
El pasado día 22 de octubre moría en Barcelona Octavio Pérez-Vitoria, que fue mi profesor en la Facultad de Derecho, cuando la criminología daba sus primeros pasos, hacia allí bajamos todos los días desde el Paseo Reina Elisenda de Moncada a la Diagonal en compañía de Ati, al que convencí para matricularnos posteriormente de Derecho cuando sacamos la diplomatura, carrera que no terminé por culpa de Kafka y mi afición al teatro, el proceso me hizo cambiar a Geografía e Historia.
De regreso a los orígenes trató la obra de teatro “Litoral” del libanés Wadjdí Mouawad que vimos el martes 14, en un viaje sobre la maduración, ¡quiero saber qué es lo que he venido a hacer sobre la tierra! Grita Wilfrid , acompañado del caballero Guiromelán héroe de su infancia. ¿Con quién me tendría que pasear yo?, sin ninguna duda con Peter Pan. Teatro de la palabra, poesía de la lengua, descubrimos a Wadjdí con Incindies y ya no le perderemos la vista hasta completar “la sangre de las promesas”. ¿Qué hacer para no traicionar el yo de hace quince años? ¿Cómo seguir vivo con lo que ya ha muerto en nosotros?, de eso nos hablaban Simone, Josephine, Hakim, y todos los actores. Termina así “Litoral”: el mar abierto que se lleva todo, y que me lleva con él, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva, que me lleva…

FELAS
Los juncos moviéndose por el viento al ritmo de una música increíble, las guerras medievales en Japón, la extrema pobreza, y la utilización de algunos elementos del teatro Noh, son suficientes para que Kaneto Shindo (La isla desnuda) nos introduzca en una atmósfera demoniaca, de horror y de mal. Si en las historias del Noh el rencor de una mujer abandonada por su pareja son el motivo del sentimiento del odio, en la historia de Onibaba, son los celos del amor que tiene su nuera con Hachi, sustituto de su hijo muerto en la guerra, los que provocan el sentimiento fatídico. Después de observar cómo se aman físicamente, la madre, en una toma genial de contrapicado, se abraza al tronco de un árbol seco, que sería una representación de ella misma, y no puede soportar su incapacidad de poder amar. Frente a las ansias vitales de la joven que cruza corriendo desesperadamente, con la cámara a ras de suelo, en busca de la cabaña próxima, donde le espera impaciente Hachi, la madre va tejiendo la venganza, y el demonio se instala en la mente, el espíritu y el cuerpo, teniendo que soportar la máscara “ hannya” hasta ¿su muerte?. No podemos olvidar que entre los juncos pululan animales como , pájaros, espíritus del pez, perros-leones,.. Y también las tormentas, lluvias, sonidos del aire, simbología de la “quinta categoría” que hace que este film nos provoque, con un final tan sorprendente, y que no podemos desvelar, una gran sensación.

EL POETA ANTONIO HERRANZ NOS ENVIA EL POEMA:
«EL BOTÍN DE LOS AÑOS INUTILES»
LO PODEIS ENCONTRAR EN LA SECCION DESCARGAS
autor del dibujo Jaume Plensa.

El viernes supimos del fallecimiento de Edmundo de Ory, el más raro y solitario de los poetas españoles, y al que dedicamos una sesión en los desaparecidos encuentros literarios del hotel Botánico. El miércoles en la sede del parlamento europeo celebramos las jornadas que junto con nuestros amigos de Arco Europeo Progresista teníamos pendientes, fueron todo un éxito y los ponentes se comprometieron a facilitarnos las ponencias que bajaremos en esta página. En la presentación hice referencias a la hegemonía reaccionaria que nos rodea, y leí un cuento de Antonio Gramsci, que escribió desde la cárcel y que nos incitaba a ir a la raíz de los problemas.
La frase de Godard :” Le droit d’auteur, vraiment c’est pas possible. Un auteur n’a aucun droit. Je n’ai aucun droit. Je n’ai que des devoirs“. me ha facilitado el debate con LUPO en torno a los derechos de autor. Yo que siempre defiendo sus derechos, hasta el punto de no visionar una película bajada ilegalmente de la red, me he visto sorprendido cuando me he encontrado de cerca con un autor. Lo he entendido, lo respeto, y reconozco que es cosa grande, pero también digo que me gustaba mucho más jugar a descubrir quién era ese LUPO que nos hacía las críticas de cine al colectivo.