…·) será de 0,81 euros. A veeeeerrr. Si el contador es mío ¿me van a pagar ustedes 0,81 euros mensuales? ¿O será que realmente el contador es de quien es -es decir, de ustedes- y amablemente me comunican que me van a cobrar esa módica cantidad mensual?. Y si es de ustedes, ¿por qué principian hablando de “mi” contador?

Queridos amigos del monopolio. No se líen. El contador es de ustedesLo era antes y lo es ahora. Por eso me cobraban antes el alquiler y me lo van a cobrar ahora. Y lo cambian ustedes por imperativo legalcon lo que esa pretensión de cobrarles diez euros a los usuarios me parece sencillamente que es sacar las patas del tiesto y echarle un poco de morro al asunto. Sobre todo porque lo que realmente se callan en su amable carta -en las cartas, como en la vida,es más importante lo que se calla que lo que se cuenta- es que el nuevo contador tecnológicamente avanzado que nos están cascando por decisión unilateral les va a permitir a sus señorías detectar a aquellos usuarios -viviendas, oficinas, bares, restaurantes y otros- queestán consumiendo ligeramente por encima de la potencia contratada. O dicho de otra manera, que aquellos consumidores que tienen con ustedes un contrato de potencia de 5 kw y resulta que de media están consumiendo un poco por encima -que como bien saben son un porrón- van a tener que pagarles esa energía extra con un sustancioso recargoy, de propina, estarán obligados a realizar un nuevo contrato de mayor potencia. Es decir, que con esos nuevos contadores van a detectar ustedes los pequeños sobreconsumos que ahora se les escapan, van a cobrarlos con banderillas y van a hacer el negocio redondo aumentando el rango de potencia de los contratos. Ustedes lo saben. Yo lo sé. Los usuarios no lo sabían.

Resulta descorazonador que mientras hacen ustedes todo esto, la gente que se supone que representa los intereses de los ciudadanos sigan discutiendo del sexo de los galgos y los podencos. Si esto fuera un libre mercado, allá penas porque estarían ejerciendo con toda legitimidad sus derechos como empresa y los usuarios estarían en condiciones de elegir. Como resulta que tienen ustedes el monopolio real de la distribución no estamos hablando de un mercado libre y las reglas del juego deben ser distintas. Desde luego no deberían pasar porque ustedes hagan lo que les salga del forro de los cajones de los electrones y a los usuarios, forzosos, no les quede otra que tragar.

Les agradezco su amable y distorsionada información en torno a sus planes para apretarnos un poco más los bolsillos, les recomiendo encarecidamente que su grupo de producción compre energías renovables de los nuevos parques eólicos del Cabildo de Tenerife (y de paso quesos, vino, yogures, piensos, vacas… o jugarse incluso unas perritas en los casinos de la casa) y les aseguro que como se les ocurra cobrarme diez euros por un reenganche que no he pedido,pienso acudir a la Organización de Consumidores y Usuarios para que no me hagan ni puñetero caso, perder el tiempo, frustrarme y pensar una vez más que estamos indefensos ante los monopolios, los mercados intervenidos y los ineptos que se suponen que tienen que defendernos.

Reciban un cordial saludo.

III. Y una objeción desesperadaPD. El número de información al que me indican en la carta que debo llamar (el 902 509 600 de Atención al Cliente de Endesa Distribución Eléctrica) es un call center -como dicen los modernos- que está en Madrid (me gustaría que creen puestos de trabajo donde yo pago, no sé si me entienden). Te atiende primero un sistema robotizado y luego una amable persona que solo acierta a repetir el manual de la compañía que viene a ser: “Le entendemos, pero le vamos a cobrar. Esto es lo que hay”. Ah. Y el número es de tarificación especial, de pago, con lo cual además de esperar, preguntar y no tener respuesta, también terminamos pagandoPor cierto, por mucho que me he leído las disposiciones legales que citan en su carta -y otras- sobre el cambio en los equipos de medidas básicos, por ninguna parte he visto otra interpretación que la de que son ustedes los que deben instalarlos y pagar el coste de la instalación.

 

QUE EMPIECE A CIRCULAR AHORA, NO ESPERAR HASTA FEBRERO….(Y apuntar en vuestras agendas en el día del consumidor)

 

Compártelo:

Escribenos un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *