La película que hemos visto ayer jueves: “Sueño de Invierno”, tiene
inspiración en el cuento de Chejov “Mi mujer”. Lo tenemos en “Páginas de Espuma” edición de Paul Viejo, podemos leer en el mismo: “¿Qué culpa tiene usted? – dijo mi mujer tras una larga pausa, mirándome con ojos enrojecidos y brillantes por las lágrimas. Es usted un hombre muy bien educado, con una magnífica formación, es honrado, ecuánime, y tiene principios; pero el resultado es que allí donde va se crea un ambiente asfixiante, opresivo, ofensivo y humillante en grado sumo. Es usted muy justo en su manera de ver las cosas, y eso le lleva a odiar a todo el mundo. Odia a los que creen, pues la fe es una manifestación del atraso y la ignorancia, y a la vez odia a los que no creen, porque carecen de fe y de ideales; odia a los viejos porque son conservadores y no están a la altura de los tiempos, y a los jóvenes por ser librepensadores” Podemos recordar estos diálogos en la excelente película, y hay más que no vamos a reproducir, solo queremos señalar el paralelismo con el texto de Chejov, y por eso recomendamos su lectura.
No me resisto a entrecomillar lo que dijo Carlos Boyero cuando la dieron la Palma de oro: “No hay forma de que me desaparezca el bostezo ante sus presuntamente trascendentes historias. Y además, el metraje de sus películas cada vez es más largo …La locuacidad de los personajes y las metáforas que seguramente acompañan a su existencia no tienen ningún poder hipnótico para este adormilado y embrutecido espectador. La culpa es mía, que no me entero de nada.”
Seguro que la opinión de Boyero es compartida por alguno de los asistentes pero yo me quedo con la que me manda Floren por correo interno “A priori, la duración de 3 horas y 15 minutos puede echar para atrás a más de uno, pero, la verdad, cuando terminó me dio mucha pena; estirar las piernas un poco y hubiera seguido encantado otras tres horas en el hotelito de la Capadocia, huésped oculto bajo la sombras de la sala de cine, observando las vicisitudes y comportamientos de unos seres humanos, demasiado humanos, con sus contradicciones y sus miserias, con sus cuitas y sus anhelos. Además, ¿se quejaría el aficionado a la literatura si le ofrecen la edición completa de «En busca del tiempo perdido» de Proust al precio de «El alquimista» de Coelho? Pues eso mismo, ¡calidad y cantidad! Cierto que, la elaborada obra requiere una maceración a fuego lento-, la primera hora y media se demora en la presentación de los personajes y sus relaciones, pero no sobra ninguna secuencia y el tempo es el adecuado para abrir el crescendo sostenido de una formidable segunda parte, en la que se perciben claros ecos del gran Ingmar Bergman.
La película trata de la condición humana: de la soberbia y de la humillación, de la miseria y de la compasión, de la soledad, del desamor y del paso del tiempo.
Formalmente es muy hermosa, los paisajes ancestrales del interior de la Turquía asiática -la recóndita Capadocia con sus lares paleolíticos- son espectaculares-, la dirección de actores espléndida y la emotiva sonata de Schubert cataliza las emociones en los momentos álgidos. Imprescindible obra mayor de un creador en estado de gracia.
Gracias Floren, con eso me quedo, y mañana VIERNES 13 otra peli de mucho interés: QUO VADOS AIDA?
María Palau Galdón
Noviembre de 1970. “Hoy hemos sacado en claro que los hijos realmente somos egoístas. Me ha dejado de piedra sor Carmen esta tarde. Yo le he dicho que marchaba el 12/11. Ella me ha dicho que el Dr. Pelaz quiere que me quede aquí en Madrid al menos hasta febrero. A mí el Dr. Pelaz no me ha dicho eso directamente nunca. (…) Lo que me molesta es sentirme engañada”. Escribe como si estuviera hablando. Lo hace en su lengua, en catalán. Con prisa. Casi telegráficamente. Como si tuviera miedo de que alguien pudiera descubrirla. Omite palabras. Intercambia letras. Pero escribe. Deja constancia. Mariona Roca Tort narró por escrito su internamiento forzoso en una clínica psiquiátrica. “Empecé a escribir porque no me acordaba de lo que me estaba pasando ni de lo que me estaban haciendo”, cuenta en la actualidad.
Mariona Roca Tort ha pasado tres años de su vida encerrada. Desde los 17 hasta los 20 fue dando tumbos de una institución represiva a otra. “No hubo nada más”, lamenta. La consecuencia: un vacío que le dificultó rememorar durante años su pasado de institucionalización en diversos organismos del aparato represor franquista contra las mujeres. Asegura que todavía tiene “algunas cosas oscuras”, y cuando relata su historia la invade la sensación de “estar haciendo una exposición de cosas horribles que la gente no se va a creer”. Pero ríe al llegar al final. Como si se mofara de lo absurdo, lo tétrico, lo aterrador de parte de su biografía. Como forma de resistencia. Tiene una fuerte convicción: está viva y puede contarlo.
Leer más…

Ayer, en uno de esos errores que no se pueden explicar, en lugar de la prevista Tres monos, pusimos Nubes de mayo, convirtiendo el error en un experimento. Anunciar una película y luego poner otra. Yo desde luego me sentí incómodo pues me había trabajado Tres monos pero a una gran mayoría les resultó indiferente. Si todos hubiéramos ido con la intención de ver Tres monos el abucheo se hubiera oído hasta en Zamora, esto corrobora mi insistencia de que hay que ir al cine de los jueves con la lectura de nuestra página web casi aprendida. Ya no haremos más experimentos.
Vimos Nubes de mayo (Mayıs Sıkıntısı) que nos volvió a meter en el universo Ceylan que ya conocíamos. Ceylan profundiza, de una forma más primaria, en los conflictos entre modernidad y tradición, campo y ciudad, aspiraciones artísticas y responsabilidades familiares. Ya podemos identificarla como una obra profundamente autobiográfica y meta cinematográfica, donde el propio director se proyecta en el personaje principal.
La historia sigue a Muzaffer, y si en la anterior era un fotógrafo, en este caso es un cineasta que regresa a su pueblo natal en Anatolia para rodar una película. Mientras intenta filmar, se enfrenta a: La resistencia pasiva de su padre. La inocencia y curiosidad de su primo Ali. las tensiones familiares y económicas, el conflicto por la posible expropiación del bosque donde trabaja su padre,la narrativa es minimalista, con pocos acontecimientos dramáticos evidentes. El peso está en los silencios, las miradas, aunque en esta ocasión los diálogos son más frecuentes.
Podríamos decir que el padre representa el apego a la tierra, al trabajo manual y a una vida sencilla. Muzaffer simboliza la búsqueda artística y la conexión con el mundo urbano. En este caso no vemos juicio moral, mas allá de los problemas que se producen en su parcela.
La película nos puede parecer algo extraña al tratar sobre la filmación de una película, aunque ya lo hemos visto en alguna otra ocasión, Truffaut era un maestro.
Esta forma de rodar crea un juego entre: Realidad y ficción, vida y representación, arte y experiencia
Me ha gustado mucho la mirada infantil del niño Ali obsesionado con conseguir un reloj musical y que a mi juicio introduce una perspectiva pura y casi poética. Su deseo simple contrasta con las preocupaciones existenciales de los adultos. El reloj funciona como símbolo del paso del tiempo y de los pequeños anhelos humanos.
Ceylan utiliza en esta película: planos largos y estáticos, uso de natural de la luz, sonido ambiental (viento, hojas, silencio) actores no profesionales (incluida su propia familia)
El ritmo lento invita a la contemplación. No es un cine de acción, sino de observación Simbolismo: El bosque: representa la memoria, la tradición y el arraigo. Las nubes: sugieren incertidumbre, paso del tiempo y estados emocionales cambiantes. El rodaje fallido: refleja la dificultad de capturar la verdad en el cine.
Conclusión, según las consultas que he hecho en Google, Nubes de mayo es una obra íntima y reflexiva que explora: La distancia entre generaciones, la dificultad de comunicarse, la tensión entre arte y vida. El paso inevitable del tiempo.
No busca grandes clímax narrativos, sino que propone una experiencia contemplativa y existencial. Es una película que exige paciencia, pero recompensa con profundidad emocional y filosófica.
El miércoles día 4 nos metemos con un homenaje a Robert Duwal, proyectando Apocalipsis now Redux, es decir, con la última versión del director. José Antonio me dice que la ha visto en TVE, prometo sorprenderle con una visión en pantalla grande, sonido estereofónico de última generación, y una versión difícil de conseguir.
Nuri Bilge Ceylan (1959), nacido en Estambul, es una de las voces más importantes del cine turco actual y uno de los directores más reconocidos. Su filmografía se ha difundido alrededor del mundo, a través de los grandes festivales internacionales. A partir del éxito de su ópera prima Kasaba (The small Town, 1997) -galardonada en el Festival de Berlín y con los premios obtenidos en Cannes, entre ellos a Lejano-, Ceylan se ha convertido en un claro exponente del cine de arte y ensayo. El cambio de profesión, de fotógrafo a cineasta, nos acerca a su concepción sobre el séptimo arte: «Para mí el cine es como una terapia. Me sirve para proyectar, en otros, mis zonas más oscuras. No le voy a decir que eso permite liberarse de ellas, pero sí a tener un mayor control, a tomar una cierta distancia».
Lejano aborda la dualidad entre pueblo y ciudad, las consecuencias de pasar de un lado al otro y el proceso de adaptación interno del hombre frente a los cambios sociales y personales. El film narra con minuciosidad la instancia en la que un chico pueblerino, Yusuf, queda sin trabajo y decide viajar a Estambul. Allí visitará a su primo Mahmut, un fotógrafo profesional que, por el contrario, vive cómodamente en su departamento. Mahmut, que lleva una vida aburguesada y solitaria, decide albergar a Yusuf por un tiempo razonable, hasta que consiga trabajo.
Nuri Bilge Ceylan parte de una pequeña historia, donde la profundidad radica en la simpleza de la forma, como en los films de Kiarostami. La austeridad en la puesta en escena, la escasez de diálogos, los planos entrelazándose mágicamente sobre un montaje que da sentido a lo indecible, forman parte de su estética.
Leer más…