|

Tras el plano del camino serpenteando hacia un fondo lejano, bajo un cielo de nubes brillantes, plano tan profundo como el momento emocional logrado (una amable voz en off anuncia el relato de lo ocurrido al joven y heroico soldado cuya tumba remota no podrá visitar su madre, a quien contemplamos mientras tanto, enlutada y dolorida), una secuencia hace temer que nos encontremos ante una película eminentemente bélica y, además, regularcilla: los tanques rampantes que se lanzan a persecuciones veloces y tercas campo a través, las explosiones y ráfagas, tienen un aire grotesco. |
|
Leer más...
|
|

En la isla griega de Citerea se formó durante la Antigüedad un culto a Afrodita, la diosa del amor. Continuando la tradición, el Occidente Barroco convirtió el ‘Embarque para Citerea’ en un motivo erótico, asociado a la plena expansión amorosa.
Angelopoulos actualiza el tema a una luz tenue (sus películas son fotografiadas siempre en días nubosos), tan política como trágica. Que una historia de amor continúe cuando el hombre regresa de la URSS, tras más de treinta años de exilio, es una apuesta fuerte. Aunque lo que forzó dicho exilio sigue ahí pese al tiempo transcurrido, el argumento da para poesía profunda, y el film la logra por el camino visual. En el cine de Angelopoulos todo lo conmovedor es visible. Sobreviviría perfectamente en el mudo. Lo audible (o legible) es muy parco y secundario. Los diálogos están forzadamente reducidos al mínimo, lo que imprime cierto hieratismo, buscado pero no siempre eficaz. |
|
Leer más...
|
|

UNA CRÍTICA DE SERVADAC Un hombre vuelve de la guerra e intenta dotar de sentido a su vida entrando a trabajar en un psiquiátrico de lujo, una residencia que parece respirar fuera del tiempo, en un espacio diferente.
Primo Levi cuenta en un relato breve tres versiones de la historia de Lilith. En la primera, Dios creó una forma sin forma (un golem) y la partió en dos seres (varón y hembra) de idéntica jerarquía: Adán y Lilith. Ambos anhelaban unirse de nuevo, pero, ¿quién debía situarse debajo y quién encima? Adán trató de forzar a Lilith pero no pudo doblegarla y Dios tomó partido por el macho de la especie. “Y como los dos varones insistían, ella blasfemó contra el Señor, se convirtió en diablesa, salió volando como una flecha y fue a establecerse en el fondo del mar.” Hay quien sostiene que habita en el mar Rojo y “todas las noches levanta el vuelo, se da una vuelta por el mundo, rompe los cristales de las casas en las que hay niños e intenta sofocarlos.” |
|
Leer más...
|
1) Sabemos, porque nos lo cuentan, que “La pasajera” es el resultado de editar el material que Andrzej Munk, el director original, tenía acumulado en el momento de su muerte prematura.
Es una edición inteligente y meritoria que acierta al dar formato coherente a lo disponible. Con estilo muy abocetado supera de largo el reto: mediante ágil sucesión de fotos-fijas (como en “La Jetée”) introduce la parte sin rodar del todo, el presente del relato, el viaje en transatlántico de una misteriosa europea; y mediante película normal, el amplio flashback, el episodio evocado a partir del posible reconocimiento de otra pasajera, duro episodio situado en un campo de exterminio nazi. |
|
Leer más...
|
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Fin >>
|
|
Página 1 de 26 |