10 PM | 13 Mar

La guerra de Bosnia y la antesala del genocidio


La película de hoy viernes, dando por finalizada nuestra colaboración con la Semana de la mujer, tiene un título  acertadísimo con la pregunta ¿ hacia dónde va Aida?. Ella es una profesora de escuela convertida en traductora de la ONU, desde el inicio de los conflictos en los Balcanes, que debe llevar a cabo su importantísimo y, a veces, invisibilizado trabajo de intérprete, estando presente en la toma de decisiones en un momento de incertidumbre y crispación. Antes, pero, es madre y, durante este sensible contexto, debe hacer lo posible para salvar a su marido y sus dos hijos de una posible ejecución. A partir de su personaje, la directora construye la historia de lo que aconteció en julio de 1995 en la pequeña ciudad de Srebrenica, cuando el ejército serbio ocupó la ciudad y decidió, eufemísticamente, proteger a la población, ocasionando una matanza de más de 8 mil bosnios musulmanes.

Uno de los grandes logros de la película es la representación de esa incertidumbre y crispación que vivió una parte de la población en ese momento, ofreciendo detalles impagables. A través de los ojos de Aida, magistralmente interpretada por Jasna Djuricic, el espectador va adentrándose en la historia del terrible acontecimiento sin caer en el drama exagerado o de lágrima fácil. De hecho, Zbanic no quiere mostrar el horror explícitamente, sino que opta por explicar la antesala del suceso, dejando a la audiencia sensaciones incómodas pero, a la vez, confusas sobre lo que pasará, como si estuviéramos en el papel de Aida. De este modo, Quo Vadis, Aida? es un auténtica y dura joya a descubrir, tanto a nivel técnico como narrativo. Me parece de interés hacer un pequeño resumen del genocidio:

Srebrenica, un refugio para los que escapaban de la guerra

Durante este período, miles y miles de musulmanes bosnios que escapaban de los ataques del Ejército se refugiaron en Srebrenica. Esta zona estaba bajo control de la República de Bosnia y Herzegovina, y había sido designada como un área “segura” por Naciones Unidas. Tras adoptar la Resolución 819, la ONU envió una misión de cascos azules, encabezada por soldados holandeses, que debían proteger a los bosnios.Pero las fuerzas serbio-bosnias sitiaron el enclave. Tomaron control de las vías de acceso e impidieron el ingreso de medicinas, alimentos y ayuda humanitaria.

Organizaciones denunciaron que estaban llevando a cabo un proceso de limpieza étnica. Sin embargo, la ONU decidió no incrementar las fuerzas de paz. Por el contrario, redujo el número de soldados a 400, sabiendo que sería insuficiente para proteger a los civiles bosnios de los militares serbio-bosnios.

La fatídica noche del 11 de julio de 1995

En julio de 1995, el ejército serbio-bosnio invadió la ciudad con tanques. Solo en la noche del 11 de julio, mataron a más de 2.000 bosnios musulmanes.Se estima que 15.000 habitantes de la ciudad huyeron a las montañas, pero los militares los persiguieron y asesinaron aproximadamente a 6.000.El resto de la población bosnia musulmana de Srebrenica, aproximadamente 25.000 mujeres, niños y ancianos, fueron expulsados por la fuerza, tras sufrir terror y abusos por parte de las tropas serbio-bosnias.Se trató de la mayor masacre en Europa desde el Holocausto. Los cadáveres de las víctimas fueron descubiertos en fosas comunes en 570 lugares diferentes de todo el país.

Condenados por crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio

La Corte Internacional de Justicia (ICJ) y el Tribunal Internacional para la ex-Yugoslavia (ICTY) reconocieron como acto de genocidio la masacre de los bosnios musulmanes en Srebrenica por parte del ejército serbio-bosnio. Ratco Mladic, jefe de Estado Mayor del ejército serbio-bosnio durante la guerra, fue arrestado en mayo de 2011 tras pasar 16 años prófugo. Finalmente, fue condenado en 2021 a cadena perpetua por crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio. Se le conoce bajo el apodo “el carnicero de los Balcanes”.Por su parte, Radovan Karadzic, presidente de la República Serbia de Bosnia entre 1992 y 1996, escapó tras el fin de la guerra y estuvo oculto hasta 2008, cuando fue capturado y sometido a juicio. En el 2019 se le condenó a cadena perpetua.Sin embargo, la Justicia ha tardado en condenar a los responsables del genocidio y en reconocer los crímenes de limpieza étnica. A día de hoy, siguen sin respuesta muchas incógnitas y se desconoce el paradero de alrededor de 7.000 bosnios desaparecidos durante la guerra.

Y el próximo jueves día 19 a las 189 horas presentamos el corto de Raúl García con fotografía de Miguel Hernan titulado  «3º IZQUIERDA». Raúl y Miguel están muy conectados con nuestro pueblo y con la asociación. Y después «EL PLACER» una peli de Max Ophüls, basada en tres cuentos de Maupausant.

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