PRÓXIMAS CITAS

MARX CONTRA LOS MARXISMOS

  • CONFERENCIAS

Después de abordar el Orden del Capital y la Teoría del valor y del Plusvalor, en la 2ª
Conferencia, entraremos ahora a explicar el Fetichismo de la Mercancía, del Dinero y el
Capital, como cosificación de relaciones sociales de explotación y dominación, y como
fenómeno religioso o mítico.
También abordaremos la mistificación de las categorías del salario, la renta del suelo y la
ganancia (interés), como la Fórmula Trinitaria de la Economía política, que decía Marx, que
hace del salario el precio del trabajo general sin distinción; de la renta del suelo, el precio de
éste, como si por sí mismo produjera valor al propietario; de la ganancia del capitalista, como
si fuera producto directo de los medios de producción y de las máquinas que adquiere para
producir mercancías, o, el interés, como si el dinero tuviera valor autónomo y generara dinero
por sí mismo. Abstrayendo e invirtiendo las relaciones humanas que aparecen como relaciones
de cosas o personificando lo que son relaciones entre cosas.

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  • Comienzo 29/01/2020    19:00
  • Fin 29/01/2020    20:30
  • Dónde   SALON DE ACTOS CASA DE CULTURA MUNICIPAL
  • Dirección   CALLE FLORIDABLANCA
  • Precio entrada gratuita€

NOCHE Y NIEBLA

  • Cine

El documental Noche y niebla (Nuit et brouillard) no pide ningún análisis cinematográfico. Ni siquiera necesita gustarnos o no. Simplemente, ahí está como una de las pruebas más horribles y explícitas de lo ocurrido en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial. Sus contundentes imágenes de archivo en blanco y negro, no aptas para estómagos sensibles, y el material filmado en color por Resnais años después en el desierto campo de concentración, igualmente terrorífico porque despierta sin dificultad nuestra imaginación, siguen resultando hoy casi insoportables, por lo que no cuesta imaginar la enorme polémica que causaron en su momento.

Imprescindible para conocer hasta dónde pueden llegar la crueldad y la capacidad de sufrimiento de la raza humana.

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  • Comienzo 31/01/2020    20:00
  • Fin 31/01/2020    20:30
  • Dónde   ESCUELA DE CINE MEDINACELI
  • Dirección   CALLE MEDINACELI 5
  • Precio 5€

frente a los fantasmas

  • Cine

“Ante los fantasmas” es un diálogo con la historiadora Sylvie Lindeperg, quien cuenta el proceso intelectual que dio como resultado su libro “Nuit et Brouillard: un film dans l’histoire” (2007), una investigación genética o genealógica de “Noche y niebla”, el famoso documental de Alain Resnais

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  • Comienzo 31/01/2020    20:00
  • Fin 31/01/2020    22:00
  • Dónde   ESCUELA DE CINE MEDINACELI
  • Dirección   Medinaceli 5
  • Precio 5€

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

08 AM | 02 Jul

CARRETERA PERDIDA

Hay un probcarretara perdidalema con las personas que hacen una mala crítica de esta película, y este problema es que para decir que es mala se justifican en que no tiene sentido o que no se entiende. Pero he aquí la cuestión, estas personas no se preocupan en entender la película, claro que es complicada y díficil pero si hicieran un esfuerzo y debatieran la película con los amigos, se darían cuenta de que tiene todo el sentido del mundo.

Lynch nunca explica sus películas pero no se cansa de repetir que el cine es una conjunción de imágenes y sonido, hay que fijarse en los detalles y no solo en lo que puedan decir los actores sino que tambien guiarse por las imágenes y los sonidos. Lo mismo pasa con “Mulholland Drive”, otra obra maestra, si te fijas en los detalles acabas por entender la película y eso al final crea una gran satisfacción, no hayada con otro tipo de película

spoiler:
El protagonista ha matado a su mujer porque le ha sido infiel con otro hombre, por ello él se crea una paranoia mental en la cual vive con su mujer y recibe videos misteriosos a su casa. Dentro de la historia que se ha montado, su mujer aparece muerta y en su imaginación le meten en la cárcel. Hay que fijarse que en la cárcel esta solo, no hay compañeros en el patio por lo que hay que entender que eso no está pasando de verdad. Por tanto en un intento de huir del crimen que cometió, se inventa una nueva personalidad totalmente distinta a él, un chico joven que curiosamente cuando trabaja en un taller y escucha la misma canción que tocaba el protagonista al principio de la película, pide que la quiten porque no le gusta. Pero es incapaz de huir de su pasado porque se sigue encontrando con su mujer y el amante tomando otro papel en la historia. Al final de la película vuelve a su estado original, su conciencia (hombre extraño) le hace ver lo que hizo y se llega a la conclusión de que es un hombre loco que mató a su mujer y está huyendo de la policía
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04 PM | 24 Jun

Pandémica y celeste, GIL DE BIEDMA

gil de biedma                                  PANDÉMICA Y CELESTE

             

 quam magnus numerus Libyssae arenae

…………………………………

aut quam sidera multa, cum tacet nox,

furtiuos hominum uident amores.

Catulo, VII

Imagínate ahora que tú y yo

muy tarde ya en la noche

hablemos hombre a hombre, finalmente.

Imagínatelo,

en una de esas noches memorables

de rara comunión, con la botella

medio vacía, los ceniceros sucios,

y después de agotado el tema de la vida.

Que te voy a enseñar un corazón,

un corazón infiel,

desnudo de cintura para abajo,

hipócrita lector -mon semblable,-mon frère!

Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo

quien me tira del cuerpo a otros cuerpos

a ser posiblemente jóvenes:

yo persigo también el dulce amor,

el tierno amor para dormir al lado

y que alegre mi cama al despertarse,

cercano como un pájaro.

¡Si yo no puedo desnudarme nunca,

si jamás he podido entrar en unos brazos

sin sentir -aunque sea nada más que un momento-

igual deslumbramiento que a los veinte años !

Para saber de amor, para aprenderle,

haber estado solo es necesario.

Y es necesario en cuatrocientas noches

-con cuatrocientos cuerpos diferentes-

haber hecho el amor. Que sus misterios,

como dijo el poeta, son del alma,

pero un cuerpo es el libro en que se leen.

Y por eso me alegro de haberme revolcado

sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,

mientras buscaba ese tendón del hombro.

Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones…

Aquella carretera de montaña

y los bien empleados abrazos furtivos

y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,

pegados a la tapia, cegados por las luces.

O aquel atardecer cerca del río

desnudos y riéndonos, de yedra coronados.

O aquel portal en Roma -en vía del Balbuino.

Y recuerdos de caras y ciudades

apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,

de escaleras sin luz, de camarotes,

de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,

y de infinitas casetas de baños,

de fosos de un castillo.

Recuerdos de vosotras, sobre todo,

oh noches en hoteles de una noche,

definitivas noches en pensiones sórdidas,

en cuartos recién fríos,

noches que devolvéis a vuestros huéspedes

un olvidado sabor a sí mismos!

La historia en cuerpo y alma, como una imagen rota,

de la langueur goûtée à ce mal d’être deux.

Sin despreciar

-alegres como fiesta entre semana-

las experiencias de promiscuidad.

Aunque sepa que nada me valdrían

trabajos de amor disperso

si no existiese el verdadero amor.

Mi amor,

íntegra imagen de mi vida,

sol de las noches mismas que le robo.

Su juventud, la mía,

-música de mi fondo-

sonríe aún en la imprecisa gracia

de cada cuerpo joven,

en cada encuentro anónimo,

iluminándolo. Dándole un alma.

Y no hay muslos hermosos

que no me hagan pensar en sus hermosos muslos

cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.

Ni pasión de una noche de dormida

que pueda compararla

con la pasión que da el conocimiento,

los años de experiencia

de nuestro amor.

Porque en amor también

es importante el tiempo,

y dulce, de algún modo,

verificar con mano melancólica

su perceptible paso por un cuerpo

-mientras que basta un gesto familiar

en los labios,

o la ligera palpitación de un miembro,

para hacerme sentir la maravilla

de aquella gracia antigua,

fugaz como un reflejo.

Sobre su piel borrosa,

cuando pasen más años y al final estemos,

quiero aplastar los labios invocando

la imagen de su cuerpo

y de todos los cuerpos que una vez amé

aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.

Para pedir la fuerza de poder vivir

sin belleza, sin fuerza y sin deseo,

mientras seguimos juntos

hasta morir en paz, los dos,

como dicen que mueren los que han amado mucho.

   Jaime Gil de Biedma

   Es uno de esos poemas a los que se vuelve constatemente a lo largo de toda la vida, que siempre se tienen muy presentes.

   La confesión que hace Gil de Biedma en este poema pulsa la mayor parte de las fibras sensibles que pueda albergar un alma, desde la desolación, pasando por la angustia, por la ternura, la compresión, o incluso la felicidad. Pero el tema del poema es el único capaz de tocar tal gama de matices: el amor. Ya lo expresó Lope de Vega, seguramente mejor que nadie, en aquellos versos que decían desmayarse, atreverse, estar furioso, / aspero, tierno, liberal, esquivo, / alentado, mortal, difunto, vivo, / leal, traidor, cobarde y animoso…, y Quevedo a su manera más conceptista de es hielo abrasador, es fuego helado / es herida que duele y no se siente…

   Pero Gil de Biedma consigue una combinación que nos sorprende por su sinceridad y su originalidad. Ya desde el primer momento declara que es una confesión, en los primeros versos que se hacen tan deliciosos al lector, que hacen que se sienta cómplice de todo el poema, y recuerdan a una de esas maravillosas noches conversando con un amigo agotando el tema de la vida. No podría haber un momento mejor para la confesión tan terrible, tan abrumadura y tan sublime del poeta.

   Pandémica o Celeste (Urania). Son los dos tipos de amor que existen: el amor del cuerpo y el amor del alma. Platón evidentemente se inclina por la Venus Celeste, por el amor del alma. Pero tal y como lo explica Platón parece insinuar que son dos mundos que no se conectan, que nada tienen que ver, que están al margen el uno del otro. De algún modo, esta concepción del amor ha llegado hasta nuestros días, y aún hoy los que se consideran más “románticos” parecen tener una fe ilimitada en el amor del alma, y olvidarse casi por completo del amor del cuerpo. Pero todavía más tópica es la idea de que a través del amor del alma se puede llegar a alcanzar el amor del cuerpo, es decir, que sólo cuando se está enamorado o se siente amor hacia una persona, sólo entonces es razonable el contacto físico, o sólo entonces es razonable sentir los cuerpos.

   Biedma ha invertido los términos: al amor del alma le precede el amor del cuerpo. Lo primero es adorar el cuerpo, sentirlo cerca y sentirlo uno; y después ascender a las regiones celestes y conseguir la inmortalidad como lo describía Apuleyo. Pero Biedma no es innovador ni mucho menos. Tal visión nos podría parecer bastante novedosa hoy en día, pero lo que hace en realidad es rescatar una vieja idea platónica. Efectivamente, fue Platón el que dijo que a través del cuerpo se llega a amar el alma. Pero la confesión que está contenida en el poema no es una teorización del amor a la manera platónica, es la necesidad de romper a llorar, de aceptar la necesidad de amar los cuerpos, con la seguridad de que es el verdadero camino para llegar a la inmortalidad que el amor tanto nos prometió.

   Y ahora viene lo terrible de la confesión… ¿cuatrocientos cuerpos diferentes? ¿Es que acaso pretende decirnos que para encontrar el amor es necesario conocer cuatrocientos cuerpos diferentes? En realidad no hay un número límite, porque son tantos como haga falta. Porque en cada cuerpo que se ama se busca el amor del alma, detrás de cada Pandemo se busca una Celeste, y cada cuerpo aporta algo nuevo al anterior, cada cuerpo nos enseña y nos acerca más al cuerpo amado. ¿O acaso son excusas de un adicto al sexo? Si se observa atentamente el poema en cada uno de sus detalles (incluyendo el vocabulario que utiliza) salta a la vista que esta idea sería por completo equivocada.

   Podría extenderme mucho más, pero no sería más que dar mi opinión, parafrasear algo que ya está contenido en el propio poema. Y prefiero no glosar unas palabras tan bellas. Prefiero quedarme con ese maravilloso final, que recuerda al impresionante nox est perpetua una dormienda de Catulo.

ARTÍCULO DE ALEJANDRO GAMERO

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04 PM | 24 Jun

COMPASIÓN POR LOS POLÍTICOS

COMPASION POR LOS POLÍTICOS        COMPASIÓN POR LOS POLITICOS

                 Hans Magnus Enzensberger
Quizá haya llegado la hora de decir definitivamente adiós a la costumbre de denostar a los políticos. Cuando pasa siempre cuando ya no queda más que desenmascarar, el destape se convierte en una rutina industrial. La única utilidad que tiene es aumentar las tiradas y los índices de audiencia. Pero incluso esa utilidad marginal decrece rápidamente.Esa expresión que se denomina la clase política no proporciona una visión precisamente agradable. Se le atribuye incapacidad de juicio, de pensar a corto plazo, ignorancia de concepción, aferramiento al poder, avidez, mentalidad; de autoabastecimiento, corrupción y arrogancia.

La indignación moral ordinaria oscurece, más que aclara, los verdaderos problemas. No se entiende por ejemplo, porque los políticos habrían de ser más zotes que el resto de los mortales. Sin embargo se ha puesto una y otra vez, de manifiesto que ni las señales más inequívocas ni las derrotas electorales más graves bastan para aleccionar al personal político.

¿De que manera y con que fin se hace un político? Una ojeada al carrera del personal de Bonn, París o Madrid muestra que los políticos profesionales son por lo regular, personas sin oficio. Ya en la adolescencia pasan sus días en una organización escolar o universitaria. Sólo quien desatiende sus estudios universitarios, por tanto, quien aprende lo menos posible, llega a convertirse en portavoz, en delegado en presidente.

Pues una vez que se ha analizado como se forma un político y las criticas y la visión de la sociedad sobre éstos, va siendo por tanto, la hora de hablar de la miseria de los políticos, en lugar de dedicarse a insultarlos. Esa miseria es de naturaleza existencial. Por expresada con un cierto phatos: la entrada a la política supone el adiós a la vida.

Lo primero que llama la atención en la existencia de estos estigmatizadores es el increíble aburrimiento al que se someten. La política como oficio es el reino del retorno del mismo. Quien haya tenido que participar en una de sus reuniones sabe de la paralización que se apodera. Ahora bien, la actividad primordial de un político consiste, sin duda alguna, en participar en tales sesiones. Un político profesional emplea años, posiblemente decenios de su vida en reuniones.

En el segundo lugar basta echar un vistazo a la oficina o incluso al buzón de un diputado para medir en que emplea la mayor parte del tiempo restante: el la lectura de una riada inacabable de documentos, proyectos de ley, planes presupuestarios, textos, etc.

En tercer lugar, no es ya sólo que se le escape mucho, que tampoco le está permitido decir nada. Como mucho puede decir, en un círculo muy íntimo, lo que piensa; cuando piensa. Pero, por otra parte, tampoco puede callarse, más bien se le exige que hable permanentemente, aunque no es el encargado de formular ese torrente de palabras, hay especialistas para ello. La pérdida del lenguaje es una de las muchas mermas que conlleva el oficio.

Pero las humillaciones continuas no solo le vienen al político profesional del exterior También en sus congéneres se ve sometido a humillaciones que no puede evitar. Uno se pregunta qué es lo que le capacita para soportar los rituales del orden jerárquico del gallinero, el penetrante olor a grupo que lo penetra todo, la tan justamente llamada coerción de fracción; en una palabra los gestos de sumisión que el medio exige.
En quinto lugar, al político profesional se le impone otra penitencia: la pérdida total de la soberanía sobre su tiempo. La única percepción que le sigue estando permitida cuando está despierto es cumplir con sus citas. Su calendario está parcelado, total y minuciosamente, para los meses, si no para los años siguientes.

Cuanto más sube, más radicalmente se interrumpen sus contactos sociales. Lo que ocurre “fuera, en el país” le resulta prácticamente desconocido. No tiene idea alguna de lo que cuesta medio kilo de azúcar o una caña de cerveza, cómo se prorroga un pasaporte o se sella un billete de metro.

Como modelo de esa desnaturalización forzosa puede servir a la vista de Estado. Tras un largo viaje en su avión privado, el jefe, acompañado siempre por la misma cohorte de consejeros, se dirige, atravesando a toda prisa las calles vacías de la ciudad, de la que todo cuanto ve es la escolta policial, hacia el palacio presidencial, que constituye una copia de todos los demás palacios presidenciales. A continuación tienen que oír discursos, hablar, comer, hablar, oír discursos, comer, oír discursos. Al día siguiente lo devuelven al aeropuerto sin que haya adquirido la más mínima impresión de la región que ha visitado. El funcionario de seguridad es, al mismo tiempo su carcelero.

El que recomienda ponerse -aunque sólo sea a modo de prueba- en la situación de un político profesional debe prepararse a recibir dos objeciones, tan evidentes que se aconseja afrontarlas. Por un lado se Objetará que el placer del poder es lo que compensa al político profesional de todas las contrariedades a las que esta expuesto.
Ese juicio que se goza del daño ajeno no tiene en cuenta que la carrera política funciona como una nasa. Tan fácil como resulta entrar en ella, tan escasa es la posibilidad de escaparse de ella. Al que se haya dejado atrapar tiene que parecerle como si sólo tuviera una salida: el camino hacia arriba.

Con seguridad, la mayoría de nosotros cree que seria un lujo exagerado mostrar compasión con personas que se describen, sin ponerse rojos de vergüenza, como lideres políticos. Pero como todos los grupos marginales, como los alcohólicos, los jugadores, los skinheads, también ellos merecen esa compasión analítica que es necesaria para comprender su miseria.

Primeramente, no podemos generalizar la lectura y aplicarla a nuestro país, porque el contexto es muy diferente en Alemania en comparación con México.
Consideramos que no tenemos porque tener compasión por ningún político de cualquier país que sea, porque ellos asumen la responsabilidad de la dirección o el puesto por su propia convicción y decisión. Es como si quisiéramos compadecer a un ingeniero por su trabajo, por ver y estudiar tantas matemáticas. Los trabajos u oficios implican esfuerzo y por lo tanto tienen su remuneración. Creo que el único modo de compadecerlos es que no fueran remunerados por su trabajo, pero la realidad no es así, sino todo lo contrario.

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01 PM | 21 Jun

LA COMPETENCIA POLÍTICA EN MADRID

LA COMPETENCIA POLÍTICA EN MADRID COMO CASO DE ESTUDIO

LA COMPETENCIA POLÍTICA EN MADRID COMO CASO DE ESTUDIO

Lo que viene sucediendo en Madrid desde el “tamayazo” –pero no solo─ es un ejemplo paradigmático de una determinada forma de competencia política, que bien merecería un estudio científico particularizado, o una tesis doctoral. Aunque la realidad daría para más de una tesis.

El mismo hecho de que el “tamayazo” nunca fuera aclarado –porque no se quería aclarar─ y que Esperanza Aguirre desplazara a Rafael Simancas, al margen de lo que votaron los madrileños y con total apariencia de naturalidad, indica que en Madrid se ha venido produciendo una lucha despiadada y asimétrica por el control de los resortes públicos de poder.

En realidad, Madrid es mucho Madrid, no solo por todas las actividades económicas, los grupos de interés y las redes de influencia que existen y que se pueden tejer desde la capital y la Comunidad Autónoma, sino también por su alto valor simbólico y proyectivo.

De hecho, buena parte de las redes que han estado bombeando notables cantidades de dinero en las arcas del PP para que este partido pudiera competir con mayor ventaja con otros partidos (principalmente el PSOE) han tenido orígenes y/o terminales significativas en Madrid. De ahí la importancia de entender que, en contraste con otros fenómenos de corrupción con raíces más personales y/o particulares, en este caso todo parece indicar que hemos estado en realidad ante una corrupción política sistémica, orientada a brindar una gran ventaja al PP para poder competir con medios y recursos muy superiores a los de otros partidos, al margen de las leyes y los procedimientos establecidos legalmente con la anuencia, o incluso el liderazgo, del propio partido que las ha incumplido deliberada y sistemáticamente. Insisto, desde bastante antes del “tamayazo”.

Lógicamente, esto supone hacer trampas a gran escala en la vida política, traspasando una barrera peligrosa en la tolerancia –e incluso la incentivación─ de prácticas que tienen una gran capacidad erosiva de la vida política y de la misma credibilidad democrática. Como se está viendo palmariamente. Y de paso haciendo un gran daño a muchos empresarios que, o bien no se avienen a estas prácticas, o bien actúan de buena fe y no desean entrometerse en pugnas políticas que les puedan causar daños directos e indirectos. Por no hablar de esos empresarios que actúan abiertamente como agentes activos del PP, sin importarles los problemas que puedan inferir a sus empresas y a su imagen pública.

A partir de esta situación y de la arrogancia antipática y la insensibilidad social con la que muchos líderes del PP han venido ejerciendo su poderío durante los últimos años, se puede entender el shock que les ha supuesto el 24 de mayo. Y, sobre todo, lo sucedido en Madrid. De ahí la desesperación con la que han intentado hacer valer su peso en la campaña electoral, primero, y en las intentonas de pactos, después. Aunque en esto último han tenido un buen aliado en Ciudadanos.

Esta desesperación llevó a Esperanza Aguirre ─¿o la llevaron?─ a una campaña disparatada de insultos y descalificaciones poco fundadas –y nada propias de la competencia leal─ contra Manuela Carmena y su formación, con el resultado de situar dicha candidatura en primer plano de atención, generando corrientes de simpatía y apoyo en bastantes madrileños originariamente apartados de estos enfoques. Campaña que, por cierto, ahora parecen seguir otros líderes del PP que intentan centrar el foco enPodemos y presentar al PSOE como un actor político secundario y dependiente; o dicho en la terminología clásica, como un simple “tonto útil”.

Un nuevo hito en esta secuencia de dura –y asimétrica─ pugna por el poder en Madrid –aunque no solo─ está siendo la campaña de descalificación a posteriori de los concejales de la lista encabezada por Carmena.

Una vez consumada la elección de Carmena como Alcaldesa de Madrid, han aparecido en los medios de comunicación social una serie de informaciones demoledoras sobre varios concejales de dicha candidatura. Así, los madrileños han podido enterarse –a posteriori─ que uno de los concejales había escrito tuist de un racismo intolerable; no solo para un “cargo público”, sino para cualquier persona decente. Por no hablar de la crueldad inhumana con una víctima del terrorismo. Otro concejal también ha hecho bromas sobre la guillotina, la plaza pública, la tortura y Ruiz Gallardón, mientras otros habían pedido abiertamente que el antiguo Alcalde y Ministro fuera “empalado” (sic). Pero, ahí no paran las cosas, sino que parece que hay otra concejala, y nada menos que portavoz, que está imputada por interrumpir por la fuerza un acto religioso en la Universidad Complutense. Y no sé si esta misma u otra concejala parece que también se explayó en Internet pidiendo el linchamiento de Emilio Botín.

¿Hay quién dé más? ¡Una auténtica barbaridad! Y no sabemos aún lo que puede venir.

Desde luego, resultaría demasiada coincidencia que todo esto surgiera de esta manera al mismo tiempo y con tal grado de atención mediática, en una guerra que no se puede dudar que está siendo sin cuartel. Por lo tanto, hay que preguntarse ¿de dónde han salido todas estas informaciones de manera súbita y repentina? ¿Quién se ha dedicado a recopilar y obtener tales informaciones? ¿Alguien ha intentado presionar previamente a Manuela Carmena, advirtiéndola o insinuándola, que existían estas informaciones? ¿Desde cuándo tenían algunos estas informaciones? Si las tenían antes de la campaña, ¿por qué no las hicieron públicas entonces? ¿Temían algunos que, si los ciudadanos disponían de estas informaciones antes de votar, acabarían apoyando en mayor grado a la lista del PSOE y no a la encabezada por Manuela Carmena?

Sean cuales sean las respuestas que puedan darse a estas y otras preguntas similares y conectadas, lo que resulta evidente es que nos encontramos ante un caso de intoxicación política de manual. Una intoxicación que trasluce –además─ una intencionalidad muy bien trabada, que se orienta básicamente a que la izquierda no pueda gobernar tranquilamente en Madrid. Lo cual, como en las novelas de detectives y de misterio, apunta en la dirección de ¿quién? Y ¿para quién? Es decir, ¿quiénes son los posibles beneficiados y perjudicados en esta historia? Y, sobre todo, ¿quién está osando hablar y actuar en nombre de estos posibles beneficiarios-perjudiciarios y en la forma en la que lo está haciendo?

Desde luego, son muchas las evidencias y las razones que abonan la impresión de que estamos ante la acción –nada escrupulosa y poco inteligente, por cierto─ de poderosos grupos de interés y presión que actúan desde detrás de las bambalinas. Grupos sobre los que podemos decir, para evitar que se agite el fantasma de la paranoia, que al igual que se dice de las meigas, realmente no hay constancia de que existan. “Pero haberlas, haylas”.

Todo esto no nos exime, desde luego, de valorar críticamente la naturaleza y las orientaciones de bastantes de las personas que han integrado las listas de Manuela Carmena, y posiblemente de otras. El problema de las candidaturas de este tipo, que no vienen de partidos contrastados y conocidos, es que no se sabe muy bien quién es quién, qué piensa, qué ha hecho o dicho, cuál es su trayectoria, su coherencia, su capacidad de estar vacunado y ser resistente contra posibles presiones, chantajes y manipulaciones, etc. Cuando alguien forma parte de un partido político desde hace tiempo, cuando sus compañeros saben cómo respira y cómo piensa y actúa, y cuando se somete a procesos de selección interna realmente abiertos y contrastados, existen ciertas garantías –no completas─ de que no se produzcan sorpresas tan mayúsculas a posteriori como las que ahora nos están sorprendiendo. ¡Y las que aún pueden llegar!

El problema cuando las cosas suceden, y se conocen, a toro pasado, es que ya no tienen solución. Por eso, es posible que muchos votantes de Madrid ahora se sientan un tanto engañados y manipulados, cuando contemplan que algunos de los medios de comunicación social que hace unos días les “bailaban el agua” a las valientes y honestas plataformas que podían quitar votos –con un destino más creíble y fiable─ al PSOE, ahora se horrorizan y se rasgan las vestiduras ante tamaña pandilla de tuiteros salvajes e irresponsables. ¿Por qué no publicaron estas informaciones antes de que se produjeran las votaciones?

Y, ahora, cuando se reclaman dimisiones masivas, ¿alguien ha estudiado los perfiles tuiteros de los que vienen detrás en las listas? ¿Cuáles pueden ser los capítulos siguientes de esta telenovela? ¿Cómo interpretar la dimisión (?) de Esperanza Aguirre?

En suma, ¿hay tema para un estudio socio-político a fondo sobre el caso de Madrid, o no?

José Félix Tezanos

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