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Sección : Blog de Félix

LA VERDAD DEL TOREO (dedicado a Tetamantti)

(Este artículo es una consecuencia de las dos horas que el pleno municipal de San Lorenzo le dedicó a la corrida de toros del día del patrón, por eso se lo dedico a Esteban Tetamantti, la presidenta de la plaza y a sus alguacilillos)

La muerte en el breve espacio de año y medio de los toreros españoles Víctor Barrios e Iván Fandiño, de los mejicanos Rafael Rodríguez “El Pana”, Ramiro Celis, y del novillero peruano Renatto Motta, ha venido a recordar  que la gran verdad distintiva del toreo es la presencia de la muerte en el ruedo, la de un toro que lleva en sus astas un  peligro mortal.

El escritor colombiano Antonio Caballero afirmaba, en un bello libro titulado precisamente “A la sombra de la muerte”, que el toreo es  el arte que se hace  delante de la muerte, profundizando en la tesis de Henry Montherlant   de que “la tauromaquia  es el único arte que juega con la muerte” pues su presencia es real mientras en las demás es mera representación.

Orson Welles, buen aficionado y extraordinario  actor y director de cine, decía que “un torero es un actor al que le suceden cosas reales”.

Sobre esto es ilustrativa la anécdota de Luis Mazzantini, torero de finales del siglo XIX, en una corrida a la que asistía desde una barrera el gran actor de la época Julián Romea. Como éste reprochase en alto las excesivas precauciones que el diestro tomaba durante la  faena, el torero se contuvo, pero después aprovechó la ocasión de brindarle su segundo toro para darle cumplida respuesta: “Le brindo este toro para que vea que aquí en el ruedo uno puede morirse y no de mentirijillas como hace usted cada noche en el escenario”.

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Victoriano de la Serna, refiriéndose al toreo de los años veinte del pasado siglo,  decía que en esa época, con el menor castigo desde el caballo, con reses más cuajadas, sin antibióticos, grupos sanguíneos ni RH, y sin los avances quirúrgicos, se sentía que “la muerte hacía el paseíllo todas las tardes entre las cuadrillas”.

La historia del toreo está jalonada por el sacrificio de la vida de sus protagonistas. Algunas de sus cumbres como Pepe-Hillo, Joselito el Gallo y Manolete se cuentan entre los 60 toreros y más de 350 novilleros y banderilleros que murieron por asta de toro. Entre estos últimos, en el pueblo cercano de El Hoyo de Pinares se recuerda especialmente a Serafín Uría “Barbero”, banderillero muerto el 29 de septiembre de 1916, cuyo centenario se conmemoró en la plaza y al que Carlos Galán dedicó un sentido artículo.

Hay actividades arriesgadas en las que la muerte está también presente, pero no es su  protagonista, su agente directo, como el toro en la tauromaquia. En el ruedo el toro mata, en el alpinismo el montañero se mata. La montaña es la circunstancia aciaga, en el toreo es el toro el causante fatal.

El torero arriesga su vida para crear belleza superando el miedo en una situación límite de peligro. Lo logra transformando la fiereza de la embestida del animal en la belleza de unos movimientos de gran plasticidad hasta llegar con la muerte de toro a librar al espectador del temor por la vida del torero.

El gran poeta Pere Gimferrer, refiriéndose a José Tomás, escribía en La Vanguardia de Barcelona (17 de junio de 2007) que “el toreo es una forma de poesía. Sobre todo poesía del gesto, visual y plástica, pero también del intelecto” y que el torero “es un poeta que como todo gran poeta o artista tiene una voz única, distintiva, sin equivalente”

Pero como todo arte, la tauromaquia va más allá de las formas para ahondar en la realidad del ser humano y en su destino. La Fiesta de los toros nos coloca ante la realidad y el misterio de la muerte.  Y lo hace de una manera real y simbólica al mismo tiempo. El toro personifica en  su figura a la Muerte y el Hombre, al darle muerte, una muerte que tiene el aire de un sacrificio litúrgico, consigue alejar esa amenaza para su existencia.

En la plaza “muere la muerte”, de ahí que se celebre con júbilo de Fiesta el triunfo deseable, previsible, pero nunca asegurado, del torero. La entereza de éste  para afrontar y superar máximos peligros, la capacidad de sacrificio y resistencia ante el dolor, la fuerza mental para recuperarse de percances graves en tiempos mínimos, la voluntad de superación para alcanzar el reconocimiento de su obra. Nos dan la gran lección de que no debemos tener miedo a la muerte porque con miedo no se puede vivir una vida plena en la que, sin embargo, aquella siempre acecha.

Vida y muerte son inseparables porque solo puede morir lo que está vivo y solo puede vivir lo que aún no le ha llegado su hora final. Y es precisamente la conciencia de nuestra vulnerabilidad, no su ignorancia irresponsable, la que enseña a no desaprovechar nuestra limitada vida, a vivirla con intensidad y a superar con ánimo los retos que se vayan presentando en el ruedo de la vida como el torero lo hace en la plaza.

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También fuera de la tauromaquia, la cercanía de la muerte se  puede transformar en ocasiones en fuente de  inspiración artística. El compositor  ruso Dimitri Shostakovitch , cuya cuarta sinfonía “Leningrado” llegó a ser ejecutada en esa ciudad báltica durante el cerco alemán en agosto de 1942  por los pocos músicos que aún no habían muerto de hambre, afirmaba que “El miedo a la muerte puede ser la más intensa de las emociones. Algunas veces pienso que no hay sentimiento más profundo. La ironía yace en el hecho de que bajo la influencia de ese miedo las personas creamos poesía, prosa y música, esto es, tratamos de fortalecer nuestras ataduras a lo vivo”. (Hemos tenido ocasión de oírla este año en el Auditorio, espero alguna moción o gestión municipal para que sigan los conciertos)

Para el ser humano la muerte está presente  siempre durante su vida como certeza de que llegará en algún momento. Ha incorporado la muerte a la vida, a diferencia de los animales que no saben que van a morir, que no tienen conciencia de la muerte.

El filósofo griego Epicuro sostenía que la muerte no existe para los muertos, porque ya lo están, ni para los vivos porque todavía no les ha llegado, olvidando que la muerte sí  forma parte del proyecto y del horizonte vital de todos los seres humanos. Por el contrario, los animales, al carecer de esa premonición, pueden experimentar su último destino sin esa dolorosa y dramática carga, pero también sin la esperanza, o el miedo, en el más allá o la tristeza de dejar el más acá. “La especie humana es la única que sabe que debe morir”, sentenciaba Voltaire.

La muerte del  ser humano y del animal no son pues equivalentes ni por el valor y la dignidad superior de la vida del hombre  ni por el sentido que tiene aquella para cada uno. De ahí la legitimidad y la grandeza de un espectáculo artístico como la tauromaquia en la que toro y torero, personificaciones simbólicas de la vida y de la muerte, confrontan sus dotes potenciales de fuerza, agresividad y  peligro del uno  contra la  inteligencia, habilidad, creatividad y gracia estética del otro.

Pero como la victoria sobre la muerte no puede estar asegurada cuando el riesgo es real no una representación, a veces la Fiesta se convierte en Tragedia. Y esta eventualidad está presente con mayor o menor intensidad, según su personalidad, en cualquier torero.

El llorado Iván Fandiño lo expresaba con toda claridad en una declaraciones a la revista “Aplausos” en marzo  de 2012: “La soledad, decía, es la primera aliada que debe tener el que quiere pisar el ruedo con verdad. En ella es donde se asimila que hay que afrontar lo que puede ocurrir ante el toro como algo natural: el dolor, la tragedia, el triunfo. No es fácil… Para la muerte nadie nos prepara y para enfrentarte a ella necesitas un grado de mentalización excepcional”.

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Con una disposición anímica menos apesadumbrada contestaba el  joven Andrés Roca Rey a una pregunta de Juan Lamet sobre si pensaba mucho en la muerte: “Aunque prefiera no hacerlo, sí. Intento no pensar en ella, pero lo hago. Intento asumirla con naturalidad. Uno se muere cuando el día está escrito”. (Expansión, 19 de agosto de  2017).

“Quien ama la vida a la vida, ama a los toros”, escribía José Ortega Spottorno, porque en esa alegoría de la vida que en el fondo es una corrida nos permite festejar el hecho de que arrostrando con valor e inteligencia el destino se puede vivir un espectáculo hondo y bello pero cuyo final no siempre es feliz y desde luego siempre es efímero.

El comandante Cousteau, uno de los padres del ecologismo moderno, sostenía que “solo cuando el hombre haya superado a la muerte, y lo imprevisible no exista, morirá la fiesta de los toros y se perderá el reino de la utopía, y el Dios mitológico encarnado en el toro de lidia derramará vanamente su sangre en la alcantarilla de un lúgubre matadero de reses”.

Un final por este motivo no es probable por mucho que la medicina  prolongue la vida terrena,  y en la otra es probable que no se admitan como huéspedes a toros ni a caballos de picar. Allí, liberados de la muerte, la tauromaquia no tendrá sentido. La vida será un regalo permanente y  no una vela pendiente de que se consuma. Además, la Fiesta siempre ha tenido un aire pagano más próximo al placer de los humanos que a la pureza de los ángeles y  moradores celestiales. La vida ya no será vida como la nuestra, sino otra cosa, divina sí aunque difícil de adivinar.

El  gran peligro para la tauromaquia en las sociedades urbanas contemporáneas es su alejamiento de los fenómenos naturales, el escenario donde transcurría la vida rural que estaba más familiarizada con la presencia de la muerte.

En ella se presenciaba el nacimiento y el fin de la vida de los animales y de las personas. A los primeros se le veía nacer, crecer y morir;  en el corral donde eran criados; en el hogar dándoles muerte para alimentar a la familia.

Los niños también nacían en casa, quizás en la misma cama donde les engendraron sus padres, donde después les verían morir a éstos, y en casa tenía lugar el duelo, acompañados por la familia extensa y la comunidad local, prolongación de aquella, duelo que se prolongaría en el templo, de corpore in sepulto, y después, en la marcha a pie hasta el enterramiento en el camposanto.

Hoy nos alimentamos con alimentos y piezas de animales previamente limpiadas y empaquetadas, o tratadas industrialmente. Nacemos en clínicas, morimos en hospitales, con el duelo y las exequias a cargo de servicios especializados y el cuerpo del fallecido asépticamente distante.

El hecho cierto es que la sociedad moderna da la espalda a la muerte, la esconde, evita hablar de ella, más aún presenciarla. Queda relegada a la realidad virtual del cine, videojuego, de los medios de comunicación o de las  representaciones donde su presencia es tan agobiante como irreal.

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“En un mundo que nos obliga a olvidar la muerte, la tauromaquia nos la recuerda. Por ello es una metáfora de la vida heroica, de la vida a muerte que nos proporciona todo tipo de figuras para entender nuestros desafíos y dilemas vitales”, decía bellamente Suso del Toro en un artículo titulado Toreros y Escritores en el diario El País, el 7 de julio de 2007.

Por ello un espectáculo como el toreo, en el que la muerte del toro o del torero está presente, en acto o en potencia, contradice la superficialidad de esta dimensión de la vida moderna. Rubén Amón escribía hace poco en ese mismo periódico que “El problema no son los toros, sino la deriva aséptica de una sociedad que reniega de la muerte”

Pero quizás conviene centrar el mayor peligro para la tauromaquia, tal como la entendemos desde el siglo XVIII,  en la desaparición del riesgo mortal en las corridas, bien por prohibiciones legales o por imposiciones o modas light que pueden acabar convirtiéndolas en un espectáculo trivial de mero juego o exhibición estética.

Si eliminamos casi en su totalidad el riesgo para el hombre seleccionando reses de obediencia tontuna, o  amputamos su poder ofensivo, entonces el sacrificio de un animal, sin exponer su vida el matador, perdería su hondura artística y su legitimidad. Porque, como recordaba José Carlos Arévalo, “la muerte del toro es el único sacrificio del animal en manos del hombre que exige que este arriesgue su vida”.

La muerte del torero, como los cinco que recordamos al comienzo, son prueba patente de la legitimidad de la tauromaquia, de su verdad. Han truncado su empeño a mitad del camino, porque también  la vida se puede acabar  antes para los apuestan vivirla con intensidad en pos del arte y de la gloria, como rezaba el poema de Dámaso Alonso:

Bien templado el instrumento,

Y a medio giro el cantar

Llevose la copla el viento

Vida, cantar somnoliento,

Y no lo pude acabar.

(De “Morir, palabra dormida / Como te siento latir”)

Texto leído en el Ayuntamiento de Vademorillo, antes de comenzar su feria este año, en presencia de la alcaldesa.

 

                   San Lorenzo de El Escorial, junio de 2018

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A MEDIA ASTA

‘Celebrado’ el referéndum sobre el “Belén de Pardito”, ha dado el siguiente resultado: que las imágenes se pongan el año que viene en el barrio de Las Casillas, y que el Rincón Andaluz y los bares de la zona tengan que contratar extras para atender las demandas. Las imágenes de la Pasión en la “cuesta del cine” ya nos dan una idea de lo que puede ser la próxima instalación, que sería anunciada con candiles, para que los viandantes lleguen al destino. ¿Qué mejor sitio que la ladera de la montaña? ¿Dónde estaba el castillo de Herodes?

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La Semana Santa también tiene su historia y nos daba una aproximación mi tocayo Félix en este mismo periódico. Yo viví de cerca aquellos años, ya que me padre, también Félix, fue fundador de la cofradía “La Piedad” y le vi muchas tardes firmando recibos, en su función de tesorero. Olvida mi tocayo, o no lo quiere contar, que aquí, afortunadamente, confluyeron “tres curas” (José Antonio y los dos Jesuses) a los que no les pareció muy cristiano eso de llevar imágenes por el pueblo, que el cristianismo era mucho más. Ese fue uno de los motivos de la supresión de las procesiones. Esa es al menos la percepción que me queda.

La recuperación la achaco a la victoria socialista del año 82, pero eso ya es un elemento subjetivo de pura intuición, que se me confirma hoy nuevamente con las banderas a media asta en los cuarteles y viendo a cuatro ministros cantar de forma desaforada el “novio de la muerte”, dando un mensaje al partido Ciudadanos: ¡Atreveros a reivindicar la laicidad en plena Semana Santa! Aquí estamos nosotros con la tradición.

Se quejaba mi tocayo de la falta de implicación de los jóvenes en las procesiones, pero seguro que él estará  de acuerdo conmigo en que ya no conocen a los personajes de las películas de romanos. ¿Qué niño sabe hoy quien eran Sansón, David, Goliat oel rey Salomón? ¿Quién se emociona viendo los llorosos ojos de Ben-Hur? He tenido ocasión de ver un pase familiar en TV de “Los Diez Mandamientos”, y no aguantaron el cartón piedra de Cecil B. de Mille ni un cuarto de hora, pero cuando les conté (sentados al amor de la lumbre) las aventuras de Gilgamesh y su amigo Enkidu, de origen sumerio, considerada como la narración escrita más antigua de la historia, pude captar la atención de hasta los más pequeños. Las historias, si son contadas como fábulas, les molan; lo que no aguantan es que se pongan las banderas a media asta para levantar la bandera de la tradición ante el segmento poblacional que sigue más fiel al PP y que ahora lo puede perder por las pensiones.

Lo cierto es que, una vez declarada de interés turístico nuestra Semana Santa, que se haga con la máxima vistosidad y que los políticos locales sean discretos en sus apariciones, sabiendo que estamos en un estado aconfesional. Yo soy un gurriato que opto en estas fechas por Joaquín Desprez, Palestrina o Bach. Mi tocayo me disculpará que no saque del baúl de los recuerdos la capa con la que mi padre desfilaba delante de la Virgen, desde el barrio del “matadero”, decorada con las flores que colocaba con cuidado exquisito el practicante Ramos.

San Lorenzo de El Escorial, abril de 2018

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¿HACEMOS UN REFERÉMDUM?

Escribo finalizando el mes de febrero y todavía sigue en nuestras calles el ya tradicional Belén ideado por nuestro artista local Pardito. Creo que va siendo hora de que utilicemos el rimbombante Reglamento de Participación Ciudadana y preguntar a los vecinos lo siguiente (ya sabemos que todos los referéndum llevan pregunta trampa): “¿Quiere usted que el Belén monumental ocupe nuestras calles durante cinco meses?”.

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Restos del Belén monumental, acumulados en la plaza de Jacinto Benavente

Habría, como es lógico, la correspondiente campaña y ya me imagino quiénes serían los partidarios del ‘Sí’. Para los del ‘No’, les propongo como alternativas para esas fechas de fiestas algunas propuestas que me salen como si estuviera en una tormenta de ideas: un festival de juguetería tradicional; una instalación sonora por todas las plazas con fragmentos del Mesías de Haendel, con los recitativos y coros más significativos, para terminar luego con un gran concierto en el Auditorio con una orquesta de prestigio; o un concurso de titiriteros, con el idioma cooficial de nuestras nacionalidades, para que cuando los niños sean mayores se les quite la tontería de que el castellano es el único y exclusivo idioma de España. El federalismo no les debería sonar raro.

Todo esto y algunas ocurrencias más que seguro saldrían de cualquier tertulia que se precie; podría estar completado con una exposición dedicada a Juanelo Turriano, el relojero de Carlos V, genio del Renacimiento. Estoy seguro de que los relojes del Monasterio sacados para una iniciativa de este tipo harían las delicias de los niños.

También estoy segurísimo de que traer las pinturas y grabados de Rosario Weiss es algo que llenaría nuestro pueblo de visitantes. Esta pintora estuvo en Burdeos con Goya, y en San Lorenzo de El Escorial en 1841, dedicada al estudio y copia de los mejores cuadros de Rubens y de Velázquez que están colgados en el Monasterio.

En fin, una consulta, y que el equipo de Gobierno tenga la libertad de elegir lo que más le guste. Lo que no me valdría es eso de decir: ¡Cualquiera se atreve a quitar el Belén!

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El año Bergman

bergmanIgmar Bergman nació en Upsala, Suecia, en 1.918. Se cumple por tanto éste año el aniversario de su nacimiento, y la Fundación Bergman nos anima a que recordemos al genial director. Yo he comenzado por una película que no es de las más conocidas, pero me ha servido su metáfora para discutir con el grupo de amigos cinéfilos, el origen del nazismo. Se trata de El huevo de la serpiente, con Liv Ullman (una de sus actrices preferidas) y David Carradine.

De Bergman hoy me sorprenden dos cosas, la primera que su nombre sea un desconocido para la juventud, y que el visionado de una película compleja como PERSONA, hoy nos resulte enriquecedor y fascinante analizar su argumento, con el bagaje y las experiencias visuales acumuladas a lo largo de los años. La conmemoración del Año Bergman nos debería servir para difundir el cine de uno de los directores clave de la segunda mitad del siglo XX y una de las más inminentes figuras de la cinematografía mundial, y volver nuevamente a él, ya que muchas de sus propuestas las vimos en un contexto y en unas condiciones muy distintas de las que hoy se nos ofrecen. ¿Quién no recuerda que El manantial de la doncella tenía la calificación de 3-R? Sí, para mayores con reparos, una clasificación de la censura y la Iglesia, que se ponía a la entrada de los cines aunque ahora a algunos les pueda parecer imposible. Así vi yo por primera vez esa película, entendí lo justo, pero salí orgulloso de haberme ‘colado’ en un cineforum de la época.

bergman foto con su fotógrafo¿Qué era El manantial de la doncella? En la primera secuencia de la película se invoca al dios Odin, con plegarias y actos de brujería a la excitación sexual. Juventud, suave piel, cabellera rubia de la doncella rodeada del mal en estado puro, y al final una escena de violación de las más violentas del cine. Mal y violencia en el corazón del ser humano. Ramón Luque, en un excelente libro titulado ‘El artista y la máscara‘ dice que la escena de la violación es ‘sencillamente terrorífica porque Bergman ya ha condimentado los elementos visuales e interpretativos que han servido de contraste y también de adelanto de la tragedia’. Estoy de acuerdo con Luque pero yo no dejo de olvidarme de la escena de las dos niñas de Paisaje en la niebla de Angelopoulos.

De su cine de Obras trascendentes siempre recordaremos la siguiente conversación:

Anthonius : ¿Quién eres tú?
La muerte: La muerte
Anthonius: ¿vienes por mí?
La muerte: Hace tiempo que camino a tu lado
Anthtonius: Ya lo se
La muerte: ¿estás preparado?
Anthonius: El espíritu está pronto, pero la carne es débil.

Sí, todos lo recordamos, es El séptimo sello, con una caracterización impresionante del actor Beng Ekerot como la muerte, con una mirada penetrante. Estamos al comienzo del siglo XIV cuando el caballero Anthonius vuelve de las cruzadas con su caballero, peste negra, coros apocalípticos… si leemos el libro de Jaques Le goff sobre la Edad Media nos vienen necesariamente las imágenes de ésta extraordinaria película de Bergman.

fannyEn toda su obra se deja ver la influencia del teatro y muy concretamente de Henrik Ibsen y sobre todo de August Strindreg, que le introdujeron en un mundo lleno de grandes temas psicológicos , cargados de una gran atmósfera dramática.

Tuvimos ocasión de ver el montaje Bergman de La señorita Julia por el Dramaten, en el ámbito de lo que era el festival de Teatro de Madrid (grandes tiempos aquellos con espectáculos de Kantor, y del teatro Gorki) esperando su anunciada presencia. El día del estreno se produjo el asesinato de Olof Palme (28 de febrero de 1986) y me impresionó que no se suspendiera. Todos lamentábamos la pérdida del político socialdemócrata a las puertas del teatro pero al mismo tiempo la embajada quería hacer un homenaje a Suecia con la obra de Strinderg.

Estoy seguro que en asociaciones culturales, o espacios de barrio (me temo que los cines comerciales seguirán a lo suyo) podremos volver a ver algunas de sus películas más emblemáticas. Yo recomendaría Gritos y susurros, una película de época, la historia de unas hermanas, donde el dolor y el color rojo nos penetran con intensidad. En un cartel anunciando cine de autor reproduje una escena con la que inevitablemente me tengo que identificar, se trataba de la reproducción de un pequeño teatro (¡cuántas cosas imaginé que pasaban allí dentro¡) con un niño levantando el telón. El niño era Alexander observando todo lo que ocurría dentro, los movimientos de actores y la tramoyaFanny y Alexander es también una de mis preferidas, me hubiera gustado jugar así con mi hermana que murió al nacer.

SecretosYo no dejaría de ver Secretos de un matrimonio (eso sí, en la versión TV) que junto con Saraband constituyen por si mismos una obra de arte. Estos secretos del año 73 tuve ocasión de verlos en una proyección que hice con mi hijo y sus amigos pasado el año 2000 sin superar ninguno de ellos los 30 años, fue impactante la actualidad de aquellas escenas y sus diálogos, aún alguno me los recuerda cuando ya viven en pareja. La historia la comenzó a escribir Bergman en el año 72 como una historia de un hombre que va a abandonar a su mujer, compuso seis diálogos entre el amor y el desamor y eso dio origen a la película. Bergman confiesa que tardó dos meses en escribir el guion y toda una vida de experiencias, vida que podemos leer en Linterna  mágica que nos deja un poso de amargura. Una cosa es el hombre y otra el artista. Treinta años después, vuelve a los mismos personajes, en un nuevo encuentro, pero ahora enfrentados a la impostura, con la aparición de un hijo y una nieta en el tablero. El guion de ambas películas los ha publicado Tusquets y como nos gusta el cine para leer lo recomendamos encarecidamente, allí en los textos, pausadamente podemos convenir como se ‘abren y cierran heridas, y como afloran las tensiones y las nostalgias’.

En el año 1.940, nos cuenta Roberto Laurenti, en el teatro Master Olofs-Garden un joven director corre con excitación por los pasillos, mientras se va a poner en escena el Macbetch de Shakespeare, no nos extraña que con esos antecedentes Bergman nos cautivara con sus primeros planos de cinco minutos. Hoy es difícil mantener la atención con los planos-contraplanos de segundos para vendernos publicidad en TV. Hagamos un esfuerzo y pidamos a las Instituciones que programen Bergman en sus actividades culturales.

 

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LA FE DE TARKOVSKI

 

 

Sacrificio. La última película de Tarkovski, comienza después de recrearnos con el  cuadro de Leonardo da Vinci: “La adoración de los reyes magos”, con una secuencia inolvidable en la que un padre, Alexandre, protagonista de la película, le va diciendo a su hijo lo siguiente mientras riegan un árbol seco: “ven aquí, ayúdame hijo mío, ¿sabes? Érase una vez un hombre viejo que vivía en cierto monasterio. Su nombre era Pamve. Plantó un árbol seco en ésta colina, justamente como lo hicimos nosotros, y ordenó a su discípulo, un monje llamado Kolov…, le ordenó que regara este árbol cada día hasta que brotara la vida…Cada día por la mañana llenaba el cubo de agua y subía a la colina, regaba el árbol, y por la tarde, cuando ya había oscurecido, regresaba al monasterio, y así siguió durante tres años. Un agradable día escaló la colina  y vio que su árbol estaba completamente repleto de flores”.

Rafael Llano, en su estupendo libro sobre el genial director, nos dice que el árbol representa la fe en la simbología de la película . Pues bien, coincidió que el mismo día que celebrábamos el aniversario de su muerte en Paris, después de manifestar en repetidas ocasiones que no quería volver a Rusia, tuve una reunión con algunos concejales para informar sobre el desarrollo de los presupuestos participativos, en mi condición de miembro del grupo de seguimiento. Mi  informe sobre “EL PROYECTO NITZSCHE EN SAN LORENZO DE EL ESCORIAL” se basó precisamente en la fe que tuvimos y en la insistencia para superar todas las dificultades que nos hemos ido encontrando en el camino, Tarkovski fue en definitiva nuestra guía para llevar a buen puerto un proyecto que ha sido valorado muy positivamente por todos aquellos que tuvieron ocasión de asistir a nuestro programa.

Como experiencia acumulada para años venideros apunté la posibilidad de que  el reglamento de participación ciudadana (gracias nuevamente a Concha) no se incluyera todo lo relativo a los presupuestos participativos, y que quedara claramente definido  si en el ámbito de los mismos se pueden introducir proyectos de cultura. Al término de la reunión y en la distensión de las fiestas, invité a los asistentes a la proyección de Sacrificio, en la sala Juan Negrín, al tiempo que les pedía una calle para tan insigne político que lleva el nombre de nuestra Sala, y donde ponemos un cine que para nuestra satisfacción se reseñaba en la revista Ajoblanco. Esperamos que el Belén sea desmontado rápidamente para el disfrute de la plaza por los niños. Feliz año para todos.

 

Diciembre 20017

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Democracia

democracia

No pude participar en las elecciones a la Secretaría General de los socialistas gurriatos, ya que me esperaba una función de teatro a la que tenía muchas ganas de asistir; me estoy refiriendo al texto de Michel Frayn basado en hechos reales ocurridos en los años 60 y 70 en la República Federal Alemana, y que describe con mucha precisión el auge y caída de Willy Brandt y del funcionario Gunter Guillaume, convertido en poco tiempo en asesor personal y que más tarde fue descubierto como espía. La compañía era la misma que nos sorprendió en el montaje sobre la historia de Rusia “La costa de la utopía”, dirigida por Alexei Borodin. Mi amigo Cosme me recuerda con mucha frecuencia las excelente 10 horas que pasamos en ese montaje.
A los más jóvenes hay que recordarles que Willy Brandt fue proclamado canciller de la República Federal Alemana en 1969. Era el primer socialdemócrata que ocupaba ese cargo después de la Segunda Guerra Mundial, y uno de los sueños de éste político, muy querido en España, era la “Ostpolitik”, la reconciliación del Este y el Oeste. En 1974 tuvo que dimitir porque su asistente personal, Günter Gillaume, resultó ser un espía del otro lado del telón de acero. En el descanso me encontré con una paisana (¡qué casualidad!) que se dedicó en su día a la política municipal. Hablamos del sentimiento que produce la traición de las personas en las que más confías, de los sentimientos que podía tener Guillaume hacia Brandt y, en fin, de que la política se sigue moviendo por intereses que descubiertos y puestos al desnudo en el teatro nos causan necesariamente desafección.
El sábado por la mañana, el profesor Félix Recio terminaba el ciclo “Marx Hoy” que ha organizado el Colectivo Rousseau, hablando de Foucault, con un análisis de la “Parresía”, sobre el hablar con sinceridad, con el decir verídico, con la libertad de palabra, con la verdad del discurso y de la vida, con la necesidad de luchar contra los autoengaños. La democracia exige “Parresia”, hablar claro en la asamblea y frente al poderoso. Me han parado por la calle y me han cuestionado la utilidad de esas conferencias; la respuesta es bien sencilla: las conferencias, al igual que muchas de las actividades que estamos realizando, incluido el curso sobre Nietzsche, tienen por objeto, ni más ni menos, que decir verdad a todo el mundo a través de las interpretaciones críticas. ¿Dicen la verdad nuestros políticos locales? ¿Se dijeron las verdades en la asamblea socialista?

Félix Alonso

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INTRAHISTORIAS

El misvigliettimo día que el Parlament hacía su votación secreta para declarar la DUI, yo me desayuné también con la noticia de que había muerto en el Hospital Juan Negrín la trapecista Pinito del Oro. Dos noticias que me llevan a mis recuerdos: por un lado, el nacimiento de mis hijos en el Vall de Hebrón, sus primeros pasos con la enseñanza “Rosa Sensat”, las “coblas” en la plaza de Sarrià…, y por otro a mi padre llevándome al Circo Price, en donde ahora está el Ministerio de Cultura, a ver precisamente a la trapecista. Y es que la intrahistoria, como señalaba Unamuno, está presente en nuestras vidas, y nuestro subconsciente funciona según las señales que nos han ido llegando, como muy bien explicó Vladimir Carrillo en el ciclo que hemos titulado “Marx Hoy”.

El último sábado de octubre tocó “Marx y el Psicoanálisis”, y por eso me permito mezclar mis recuerdos con Pinito y la Declaración Unilateral de Independencia. En la Agrupación Socialista de San Lorenzo convoqué a los amigos para que con el título genérico de “Parlem” pudiésemos hablar sobre el problema que ocupa y nos preocupa. Allí contrapuse un libro titulado “España es así”, que a lo largo de sus páginas hace una hagiografía de la obra civilizatoria de la Iglesia -sus grandes figuras, la pureza de sus enseñanzas y la fecundidad de sus empresas, llegando a proclamar España como Una, Grande y Libre-, con otro de Juan Perucho, “Teoría de Cataluña”. Allí encontré una interpretación mesiánica de Francesc Pujols, en la que se atribuye a Cataluña la misión de salvar el mundo, inventando la sumpèptica. Pues bien, ni España fue una creación de los Reyes Católicos, ni la sumpèptica es la ciencia general catalana que salvará a la humanidad. El choque de trenes es muy antiguo, no sólo la sentencia sobre el Estatut (que también).

Cuando un amigo próximo a Podemos me ponía como aportación de su partido la “España plurinacional”, no pude por menos que recordarle que en 1957, en el Orfeó Catalá de México, el socialista Anselmo Carretero Jiménez impartió una conferencia titulada “La personalidad de Castilla en el conjunto de los pueblos hispáni- cos”. Decía en es e libro, encontrado en la librería de viejo de Luis Llera, lo siguiente : “Para muchos paisanos vuestros, Castilla es la monarquía extranjera que somete con sus ejércitos a Cataluña, acaba con las libertades catalanas e implanta en vuestra tierra la lengua y las leyes castellanas. Según ese punto de vista Castilla es un pueblo dominante e imperialista que ha sojuzgado a los demás”, para terminar proclamando que España es un país de países.

Ante la postura buenista, que siempre hay en este tipo de tertulias, desarrollé la teoría, ya expuesta es este periódico, de que el famoso derecho a decidir surgió en una conferencia que Artur Mas pronunció el 20 de noviembre de 2007. “Si Cataluña es una nación, y lo será mientras los catalanes quieran, tenemos derecho a deci- dir lo que más nos conviene como pueblo”, decía entonces. ¿Habéis oído hablar éstos días de Antonio Capmany Surís y de Montpalau? Buscad en la Wiki, ya veréis, hay catalanes a los que ahora se les ignora, seguramente porque contribuyeron a la redacción de la Constitución de Cádiz.

El día que murió Daniel Viglietti colgué en Facebook una de sus canciones como homenaje, y me dispuse a escuchar el disco entero: “Canciones para mi América”. Me encontré con la siguiente peculiaridad que os cuento, del álbum editado en 1973: en la carátula se puede leer lo siguiente: ‘Disseny: Jordi Fornas, Gravats originals: Miguel Bresciano. EDIGSA Avenida de José Antonio, 654’. Notaréis que se utiliza el idioma catalán y que la calle lleva el nombre del fundador de la Falange. Curiosidades de la vida que inevitablemente me hacen pensar.
Félix Alonso
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Peus a terra

Estoy leyendo Antagonía de Luis Goytisolo y no puedo por menos que recordar la Barcelona que conocí y viví. En aquellos años jóvenes de Raúl (el protagonista) participé en un concurso fotográfico que organizaba una entidad bancaria con el título genérico “Cataluña (con ñ) en blanco y negro” y lo hice con un collage que representaba el fusilamiento de Companys. La foto fue colgada en el salón de exposiciones (creo que en Banca Catalana) junto con los típicos paisajes, monumentos singulares y collas; se titulaba “15 de octubre”.Estuve bajando (yo vivía en Sarriá) varios días por puro narcisismo a observar la reacción del público ante “mi obra”, que consistía en un gran pañuelo en movimiento, el paredón de monjuic, y unas pisadas descalzas realizadas en una playa. El título era significativo ya que la fecha era la del fusilamiento, me había documentado con un libro que me dejó un vecino dentista del que aprendí mucho de la historia de Catalunya. El libro se titulaba Vida y sacrificio de Companys de Ángel Osorio y Gallardo. ¿Cuántos supieron interpretar lo que estaba colgado y que aún conservo por algún sitio? Pues los mismos que hoy lo harían frente a un cuadro de Rodolfo Llopis. Con la diferencia de que los que hoy no conocen a Llopis, sí se apuntan a la “desconexión”.

El próximo BLOG lo titularé DESCONEXION.

 

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DOS LIBROS Y UNA PELI

Siempre que se producen atentados de la magnitud del día 17 de agosto, aparecen expertos en yihadismo por todas las partes; a los que practican argumentarios tipo CUP (“rechazo frontal a todas las formas de terrorismo fascista fruto de las lógicas internacionales del capitalismo”) les recomiendo la visualización de la película TIMBUKTU, de Abderramane Sissako, una  historia que con el título en francés “le chagrín des oiseaux” está  sitúada en la ciudad milenaria de Tombuctú, patrimonio de la humanidad. La película pone al descubierto, de una manera clara y concisa, las políticas brutales de los invasores yihadistas a la población tranquila de los tuareg. Quieren abolir la música y el canto de Fatoumata Diawava, por ser “la flauta del diablo”, cubren con  guantes a las vendedoras de pescado, y van imponiendo a través del miedo su fundamentalismo. En fin no hace falta ser politólogos para que aparezca la complejidad del asunto en poco más de hora y media de proyección.

Hay mucho publicado sobre el fenómeno, me permito sugerir el libro de la editorial La Vanguardia: “Objetivo: Califato universal, claves para comprender el yihadismo”  de Eduardo Martín, Jordi Bordas y Eduard Yitzhak. Así se explicaba el contenido del libro en el periódico no hace mucho tiempo: “Este libro tiene el mérito de sumergirse en las propias ideas de los fundamentalistas. No las explica desde nuestros referentes, sino desde las raíces del islam, desde las palabras, valores e ideales que los mismos musulmanes radicales basan en su propia tradición. De ahí extraen, por ejemplo, que la península Ibérica debe ser reconquistada, que es lícito asesinar infieles, incluso engañarlos mientras no sea posible matarlos, y que morir con una bomba pegada al cuerpo es una bendición para uno mismo y para setenta familiares. El fenómeno yihadista no es algo confuso y de locos, es fruto de un imaginario cuidadosamente construido sobre una base cultural milenaria de religión y sabiduría. Tampoco es algo perpetrado por lobos solitarios; al contrario, cuando un converso entra en el círculo yihadista radical ve terminarse la soledad en que vivía como anodino occidental. Pero si usted prefiere conservar una visión nebulosa, como si todo fuera un sinsentido que nunca le va a afectar, entonces mejor que no lea este libro.”

Y claro, para filósofos podemos recomendar Biblia, Corán, Tanaj. Tres Lecturas sobre un mismo Dios. De Roberto Blatt en Turner: “Ante el colapso de las grandes ideologías en el siglo XX, y la emergencia de nuevos fundamentalismos religiosos, necesitamos pistas sobre la crisis global de nuestra civilización. Para detectarlas se requiere un repaso de la tradición bíblica en sus tres corrientes, la cristiana, la islámica y la judía, que de paso han incorporado el pensamiento griego clásico y provocado el surgimiento del pensamiento laico”

Ah, y un aplauso para Santiago Alba Rico, que ha sido de los pocos que me hizo recordar mis tiempos mozos, cuando el garantismo de Luigi Ferrajoli presidía mis valores democráticos.

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NIETZSCHE SE TAMBALEA

Pedro Puig me recomendó (siempre recomienda buenas cosas) la exposición de Carsten Höller en el Centro Botín en Santander. Los martes reservan para utilizar el Psyco tanque, así que allí que me fui; me pusieron un albornoz y en pelota viva me introduje en un tanque lleno de agua saturada de sal de epson, un artilugio al que se accede por una escalera .A los poco minutos el grado de relajación era máximo, conseguía oír los sonidos de mi propio cuerpo, el corazón, los pulmones…, pero no llevaba ni diez minutos cuando los sonidos del cuerpo se transformaron en voces de una reunión que había tenido el día anterior para “desatascar” el proyecto colectivo que nuestra asociación presentó a los presupuestos participativos, y que pretendía colocar a nuestro pueblo en el centro del pensamiento crítico durante dos meses. Ya lo conocéis se denominaba “Proyecto Nietzsche” un diálogo con la cultura occidental. No entramos con buenos ojos desde el principio, el primer reproche que se hizo en la reunión (que me llegaba estando en el agua) con los más altos responsables municipales, lo podíamos titular:

1.- No puede ser que una asociación que presenta un proyecto tenga representantes en el Grupo Motor (lo de grupo motor lo puede explicar mejor que yo Begoña, y a buen seguro que lo hará)

Me considero mironiano pero sin los recursos literarios de Gabriel Miró. No paso de hacer escritos de “protesta”, así que al oír en boca de responsables políticos el primer palo en la rueda, le mandé a María José, responsable de participación ciudadana el siguiente escrito, allá por el mes de enero:

“Mari Jose, para tu tranquilidad y de Blanca en relación a las dudas sobre si yo puedo ser elegido miembro del grupo motor Y poder presentar proyectos, teniendo en cuenta que firmé como Presidente del Colectivo Rousseau, me complace remitirte estas líneas para poder disipar las mismas al respecto:

Toda asociación es una pluralidad de personas organizada unitariamente para la consecución de un determinado fin permitido por la ley, tal y como precisa el art. 35 del Código civil (C.c.) cuando distingue las que tienen por finalidad repartir las ganancias y que, en consecuencia, persiguen un fin de lucro, y aquéllas en las que no se da el fin de lucro, como el Colectivo Rousseau, asociaciones estas últimas que se encuentran reguladas por el art. 22 de la Constitución (C.E). y por la Ley Orgánica 1/2002 de Asociaciones.Las asociaciones se rigen a sí mismas, formando su propia voluntad, esto es, las asociaciones se regulan por sus propios estatutos y por los acuerdos válidos adoptados por sus órganos rectores que son la Asamblea general, integrada por todos los socios, y la Junta directiva. En efecto, el art. 37 Cc establece que “la capacidad civil de las corporaciones se regulará por las leyes que las hayan creado o reconocido; la de las asociaciones, por sus estatutos;…“. Y lo confirma el art. 7.4 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil que dispone que “por las personas jurídicas comparecerán quienes legalmente las representen“. De estos artículos resulta fácil deducir que las personas jurídicas no pueden actuar por sí mismas en la vida jurídica, pues han de ejercitar sus derechos por medio de personas físicas, las cuales son, a estos efectos, un representante u órgano de la persona jurídica.Por ello, el art. 35.2 (C.c.) dispone de forma rotunda que “Son personas jurídicas…Las asociaciones de interés particular, sean civiles, mercantiles o industriales, a las que la ley conceda personalidad propia, independiente de la de cada uno de los asociados“. En conclusión, la voluntad del Colectivo Rousseau es independiente de la voluntad de cada uno de sus asociados y no puede confundirse, por ejemplo, esa voluntad con la mía propia cuando actúo como Presidente, es decir, como mero representante u órgano de esta asociación.

Espero haberte dado los suficientes argumentos para zanjar el problema, que como era lógico no figura en ningún lugar por escrito, como yo suponía.

Nuestro proyecto, si es elegido lo será, desde luego, porque es bueno, en ningún caso por un capricho personal mío.”

Terminaba la nota invitando a una proyección de Bill Viola, en nuestra sala habitual, que curiosamente es la atracción de éste año en Bilbao.

Otro reproche que me llegó en forma de sonido estando en la psyco tanque, es el de:

     2.-A ti no te ha importado nada la participación ciudadana

Esta sí que es gorda, resulta que hemos entregado al Ayuntamiento (a la Alcaldesa con copia a la concejala) un documento de mejora que encima está colgado en nuestra web www.colectivo-rousseau.org

Pero es que además se da la circunstancia que el reglamento de participación vigente lo presentó, como ya me he referido en un artículo de prensa, Concha García, a la que conozco de cerca, en aquellos años responsable del área en el ayuntamiento por el PSOE.

El último número de SISTEMA, revista del ámbito socialista, se hace una valoración de la participación ciudadana tomando como referencia el informe CLEAR de la Unión Europea, que también remití a los responsables municipales.

Dos reproches que no se sostienen, como tampoco se sostienen los constantes palos en la rueda que no van poniendo.

Casi cuando me iba a bajar me llegaron, unos ruidos en forma de soberbia, pero me tuve que salir ya que recomiendan estar sólo quince minutos. Cuando regrese a la consciencia y me ponga a pensar seguro que me vienen los últimos momentos de la reunión de forma nítida. Pero eso será para otra ocasión.

El proyecto votado se tambalea, no sé si tendremos fuerza en el pueblo las asociaciones para que se cumpla lo comprometido. De momento en el último pleno no oímos nada alentador.

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